Ambos partidos han pulido hoy sus últimas diferencias para votar a favor de la candidata popular, que será investida en menos de dos semanas.

Cristina Cifuentes será presidenta de la Comunidad de Madrid. Partido Popular y Ciudadanos han cerrado hoy el acuerdo que venían negociando desde hace más de dos semanas, por el cual la formación naranja votará a favor de la investidura de la exdelegada del Gobierno a cambio de una serie de condiciones firmadas. Los 48 escaños del PP y los 17 de C’s suman justo la mayoría absoluta. y permitirán al partido de Mariano Rajoy conservar la hegemonía en una región donde gobierna desde hace 20 años.

En comparecencia conjunta de Cifuentes con el líder de Ciudadanos en Madrid, Ignacio Aguado, la candidata popular ha avanzado que “finalmente hemos llegado a ese acuerdo”, que será firmado por ambos el viernes y que empezó a vislumbrarse con la dimisión de los consejeros imputados en la Operación Púnica, Salvador Victoria y Lucía Figar.

La semana pasada ya se había alcanzado un pacto anticorrupción que obliga a Cifuentes a apostar por las primarias en el PP, acabar con los aforamientos y eliminar el Consejo Consultivo, entre otras cosas. A ello se añadió la sintonía que ambos compartían en materia económica y fiscal -y que provocará, por ejemplo, la congelación de los impuestos en la comunidad-. Sólo faltaba el entendimiento en política social, los últimos 30 puntos del total de 82 acordados, que ha llegado hoy. Entre otras medidas, contempla mantener la gestión pública del Canal de Isabel II y no avanzar en la privatización de la sanidad.

Ahora, la presidenta de la Asamblea madrileña, Paloma Adrados, tiene hasta el miércoles que viene para convocar la sesión de investidura, que habrá de celerarse entre 3 y 7 días después de dicha convocatoria. Ello hace que el horizonte más probable para la toma de posesión de Cifuentes sea entre el 30 de junio y el 2 julio. En contra votarán los 37 diputados socialistas y los 27 de Podemos.

Este es el primer pacto a nivel autonómico que el partido de Albert Rivera alcanza con el PP, que también requiere de su apoyo para conservar el poder en La Rioja y Murcia. En la primera el camino se ha despejado con la renuncia del que es presidente desde 1995, Pedro Sanz, a seguir liderando el Ejecutivo, mientras en la segunda las negociaciones se mantienen. En Castilla y León también hay sintonía, pero allí los populares pueden buscar la abstención del diputado de Unión del Pueblo Leonés para sacar adelante la investidura.