¿Qué es la economía colaborativa? Podríamos decir que algo así como prestar esos productos que no utilizamos o algún servicio a cambio de algo, de una recompensa, que ya puede ser dinero u otro servicio. Eso sí, ambas partes deben estar de acuerdo.

Son muchas las webs y aplicaciones que ahora se desarrollan bajo este concepto de economía colaborativa, tratando de poner en contacto entre sí a los usuarios, a quienes necesitan algo con quienes lo ofrecen. Algunas de las que se hacen llamar colaborativas (aunque algunas no lo sean) son tan conocidas como Airbnb, Uber y BlaBlaCar, pero son solo una pequeña muestra de todas las que podemos encontrar.

Compartir coche o piso nos comienza a parecer algo normal, cada vez son más los que hacen uso de estos servicios, sin embargo, también podemos encontrar otras ofertas algo más curiosas pero realmente igual de útiles. ¿No tienes tiempo para pasear a tu perro? ¿No te apetece esperar 8 horas de cola para el último concierto de Pablo Alborán? ¿Necesitas un baño? Pues para todo esto hay una aplicación disponible.

Cuatro cafés con leche, dos croissants y un donuts

Estáis en la oficina, mucho trabajo por delante y aún no habéis desayunado, pues existe una aplicación con la que puedes pedir a otra persona que te haga los recados, que os acerque el desayuno, que te recoja las camisas de la tintorería, o incluso que le lleve su regalo de cumpleaños a tu mejor amigo.

En SABEMOS hemos podido hablar con Oscar Pierre, CEO y cofundador de Glovo, una app de mensajería y recadería basada en la economía colaborativa. La aplicación conecta a usuarios que quieren recibir o enviar un producto al momento con los glovers, mensajeros independientes dispuestos a ayudarles en menos de 60 minutos, así por ejemplo, si necesitas que te lleven un par de cafés a la oficina, no tienes más que pedirlo a través de Glovo y cualquiera de los mensajeros que se encuentre disponible te los acercará a cambio de 5,50 euros.

Oscar Pierre se encontraba en EE.UU realizando una carrera, y fue allí donde pudo vivir lo que era la economía colaborativa, pues en el país norteamericano esta práctica está mucho más extendida. “Estuve aquí en vacaciones y me di cuenta de que en España la gente tiene poco tiempo para las cosas que se hacen en el día a día”. Fue éste el motivo que llevó al ahora CEO de Glovo a regresar a Barcelona tras terminar sus estudios para buscar inversores y poner en marcha el servicio.

“Colaborizamos el tiempo”, así define Oscar la labor que realiza su aplicación, que según nos cuenta tiene una alta demanda: “La app tiene unas 5.000 descargas y se realizan unos 40 pedidos al día. Tenemos activados a 26 glovers y  unos 300 en cola”, todo esto teniendo en cuenta que solo trabajan en Barcelona y que llevan apenas tres meses y medio en la calle. Son muchos los que quieren formar parte de Glovo, los que quieren convertirse en mensajeros, pero como nos decía Oscar, si aún no hay suficientes pedidos como para contar con más gente no se pueden activar a más glovers.

Como curiosidad, Glovo acaba de estrenar un nuevo servicio, y es que permite a sus usuarios realizar los pedidos a través de Whatsapp, una opción con la que buscan romper las barreras que muchas veces pueden encontrar, por ejemplo, las personas mayores a la hora de descargar una aplicación, pues Oscar nos decía: “mi abuelo no sabe poner el DVD pero si sabe usar Whatsapp. Todo el mundo usa Whatsapp”, y lo cierto es que tenemos que darle la razón.

Fue tras una primera inversión de 140.000 euros cuando Glovo comenzó a funcionar en Barcelona, y para septiembre podremos hacer uso de la aplicación en Madrid. Se encuentran ahora en una segunda ronda de inversión con la que además esperan empezar a abrirse camino en otras capitales. “Se necesita mucha inversión” y por el momento están centrados en ganar mercado, pues saben muy bien que no pueden esperar beneficios en este primer año, aunque confían en que en el segundo y tercer año comiencen a tener importantes ingresos.

Un aparcamiento de lunes a viernes de 9 a 14 y al lado del trabajo

Son muchas las plazas de parking que se pasan los días vacías y aún mayor es el número de coches que invierten hasta media hora en encontrar un lugar para aparcar, teniendo esto en mente nace Parkfy una plataforma que pone en contacto a particulares que quieren alquilar su plaza de parking con quienes buscan un aparcamiento.

