La plana mayor del partido de Iglesias acude a la toma de posesión de la alcaldesa de Madrid. Cayo Lara apoya a su regidor en Zamora y Ciudadanos se estrena con una cincuentena de gobiernos municipales.

Máximo despliegue. Cuatro de los fundadores de Podemos –Pablo Iglesias, Íñigo Errejón, Juan Carlos Monedero y Jesús Montero– y su candidato a la Asamblea de Madrid, José Manuel López, han acudido a la toma de posesión de Manuela Carmena como alcaldesa de la capital, celebrada por los suyos al grito de ‘sí se puede’. Con varios de sus concejales de Ahora Madrid prometiendo su cargo “por imperativo legal” o añadiendo el latinajo omnia sunt communia (todo es de todos) y con una multitud congregada en la plaza de Cibeles, Carmena se ha convertido en la séptima alcaldesa madrileña de la democracia gracias al apoyo del PSOE de Antonio Miguel Carmona, anunciado la víspera. No había amenaza de tamayazo, aseguraban unos y otros, y por eso no ha sido necesario mostrar el voto de sus ediles antes de meterlo en la urna.

Es el “año del cambio”, en el que el “principal desafío” es ganar las elecciones generales, proclamaba un exultante Pablo Iglesias, cuya sonrisa se ha hecho aún más expresa en el momento en que ha intervenido Esperanza Aguirre y ha señalado su preocupación por la “radicalidad” de la formación que desde hoy gobierna la ciudad. Iglesias y el resto de representación ‘podemita’ han recibido con aplausos esa exposición.

Misma ovación que se han llevado en las plazas los otros alcaldes de unidad popular que hoy han confirmado su acceso al poder, como José María González ‘Kichi’ en Cádiz, a quien ha acompañado en el balcón del ayuntamiento su pareja y secretaria general de Podemos en Andalucía, Teresa Roríguez. Los gritos de ‘sí se puede’ han llegado también a A Coruña, donde Xulio Ferreiro ha tomado el bastón de mando para su Marea Atlántica, Zaragoza o Santiago de Compostela, y lo mismo ha ocurrido esta tarde en Barcelona. Ada Colau ha obtenido el aval de PSC, ERC y un miembro de CUP para sacar adelante su investidura con mayoría absoluta. Un pacto similar al que ha desbancado al PP en Badalona, no sin tensión después de que cientos de vecinos se concentraran contra una alianza que entienden contra natura.

Pero no solo Podemos ha tratado de sacar tajada de una jornada histórica. El candidato de IU a La Moncloa, Alberto Garzón, y el coportavoz de Equo, Juan López de Uralde, también han asistido al pleno madrileño, lanzados como están en su campaña para lograr una candidatura popular para las generales. Cayo Lara, sin embargo, se ha desplazado a Zamora para capitalizar una de las pocas alegrías que IU se llevó el 24-M: la conquista de una capital castellanoleonesa por primera vez.

Ciudadanos, en el aniversario de ‘Naranjito’

De celebración están en Ciudadanos, el partido que probablemente con más intensidad ha vivido estos últimos 20 días. Los de Albert Rivera se han hecho con una cincuentena de alcaldías (48 mayorías absolutas) y han decidido los gobiernos de decenas de municipios, algunos tras intensas y largas negociaciones. La norma general ha sido respetar la lista más votada exigiendo una serie de condiciones -por el camino han dimitido varios cargos populares de Madrid, Cantabria o Murcia-, lo cual ha permitido al PP conservar un buen puñado de localidades, entre ellas Málaga, la única grande que mantiene.

La formación naranja fija su principal bastión municipal en Valdemoro (70.000 habitantes), pero también ha triunfado en Espartinas (Sevilla) y llegó a tantear un pacto para hacerse con  la alcaldía de Ávila que finalmente rechazó. Ahora, tratarán de hacer visible lo decisivos que han sido en ayuntamientos clave y en autonomías para presentarse como garantes de la estabilidad y de la regeneración. Y en apenas unas semanas elegirán en primarias a su candidato a La Moncloa, auténtico objetivo del partido. La carrera ha comenzado un 13 de junio, exactamente 33 años después de que lo hiciera el Mundial de Naranjito, como el popular Rafael Hernando bautizó a Rivera. Ironías de la vida que el propio partido ha señalado con irreverencia en Twitter.

La legislatura municipal ha arrancado, 67.611 concejales juran o prometen sus cargos a lo largo del día, más de ocho mil alcaldes toman las riendas de sus localidades y el cambio de ciclo se ha consumado. Ceuta, Soria o Vigo son las excepciones de la norma: las mayorías absolutas han desaparecido, cada decisión importante habrá de ser consensuada con al menos otro partido. Y los nuevos se han hecho mayores de golpe. Ahora les toca manejar presupuestos de miles de millones de euros, como los de Madrid o Barcelona, dar respuesta a la ilusión que han generado entre los suyos y empezar a gestionar servicios de basuras, multas y alumbrados. Todo ello sin dejar de observar el pago de la deuda. En la capital de España, este mes vencen ya 260 millones de euros.