La ola de regeneración política que conlleva la política de pactos para formar gobiernos municipales y autonómicos mantiene diversos grados de intensidad según sean los partidos que negocien. El PP y Ciudadanos han acordado eliminar los privilegios de los ex presidentes autonómicos en la Comunidad de Madrid, mientras el PSOE y Podemos ni se plantean suprimir las prebendas que recibe el antiguo jefe del Ejecutivo de Castilla-La Mancha José Bono, auténtico muñidor de los acuerdos entre los dos partidos de izquierdas para desbancar a María Dolores de Cospedal de su cargo al frente de la Junta.

La negociación que el PP y Ciudadanos mantienen en la Comunidad de Madrid para aupar a Cristina Cifuentes a la presidencia del Gobierno regional pasa por la despolitización del llamado Consejo Consultivo. Los populares asumen la exigencia del partido de Albert Rivera de sacar de ese órgano a los ex presidentes autonómicos Alberto Ruiz Gallardón y Joaquín Leguina.

Según publicaron en su día diversos medios de comunicación, los miembros del Consejo Consultivo de la Comunidad de Madrid cobran exactamente lo mismo que un consejero regional, es decir 8.500 euros brutos al mes, unos 5.500 netos. El puesto, de designación a dedo, lo mantienen durante seis años, renovables otros seis. La peculiaridad de este Consejo Consultivo es que sus miembros se reúnen sólo una vez a la semana –normalmente los miércoles, si no es festivo- para aprobar sus dictámenes, que no son de obligado cumplimiento.

La disposición del PP y Ciudadanos a acabar con cualquier atisbo de prebenda para los dirigentes políticos en la Comunidad de Madrid contrasta con el escaso interés de los partidos de izquierda por hacer lo mismo en Castilla-La Mancha. Así, el PSOE y Podemos ni se han planteado eliminar el retiro dorado del que disfruta el antiguo presidente de la Junta, ex ministro de Defensa y ex presidente del Congreso de los Diputados, José Bono.

Un gasto de casi tres millones de euros

La jubilación del antiguo barón del PSOE cuesta a los castellano-manchegos 160.000 euros al año, 640.000 en una legislatura y 1.600.000 desde que en 2004 dejó de ser el jefe del Ejecutivo autonómico. Si se mantienen las prebendas, Bono podrá disfrutar de ellas hasta mayo de 2024, justo el tiempo que duró su mandato. Si la renuncia del ex ministro no se produce, el retiro dorado habrá costado a las arcas autonómicas un total de tres millones de euros.

¿En qué consisten esos privilegios? Básicamente en mantener abierta una oficina en Toledo, ya que Bono no recibe remuneración económica como tal. El coste de la que, eufemísticamente, se conoce con el nombre de secretaría de apoyo se centra fundamentalmente en abonar los sueldos de secretario, escolta de seguridad y conductor, así como los gastos por vehículos y el combustible.

Bono, el gran muñidor de los pactos entre el PSOE y Podemos

El PP intentó en la última legislatura acabar con esa secretaria de apoyo, sin éxito por no contar con el respaldo de los socialistas, dado que cambiar la ley exigía la aprobación de una mayoría cualificada. La propia María Dolores de Cospedal, si hubiera vencido en los comicios de mayo, tenía la intención de volver a plantear la cuestión, con la esperanza en que, ante el nuevo reparto de fuerzas en la Cámara autonómica, la iniciativa de los populares saliese adelante.

Sin embargo, los dirigentes del PSOE y Podemos en Castilla-La Mancha no están por la labor. Entre los principios del acuerdo entre ambos partidos –cuya letra pequeña se conocerá el próximo lunes- no está dar por acabados los privilegios de Bono. El motivo de tal negativa se encuentra, según el PP, en que el ex presidente de la Junta de Comunidades es el gran muñidor de los acuerdos entre el partido morado y el del puño y la rosa.

Para los populares, los pactos para desbancar a Cospedal se cerraron -incluso antes de que acabase la campaña electoral- en una cena patrocinada en Toledo por el propio Bono. Es por eso que dirigentes del PP dicen que la firma definitiva de los acuerdos se podría hacer en Seseña (Toledo), en la hípica de Bono o en el aeropuerto de Ciudad Real.