“La población crece en 3D y el tráfico se mueve en 2D; necesitamos desarrollar soluciones que liberen la infraestructura de una carga excesiva y una de ellas es sacar más plazas al mercado. Con Parkfy, mediante la colaboración, el propietario gana dinero donde antes no lo hacía y el conductor ahorra tiempo y dinero” nos contaba Antonio Linares, CEO y fundador de la plataforma. Pero Parkfy no es solo eso, pues teniendo en cuenta que “un vehículo pasa el 30% de su vida (de media) buscando aparcamiento”, lo que también pretende este servicio es “reducir la congestión y consecuentemente la contaminación”.

Antonio Linares nos ofrecía su punto de vista sobre la economía colaborativa, definiéndola como “el resultado de un cambio de mentalidad conjunto con un avance tecnológico en cuanto a la comunicación entre personas se refiere”. Además, desde Parkfy encuentran en la utilización de aplicaciones y webs para poner en contacto a los usuarios una buena forma de “almacenar reputación online y de realizar pagos de forma segura”, pues cada día se extiende más su uso y el desarrollo de las mismas es cada vez mejor y más completo. “Esto hace que se desarrollen market-places como Parkfy, en los que la gente colabora para ganar y ahorrar dinero”.

La economía colaborativa va a favorecer enormemente a la población y a descolocar a más de una empresa analógica

“En España hay billones de euros en activos infra-utilizados que ahora están comenzando a encontrar una salida al mercado a través de la economía colaborativa. Esto va a favorecer enormemente a la población y también va a descolocar a más de una empresa “analógica”, en todos los sectores”, señalaba el CEO. Y es que la gran acogida que están teniendo estas plataformas que basan su funcionamiento en la economía colaborativa es realmente extraordinaria, así Parkfy cuenta con 1.500 usuarios y tiene como objetivo “llegar a una masa crítica de plazas en las principales ciudades de España”, para lo que se encuentran preparando la salida de una campaña de publicidad, pues la comunicación es muy importante a la hora de lograr clientes.

Para los próximos años el objetivo que Parkfy se marca es el de “introducir millones de plazas privadas en el mercado, primero en España y después en por toda Europa”, aunque ayudando a sus usuarios a recibir grandes beneficios económicos. Para ello necesitan inversión, como bien apuntaba Antonio Linares: “Vamos a necesitar una cantidad considerable para alcanzar nuestro objetivo a largo plazo pero por ahora estamos listos para aportar mucho valor a la población de este país. Ahora estamos comenzando a ver un mundo en el que verde es sinónimo de eficiencia y aportar valor a la sociedad es el componente más esencial para poder desarrollar un negocio rentable”.

Alguien que saque a pasear a mi perro los lunes

Sí, existen residencias caninas en los que puedes dejar a tu perro cuando te vas de vacaciones, pero claro, no es lo mismo dejar a tu mascota en un lugar donde seguramente pasará horas metido en una jaula que con alguien que pueda dedicarle todo su tiempo del mismo modo que lo harías tú. Además, ya no es solo el hecho de irse de vacaciones, sino el qué hacer con tu perro los lunes por la tarde, cuando tienes mil cosas que hacer y no puedes sacarle a dar un paseo.

Loly Garrido, CEO de Gudog nos ha contado cómo para poner solución a estas situaciones creó el servicio que ofrece Gudog. “Desde mi punto de vista, una residencia canina es como un “garaje” o una “taquilla” para perros, donde sabes que estará guardado unos días pero donde seguramente no disfrutará de la estancia. Por eso decidimos crear Gudog, una red de cuidadores particulares que cuidarán de los perros en su propia casa, como si fuesen de su familia. Paseos, juego, cariño, trastadas, y un montón de experiencias positivas que harán que los perros estén felices durante su estancia”.

Su plataforma se basa en la economía colaborativa, ya que los cuidadores se ofrecen y quienes necesitan los servicios de uno de ellos lo hace a través de Gudog. Pero además, como nos explicaba Loly Garrido, existe un equipo de expertos que se encarga de asesorar a los clientes para que elijan al cuidador que mejor se adaptará a su perro y todas sus reservas “cuentan con cobertura veterinaria en caso de accidente”.

Desde luego servicios como este dan mayor fiabilidad al usuario, algo fundamental para conseguir nuevos clientes, del mismo modo que tener una app móvil a través de la que realizar las reservas se vuelve casi imprescindible. “Gracias a nuestra app, las reservas se han disparado en los últimos meses porque no solo es más sencillo reservar, sino que la comunicación previa con los cuidadores es más fluida al ser un chat”.

“Nuestro cliente potencial no es el usuario de las residencias, sino aquellos que no las utilizan porque quieren otra cosa para su perro”

Para Gudog ha sido difícil darse a conocer, conseguir que la gente que viese que hay otras alternativas a las residencias. “Contamos con miles de clientes que ya han dejado a su perro con uno de nuestros cuidadores, y lo más importante para nosotros es la tasa de repetición. La mayoría de perretes repiten la experiencia y muchos de ellos ya se han convertido en huéspedes habituales”, nos aseguraba la CEO de Gudog, quien además explicaba que su cliente potencial “no es el usuario de las residencias, sino todos aquellos que no las utilizan porque quieren otra cosa para su perro que hasta el lanzamiento de Gudog no habían encontrado”.

