El Renacimiento fue un movimiento cultural surgido en Europa que desarrolló al unísono todos los estilos artísticos. Exactamente eso parece buscar Huawei en el viejo continente con su apuesta digital que integra Industria 4.0, internet de las cosas , smart cities , y mucho más.

En el marco del ‘Huawei Innovation Day’, que ya pasa por ser su tercera edición, la compañía china ha presentado durante esta semana de la mano de algunos de sus partners más importantes los principales puntos de desarrollo en los que trabaja actualmente. Así, en este evento, al que han asistido operadores de telecomunicaciones, importantes think tanks, representantes políticos y numerosos medios de comunicación (más de 100 periodistas acreditados), Huawei pretende fomentar el debate sobre el desarrollo del ecosistema industrial en Europa, así como temas específicos sobre la Industria 4.0, las smart cities, la tecnología portátil o el internet de las cosas (IoT).

El evento, celebrado en la ciudad alemana de Munich, no es escogido por casualidad. Como tampoco lo es que sea Europa, en estos momentos, uno de los vasos comunicantes para exportar la innovación al resto del mundo. Precisamente en un contexto de alta tensión, donde la Comisión Europea está revisando su Mercado Único Digital, y las grandes compañías estadounidenses están en el punto de mira, Huawei no ha encontrado ninguna voz altisonante que ponga en duda su desarrollo comercial. A fin de cuentas trae dinero para inversión en infraestructuras, y eso es precisamente lo que Bruselas exige a las compañías OTT, tipo Facebook, Google y compañía.

De hecho, hace unos años la revista Forbes publicó un informe en el cual se hacía referencia a que más de 45 operadores de telefonía a nivel mundial eran clientes de Huawei, lo que explica su posición de control frente al desarrollo de redes e infraestructura también en Europa. Además, hay que añadir tres factores. Primero que ya han sido sobrepasados los miedos al “producto chino” y sus “copias” de las que han sido acusados por grandes actores de la industria. Por otra parte, el debilitamiento de compañías como Alcatel o Nokia, le hace que su posición de dominio crezca. Por último, sus reticencias al mercado de Estados Unidos (por ambos lados), hace que fije posiciones de Europa para seguir creciendo como compañía global.

Una industria que no puede parar

Huawei puede ayudar a Europa a acelerar la digitalización en lo que respecta a equipamiento, infraestructura y aplicaciones y, en este sentido, estamos trabajando en estrecha colaboración con clientes, socios e institutos de investigación para impulsar el progreso”. Firme, contundente y preciso. Así se mostró el director de Estrategia de Marketing de Huawei, William Xu en la ponencia inicial del evento. Además, durante su intervención, sacó a colación una de las grandes preocupaciones en estos momentos: la estandarización. Así, cree que “será clave para el desarrollo de la Industria 4.0.

En este mismo aspecto se situó otro de los ponentes durante la jornada. Concretamente el director general de Digital Europe, John Higgins, expresó que las grandes empresas europeas necesitan de un mercado único para poder competir de la mejor manera. Así, se demuestra que la industria tecnológica, íntimamente ligada con el sector de las telecomunicaciones, busca armonizar pautas y marcos legales para desarrollar una mejor inversión.

No fue el único. El director de Soluciones de Gestión y Marketing de Huawei, Lou Jijun, situó la Industria 4.0 en algo más allá que algo meramente basado en los “smart”. Para ello, de nuevo, habló de la estandarización en la tecnología, en este caso para aunar bajo un mismo control todo lo relacionado con el Big Data, Cloud e internet de las cosas. De sus palabras se puede interpretar un lamento que viaja de empresa en empresa con diferentes formas de trabajar sin dar una respuesta conjunta de cara a los usuarios y clientes.

Todo conectado ¿con seguridad?

Durante la segunda jornada del ‘Huawei Innovation Day’ llegó el turno de los wearables: la tecnología ponible. Además, según destacó el CEO de WT, Christian Stammel, se trata definitivamente de la “tecnología ponible”. Es decir, mostró una serie de elementos alejados de los tradicionales relojes, que es lo que ahora mismo todo el mundo piensa, y situó la esfera de estos objetos conectados en gafas y cascos de obra, por ejemplo, en la moda, en el deporte, en la educación… Es decir, que la conectividad entre objetos será total, y además, algo muy importante, cada vez serán más autónomos y no tendrán tanta dependencia de los smartphones como ahora mismo tienen los wearables.

Otro de los aspectos más importantes en cuanto a conectividad tiene que ver con el sector del automóvil. Adiós a llevarse un disgusto atropellando a la niña de la curva en cualquier carretera con mala visibilidad. Para el director de Predesarrollo eléctrico y electrónico de Audi, Andreas Reich, una vez que los actuales coches alcancen grandes niveles de conectividad, la experiencia de usuario y la seguridad serán inmejorables. No obstante, en este sentido varios periodistas presentes en la sala hicieron inciso con respecto a la seguridad, un tema que sigue planteando para los más escépticos un “problema” con la conectividad en un vehículo cuando se va a 120 km/h.

Ante todo un aluvión de ideas conectadas, lo que más desea transmitir Huawei, como creadora del evento, es que desde 2006 ha establecido 19 centros de Innovación conjuntos con compañías europeas como Deutsche Telekom, BT y Vodafone para investigar del desarrollo de futuras redes y nuevos servicios. Ese es el gran objetivo de la compañía china. No solo quiere frenar una etiqueta geográfica, sino que busca su espacio más allá de la tecnología móvil donde empieza a tener gran reconocimiento entre los usuarios.

Si el marco legal europeo sigue trabajando para unificar los mercados y apoyar a la inversión, parece que Huawei -junto a los grandes operadores- será un socio estratégico muy importante para los próximos años.