El responsable de Cultura y Deportes de Madrid, Guillermo Zapata, bromeó en Twitter sobre el genocidio judío y la víctima mutilada por ETA. Otro concejal, Pablo Soto, deseó la guillotina para Gallardón, Bono y Rajoy y un tercero, Jorge García Castaño, pidió a las mujeres que empalaran al exdiputado de UPyD Toni Cantó.

Convulso inicio de legislatura el que han tenido tres de los concejales de Ahora Madrid. Twitter les ha recordado en el día de su toma de posesión controvertidos mensajes publicados meses atrás, alguno de ellos tan fuera de lugar que ha obligado a los protagonistas a salir al paso y pedir disculpas. Los afectados por la polémica han sido el responsable de Cultura y Deportes, Guillermo Zapata; el de Participación Ciudadana, Transparencia y Gobierno Abierto, Pablo Soto; y el concejal de distrito Centro y de Chamberí, Jorge García Castaño.

Zapata ha pedido perdón horas después de que se viralizaran varios tuits suyos que incluían mofas sobre el holocausto, Irene Villa y las niñas víctimas del crimen de Alcáser. El edil los ha borrado pero ya era tarde para evitar los pantallazos que cientos de usuarios de la red social habían hecho. 

En vista de la polémica que se había desatado, Zapata ha enviado varios mensajes asegurando que lo sentía, que el genocidio judío de los nazis le parece “deplorable y terrible” y que esas palabras obedecían a que siempre le ha gustado “el humor negro”.

Pablo Soto, por su parte, se ha visto en el candelero por decenas de tuits en los que pide “guillotina” para diversos personajes públicos a los que critica: empresarios del Ibex, Alberto Ruiz-Gallardón, José Bono… Él todavía no los ha borrado y permanecen visibles en su timeline.


Por este concejal ha sido preguntada Manuela Carmena en su primera rueda de prensa como alcaldesa de Madrid. Carmena ha asegurado que Soto “está lamentando haber hecho esas expresiones”.

García Castaño, por último, está viendo cómo es rescatado un añejo tuit suyo en el que pedía a las mujeres que empalaran a Toni Cantó, exdiputado de UPyD en el Congreso, cuando este puso en duda la veracidad de algunas denuncias de violencia de género.

Todo esto recuerda a la polémica en torno al diputado de Podemos, Isidro López, de hace sólo unos días. López se disculpó después de que se difundieran mensajes suyos de Twitter en los que llamaba “gilipollas” a otro usuario y amenazaba con “freír a impuestos” a otros que le rebatían sus ideas políticas.