Gudog se encuentra presente en España, Francia, Alemania y UK, pero tiene planes futuros para ampliar su presencia en otros países. “Trabajamos muchas horas y muy duro por hacer de Gudog la marca de referencia en el cuidado del perro”, señalaba Loly Garrido, que defiende que “la comunicación es indispensable para ganarse la confianza de los usuarios”.

Al igual que los otros entrevistados, la CEO de Gudog nos recuerda que es necesaria una gran inversión para sacar adelante un proyecto como este. “En estos tres años de trabajo hemos gastado menos de 200.000 € y hemos sido capaces de generar mucho más que eso”. Aún son un equipo pequeño, pero confían en ampliar sus recursos y en comenzar a invertir en marketing, sin embargo, Loly Garrido nos comentaba: “Estamos buscando inversión para poder llevar a cabo nuestro plan de negocio pero la realidad es que el ecosistema de inversión en España es limitado, con lo que empezaremos a buscar apoyo financiero fuera de nuestro país”.

Esta búsqueda de financiación fuera de España es la que “convertirá de verdad a Gudog en el líder europeo en el cuidado de nuestro queridos perros”, terminaba diciéndonos Loly Garrido.

Un sofá para dormir, un baño y que alguien haga cola para un concierto

Y más allá de encontrarnos con aplicaciones que nos permiten que alguien haga nuestros recados por nosotros, encontrar una plaza de parking o un cuidador para nuestro perro, también tenemos a nuestra de disposición una serie de servicios que van mucho más allá de estas actividades.

Si queremos dormir en algún lugar, pero lo nuestro no es pagar un hotel o buscar una casa con Airbnb, sino que nos conformamos con descansar en un sofá, podemos utilizar Couchsurfing. Esta plataforma pone en contacto a gente que busca un lugar para alojarse con quienes ofrecen su sofá como cama, a cambio nada de dinero, pues la persona que se hospeda seguramente tampoco tenga problema en prestar su sofá a otros inquilinos.

Pero si además, ya que hemos viajado lo que queremos es comer en casa de alguien para poder conocer de primera mano la gastronomía del lugar, también existe otra plataforma, EatWith, en la que podemos ver como particulares ofrecen su menú a cualquiera que quiera pagar por comer en su casa. Así por ejemplo, si el domingo vas a hacer paella y no tienes compañía, puedes publicar una oferta en esta página en la que indiques el precio que cobras por persona, que podrían ser perfectamente 35 euros, y el número de invitados a los que puedes acoger.

También hay quien pone a disposición el hueco que le sobra en la maleta para transportar paquetes, un servicio que presta GoCarry. Tan solo hay que llevar lo que queremos enviar al aeropuerto, dárselo a nuestro mensajero y este se encargará de transportarlo y llevarlo hasta el lugar de destino. Todo esto a cambio de un precio, una cantidad de dinero que deben acordar entre ambos.

10 euros por usar el baño de alguien con Airpnp

Aunque si prestar un trozo de maleta nos parece algo extraño, más lo es poner nuestro baño a disposición de cualquiera, por un precio considerable. Airpnp, muestra en un mapa todos aquellos baños, tanto públicos como de particulares a los que podemos acudir en caso de urgencia, o por gusto, ya que no a todo el mundo le gusta usar cualquier baño. Cualquier persona que quiera ofrecer su baño puede hacerlo. En España parece ser que no somos mucho de compartir retrete, pero en EE.UU. y en otros países de Europa si encontramos bastantes ofertas. Aunque eso sí, hay que tener cuidado con que baño elegimos, porque pueden pedirnos hasta 10 euros por utilizarlo.

Lo que si es más común aquí es lo de pedir a alguien que haga cola por nosotros, y es por ejemplo en plataforma como Etece donde encontramos ofertas de este tipo. Cualquiera que tenga algo de tiempo libre puede ofrecerse a soportar cuatro, seis o las horas que hagan falta de espera, ya sea para comprar unas entradas o para acceder a un concierto, y por un precio que suele rondar los 10 euros la hora. Una aplicación de economía colaborativa que pretende ofrecer soluciones a personas con poco tiempo, que no saben montar muebles, que necesitan a alguien que le eche una mano, ya que en esta plataforma podemos pedir ayuda para lo que sea, desde para colocar una bombilla o montar una estantería hasta para realizar una mudanza.

Siempre hay quien puede ayudarte, quien puede ofrecerte su sofá, su casa, su maleta, su baño o su tiempo, lo único que necesitas es encontrar la aplicación adecuada.

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