Una edil de IU en Cenicero (La Rioja) es, con apenas 18 años, la política más precoz del país. Se da la casualidad de que ese es también el pueblo de Alberto Garzón, diputado más joven del Congreso.

Cuando nació, Aznar ya llevaba unos meses en La Moncloa, Clinton estaba a punto de ser reelegido en Estados Unidos y Miguel Induráin acababa de proclamarse campeón olímpico contrarreloj. Ana Bruna Gomes de Castro (Itapaci, Brasil, 1996) es la concejala más joven de España, al haber logrado representación para Izquierda Unida en el pequeño municipio riojano de Cenicero. Un hito histórico, no sólo por la precocidad de la protagonista, sino porque IU jamás había sido capaz de presentar una lista en esa localidad.

“Encabecé la candidatura porque así lo quisieron mis compañeros, pero la edad en sí no tiene ningún mérito, no debería influir ni para bien ni para mal”, reflexiona Gomes de Castro en conversación con SABEMOS. Asumió el reto de elaborar una plancha electoral en su pueblo tras comprobar cómo había presencia suficiente “de gente de izquierdas de verdad, no del PSOE” que se sentía políticamente huérfana. Se puso manos a la obra, pilotó la creación de una asamblea, de una lista para las municipales… y se adjudicó el apoyo de 118 de los 1.251 vecinos que el 24-M fueron a votar en Cenicero.

Casi el 10% de los vecinos que el 24-M fueron a votar lo hicieron por la candidatura de la joven edil

“Al principio decían que era imposible hacer la lista, luego que no nos iba a votar nadie y al final mira, estamos en el ayuntamiento”, se felicita al tiempo que señala las dificultades que ha encontrado por el camino: “tuve algún bajón cuando decían ‘dónde va esta niña, que no tiene ni idea de nada’, llegué a plantearme renunciar pero al final decidí seguir como número uno”.

Y un apoyo fundamental fue el de Alberto Garzón, candidato de IU a La Moncloa. Se da la casualidad de que también él es oriundo de Cenicero -Gomes de Castro nació en Brasil pero llegó a tierras riojanas con apenas dos años- y se prestó a cerrar la lista electoral del municipio. Un respaldo que escenificó visitando el pueblo en la campaña, diez días antes de los comicios. Y es que Cenicero, célebre por sus viñedos y su Estatua de la Libertad, va camino de ser famoso también por la precocidad política de sus vecinos. No en vano Garzón fue en 2011 el diputado más joven del Congreso y, en calidad de ello, uno de los protagonistas de la constitución de las Cortes.

Pero, ¿por qué esta adolescente de apenas 18 años, que todavía no ha abandonado el instituto, decidió dar el paso? “Es que las cosas no se cambian quedándote en casa, y llega un momento en que te das cuenta de que tampoco vale con salir a las calles o implicarse en movimientos sociales”. Tiene perfectamente asumido el discurso reivindicativo, aprehendido en esa lucha callejera donde se implicó desde los 14 años y a través del estudio “de la historia del PCE, de IU, del recorrido que se ha hecho para llegar hasta aquí”.

Críticas a la “arrogancia” de Podemos

Esa es otra de las cosas que sorprenden en ella. En pleno auge de Podemos, formación especialmente exitosa entre las nuevas generaciones, decidió meterse en la coalición de Cayo Lara, que languidece desde la irrupción de Pablo Iglesias. “Es que es mi partido y es mi lugar, en todas las manifestaciones a las que iba quienes estaban a mi lado eran miembros de IU, son mis hermanos”, asegura.

Ahora ve con preocupación las trabas que está poniendo Podemos para converger con otras fuerzas de cara a las elecciones generales. “Es increíble la actitud que están teniendo, está demostrado que solos no se consigue nada, que hay que unirse para poder ganar, si no cambian estarán cometiendo un error histórico”, se lamenta. La concejala critica que “el partido que tanto habla de cambio” se esté comportando de forma “tan arrogante” exigiendo a los que quieren la unidad popular que se integren bajo sus siglas y estructura. “No pedimos que pierdan su marca, como tampoco queremos perder nosotros la nuestra, con toda la historia que tenemos detrás, sino que nos juntemos bajo una nueva como se ha hecho en las elecciones municipales”, explica.

Compatibilizará la política con los estudios de Derecho que comenzará en septiembre

Esa encendida defensa de la unidad popular refleja sus ambiciones, que no oculta: “no pretendo ocupar ningún sillón importante, pero sí luchar por transformar las políticas sociales a todos los niveles, serán más justas si IU juega un papel decisivo, sea quien sea el número uno”. En este sentido, subraya que tiene “miras más amplias” y le interesa “mucho más la política autonómica y la estatal pero soy consciente de que el cambio tiene que empezar por los municipios”.

Y ahí estará, en su pequeña localidad con su acta ejerciendo la oposición al PP que repitió mayoría absoluta en mayo. “Haré lo posible por que el pueblo se revitalice, por dar respuesta a señores de 80 y 90 años que cuentan con lágrimas en los ojos cómo ha decaído” e intentará “que se ayude más a los pequeños negocios, porque ahora toda la atención y ayudas se las llevan las bodegas grandes”.

Todo ello, compaginándolo con los estudios de Derecho que empezará en septiembre -“en Logroño, porque tengo un compromiso adquirido con Cenicero y quiero estar continuamente cerca”- y el trabajo en el bar de su madre, donde echa una mano “desde que tenía 15 años”. Y con la ilusión de los 18 porque, ya lo dijo Shakespeare: ‘La sangre joven no obedece un viejo mandato’.