Si hay un sector que ha cogido con especial virulencia el marchamo de converger hacia pocas empresas, es el de las telecomunicaciones. Tanto en Europa como en España, a golpe de fusión y adquisición el mapa telco adelgaza dejando, eso sí, alguna que otra víctima en el camino.

Algunas de esas víctimas pueden ser, de forma más o menos intencionada, los operadores móviles virtuales (OMV). En este contexto, esta semana se ha celebrado un encuentro bajo el nombre “El futuro de los MVNOs, convergencia y 4G”, organizado por JSC Ingenium, en el que tenía especial importancia la voz de los operadores virtuales.

Concretamente una de las mesas redondas tenía como protagonistas a estas empresas: “Retos y oportunidades de la convergencia y el 4G para los MVNOs”. De entrada el nombre tiende a la cita de “oportunidades ante la crisis”. Sí, lógicamente una crisis económica puede traer nuevas oportunidades, pero siempre será mejor que no haya crisis. Con la convergencia sucede lo mismo. Que haya un grupo de compañías (operadores con red) que puedan ofrecer unos servicios mucho “mejores” y más amplios, provoca un desequilibrio de entrada. ¿Puede haber oportunidades? Sin duda. Pero quizá sean más abundantes los “retos”. Además, a fin de cuentas se trata de comer con el enemigo, sentarse en la misma mesa y negociar por intereses contrapuestas para llegar a un acuerdo.

Ante esta pregunta tan abierta se sentaban a la mesa Juan Junquera, asesor de Aire Network y exsecretario de Estado de telecomunicaciones; Meinrad Spenger, CEO de MásMóvil; Pedro Serrahima, director general de Pepephone; Jesús Pérez, director de Estrategia de Telecable; y moderando las intervenciones, Miguel Ángel Uriondo, director de SABEMOS.

El primer tema que se plateaba tenía al 4G como protagonista, y si su entrada en escena ha supuesto un nuevo punto de desacuerdo entre OMVs y operadores con red. Rompió el fuego el CEO de MásMóvil al asegurar que ellos pensaron que “con la regulación todo sería más fácil, pero desde que surgió el asunto del 4G los operadores con red han vuelto a la actitud de siempre: retrasar todo”. Dicha actitud les evoca, a todos, los agrios recuerdos de sus inicios en el año 2006.

Es más, hagamos algo de memoria sobre el asunto. “Existe un riesgo elevado de que la entrada forzada de estos agentes desincentive las inversiones de los operadores de red”. Año 2006, Telefónica esgrimía este pretexto justo antes de que los OMV entraran en el mercado. Eso sí, todo tras la lucha de 5 años por poder hacerlo.

Los operadores con red siempre han puesto mala cara a los OMV, pese a su mínima cuota de mercado

Y es que en España hicieron un primer intento de establecerse en 2001, pero la normativa que les amparaba dejaba en manos de los OMR la posibilidad o no de llegar a acuerdos. De este modo tuvo que ser la antigua Comisión del Mercado de Telecomunicaciones (CMT) quien saliera al rescate. Así, el máximo organismo regulador envió un duro informe a Bruselas acusando a Telefónica, Vodafone y Amena de mantener una posición de dominancia y de estar impidiendo la competencia, con unos precios por encima de la media europea. Por ello, la CMT propuso la apertura obligatoria de las redes de los OMR, atendiendo a las solicitudes razonables de acceso y ofreciendo “precios razonables por ese acceso”. Justo un mes de después, Bruselas dio luz verde al informe y así ofrece vía libre a la CMT para imponer condiciones (plazos, precios, etc.) si los OMR y los OMV no se pusieran de acuerdo. De este modo, tan burocrático como siempre, se encendía en España, un lustro después, la llama de los virtuales.

De todo eso han pasado casi 10 años y, en gran medida, todo sigue igual. De hecho, Juan Junquera es muy explícito y asegura que “este mercado no está en competencia, incluso con la regulación de por medio”. En este sentido, cuando el regulador sale a relucir, el director general de Pepephone manifiesta que él no es muy favorable a que todo esté regulado. Sin embargo, advierte que sí debería haber una vigilancia de precios. Es más, fantasea con la utópica posibilidad que sea entre las partes negociantes, virtuales y operadores con red, quienes lleguen a acuerdos que aseguren la competencia sin necesidad de regular el mercado.

¿Competencia?

¿De verdad preocupa a alguien una cuota de mercado del 1% (2008), 3% (2010), 6% (2011), 9% (2012), 10% (201), 13% (2014)? Es decir, los OMV han tardado más de 7 años en alcanzar apenas un minúsculo pedazo de la tarta, repartida encima entre más de 20 empresas. Con números redondos, de las actuales más de 50 millones de líneas móviles que hay en España, entre todos los virtuales tienen poco más de 7 millones y medio.

En este sentido, en una ponencia previa a la mesa redonda, Meinrad Spenger incidió sobre este tema ya que la supuesta cuota de mercado que ofrece la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) del 15% a los OMV, realmente el 55% de la misma es para los virtuales asociados a operadores con red, y el 25% es de los especializados étnicos. Por lo tanto apenas un 22% de ese 15% son los OMV “puros”. Esto es apenas un 4% de cuota de mercado sobre la telefonía móvil.

¿Se puede hablar por tanto de competencia? ¿Por qué esa continua obsesión con regular el Mercado 15 (el que regula el acceso de los OMVs a las redes)? Dicho mercado es el que da respiro a los OMVs de cara a sus negociaciones con los operadores con red para saber que tienen acceso al mercado mayorista.

¿Qué papel juega el regulador?

Llega la hora de hablar sobre el árbitro. Aquí, como buenos equipos pequeños, toca llorar en rueda de prensa. Pero no les importa, saben que es su papel, y que aplicando la filosofía del salvaje Oeste no podrían existir. Por lo tanto, el regulador es su pequeño salvavidas. No obstante, como reconoce el máximo responsable de MásMóvil, “el gran reto debe ser la velocidad”. En este sentido apunta a la lentitud en la toma de decisiones que, lógicamente, suele ir en contra del operador pequeño.

Además, Pedro Serrahima cree que “el problema será para quienes quieren entrar ahora”. Más o menos es de la opinión que los actores que hay sobrevivirán, pero los players que pretendan llegar al mercado lo tendrán mucho más difícil. Sobre toda esta problemática, Spenger alude al 4G para demostrar que las negociaciones por libre no funcionan. El ejemplo es bien claro, y que se siga dando largas a muchos OMVs en este sentido es la prueba que ellos utilizan.

En este contexto, los operadores virtuales seguirán planteando una batalla desigual en la tienen las de perder, pero con estrategias diferentes y nuevas fórmulas, lo seguirán intentando.