La constitución de los ayuntamientos que tiene lugar hoy en toda España va a suponer un giro drástico en el poder municipal del país. Pese a que el PP ganó los comicios de mayo, el mapa ya no estará teñido de azul como hasta ahora. Los pactos de la izquierda arrebatan a los populares más de la mitad de su poder local. Duro varapalo para el partido de Rajoy a seis meses de las elecciones generales.

El hecho de ser la fuerza más votada en 37 de 50 capitales de provincia no va a llevar al PP a conserva el poder municipal que tenía hasta el día de ayer. Al contrario. Los pactos de las fuerzas de izquierda desbancan a los populares en un mínimo de 15 grandes ciudades. Si hace cuatro años el partido de la gaviota se hacía con el bastón de mando en 34 capitales, hoy se puede quedar con un mínimo de 14 y un máximo de 19.

Los acuerdos del PP con Ciudadanos han funcionado y dan casi por seguro a los populares catorce capitales: Málaga (la única con más de 500.000 habitantes), Granada, Santander, Teruel, Albacete, Cuenca, Guadalajara, Ávila, León, Palencia, Salamanca, Badajoz, Cáceres y Logroño.

Además, el partido de Rajoy está pendiente de lo que pueda ocurrir en otras cinco capitales. En Murcia, Jaén, Burgos y Orense depende de que se concreten los pactos con la fuerza política que lidera Albert Rivera. En Oviedo, las malas relaciones del PSOE con las marcas de Podemos podrían dar al PP –como fuerza más votada- el bastón de mando de la corporación municipal.

En la tarde de ayer, los populares vieron como se les iban dos consistorios que creían tener en sus manos. El primero, el de Almería, donde Ciudadanos decidió finalmente alejarse del PP -por supuestos casos de corrupción- y decantarse por el PSOE. El segundo, el de Vitoria, cuyo Ayuntamiento caerá en poder del PNV, que en último momento decidió presentar a su candidato, tras contar con el respaldo de Bildu y los socialistas vascos.

Un mínimo de 17 y un máximo de 22 capitales para el PSOE

El PSOE, por su parte, recuperará poder municipal perdido en las elecciones de hace cuatro años gracias a los pactos con otra fuerzas de izquierda. Pese a quedarse con los peores resultados desde la transición en unos comicios de este tipo, los socialistas duplicarán el número de alcaldías de capitales de provincia. Si hace cuatro años sólo consiguieron ocho, hoy aspiran a un mínimo de 17 y un máximo de 22.

El partido del puño y la rosa tiene ya seguros los bastones de mando de Sevilla, Córdoba, Huelva, Almería, Lugo, Huesca, Las Palmas, Toledo, Ciudad Real, Segovia, Soria (sin pacto al haber logrado mayoría absoluta), Valladolid, Lérida, Tarragona, Alicante, Castellón y Palma.

En la capital de Mallorca, los socialistas se alternarán en la alcaldía con Mès y Son Palma. Salvo en Asturias, donde no ha existido sintonía, al PSOE le ha ido bien su política de pactos con Podemos, IU y varias fuerzas nacionalistas. El intercambio de cromos ha funcionado. El apoyo de los socialistas es fundamental para que las marcas de Podemos se hagan con el poder de algunas de las más grandes ciudades del país: Madrid, Zaragoza, Coruña y Cádiz. En Valencia, el PSOE también es clave para que Compromís alcance el bastón de mando. En contraprestación, el socialista Ximo Puig será investido en los próximos días presidente del Gobierno de la Comunidad Valenciana.

El PNV se hace con las tres capitales vascas

A los nacionalistas vascos les fueron bien las elecciones municipales y hoy se hacen con el poder en las tres capitales de su comunidad autónoma, algo nunca había ocurrido. Así, el PNV mantiene Bilbao y arrebata San Sebastián a Bildu y Vitoria al PP. Bildu, por su parte, logra por primera vez la alcaldía de Pamplona.

Los nacionalistas de CiU no han corrido en Cataluña la misma suerte que el PNV en el País Vascos. De las cuatro capitales sólo obtienen Girona. Barcelona es para la coalición que lidera Ada Colau –que obtendrá gracias al respaldo de ERC y CUP-, mientras Tarragona y Lleida se quedan en poder de los socialistas.

Las dos alcaldías que faltan en el listado de 50 –Santa Cruz de Tenerife y Pontevedra- se las reparten, respectivamente, Coalición Canaria y el Bloque Nacionalista Galego.