Auditorías de infarto. En eso consisten las primeras medidas en ayuntamientos gobernados desde el pasado sábado por movimientos ciudadanos próximos a Podemos. Los nuevos consistorios se proponen levantar las alfombras en aquellas grandes ciudades donde antes gobernaba el Partido Popular, según cuentan a SABEMOS empleados públicos de esos muncipios. Las auditorías se llevarán a cabo, que se sepa, en las corporaciones de Madrid, Cádiz y Santiago de Compostela. De momento, no ocurre lo mismo en municipios como Barcelona y Zaragoza, antes regidos por los nacionalistas catalanes y los socialistas.

Los trabajadores municipales consultados por este periódico señalan que la orden transmitida por los nuevos equipos de gobierno de Madrid, Cádiz y Santiago es llevar a cabo una auditoría integral de cuentas en la gestión del consistorio de los últimos años, ante la posible comisión de irregularidades en la adjudicación de obras y servicios por parte de los antiguos gestores del Partido Popular.

El objetivo, según afirman las mismas fuentes, es claro: levantar todas las alfombras de los ayuntamientos con el propósito de que la ciudadanía conozca con detalle cómo se ha gestionado el dinero público, al tiempo que se ponga negro sobre blanco las relaciones entre políticos y empresarios. Los nuevos equipos de gobierno en estos municipios creen que desde el pasado 24 de mayo se han destruido masivamente documentos y, por lo tanto, conviene poner en marcha a toda prisa la fiscalización.

Posible destrucción de documentos en Madrid

Ahora Madrid ganó las elecciones del 24-M en la capital con un programa en el que incluía una auditoría de la –en su opinión- gravosa deuda municipal que lastra cualquier proyecto ciudadano. “Siendo Madrid la ciudad más endeuda de España –sostenía el movimiento que encabeza Manuela Carmena-, esta candidatura apuesta por llevar a cabo una auditoría ciudadana de la deuda municipal bajo el control técnico y social, incidiendo en los sobrecostes de las obras públicas, los contratos de mantenimiento y servicios, los alquileres injustificados y los intereses de la propia financiación”.

El nuevo equipo de gobierno del Ayuntamiento de Madrid no tenía previsto implementar de inmediato tal auditoria, pero la explosión de la primera gran crisis –motivada por los comentarios injuriosos en las redes sociales del hasta ayer concejal de Cultura y Deportes. Guillermo Zapata- ha precipitado los acontecimientos. Con el objetivo de quitar el foco de la opinión pública del llamado “caso Zapata”, ya se han cursado las órdenes oportunas para que, de manera inminente, se proceda a levantar las alfombras, según señalan a este periódico digital representantes sindicales de los empleados públicos del Ayuntamiento.

La posible destrucción de documentos en el Ayuntamiento de Madrid fue un asunto recurrente durante las jornadas siguientes al 24-M. Algunos medios cercanos a la izquierda publicaron -con gran despliegue tipográfico e importante repercusión en las redes sociales- que cinco contenedores con decenas de bolsas llenas de documentos triturados aparecieron en la calle Montalbán, que da acceso a la sede de la corporación municipal. Desde el palacio de Cibeles se salió al paso de tales informaciones con el argumento de que los papeles triturados no tenían nada que ver con el traspaso de poderes.

También habrá auditorías en Cádiz y Santiago

En Cádiz y Santiago, también con equipos de gobierno próximos a Podemos, se han dado instrucciones similares a los trabajadores de ambos consistorios. Los nuevos alcaldes–José María González y Martiño Noriega, respectivamente- han decidido que sus primeras medidas se centren en la realización de auditorias.

José María González, conocido como Kichi, quiere que en Cádiz se analice al detalle el gasto público, el coste de las obras municipales y las partidas destinadas a protocolo del equipo de gobierno que presidía la anterior alcaldesa, la popular Teófila Martínez, durante los veinte años que el PP estuvo en posesión del bastón consistorial. Antes de acceder al cargo, Kichi explicaba a quien le quisiera escuchar que le había llegado información de trabajadores municipales sobre el hecho de que determinados tenientes de alcalde pidieron, en días posteriores al 24 de mayo, trituradoras de papel para hacer limpieza a marchas forzadas de documentación del Ayuntamiento.

Por su parte, el nuevo equipo de gobierno del consistorio de Santiago de Compostela justifica la realización de las auditorías internas en la corrupción que ha salpicado a la ciudad durante la última legislatura. Por los escándalos de corrupción, la capital gallega ha llegado a tener en cuatro años tres alcaldes distintos del Partido Popular.

El nuevo regidor de Santiago, Martiño Noriega, explica a los funcionarios municipales –a quienes ha encargado ya la labor de levantar las alfombras- que su equipo no amparará nada de lo que encuentre respecto a posibles irregularidades. La intención de Noriega es, en caso de encontrarse con anomalías, trasladarlas de manera urgente a la Fiscalía.