Las aplicaciones que permiten el bloqueo de anuncios en las páginas webs le salen caras a Google, que pierde grandes cantidades de dinero mientras que éstas se justifican abogando por una publicidad menos intrusiva.

Crece el número de usuarios de servicios de bloqueo de anuncios debido a la publicidad excesiva y molesta que encontramos en muchas páginas webs y aplicaciones. Esto supone un verdadero problema para Google y otras empresas que obtienen de la publicidad buena parte de sus ingresos, así, sin anuncios, no hay quien haga ‘click’ sobre ellos y genere beneficios.

PageFair es una empresa que se dedica a medir las pérdidas que supone el bloqueo de anuncios para ayudar a otras compañías a ofrecer una publicidad menos intrusiva, lo que convertiría sus páginas web en candidatas a ocupar la lista blanca de los servicios de bloqueo. Pues no se elimina la publicidad de todas las webs, solo de las que suponen una verdadera molestia para el consumidor, que en muchas ocasiones se encuentra con anuncios que le impiden leer el texto, o que le obligan a abrir la publicidad para poder continuar en la página.

Google perdió el pasado año alrededor de 6.600 millones de dólares, según recoge PageFair, por los bloqueos de anuncios. Un dato verdaderamente alarmante y que se correspondería con el 10% del total de los ingresos de Google en 2014.

Ante esto, y fijándonos en Adblock Plus, uno de los bloqueadores de anuncios más populares, vemos como grandes empresas como Google, Microsoft, Amazon y Taboola, llegan a pagar grandes cantidades de dinero al servicio de bloqueo para conseguir entrar en su lista blanca en las que se incluyen las páginas que cuentan con una política de publicidad aceptable y no intrusiva. Una vez dentro de estas listas blancas, Google consiguió recuperar alrededor de 3,5 mil millones de dólares. 

De este modo, mediante el pago como medio para entrar en la lista blanca lo que se consigue es que aumente la financiación de los bloqueadores de anuncios, pues además se prevé que Adblock Plus doble su número de usuarios llegando a alcanzar los 144 millones. En lugar de acabar con estos servicios, que a pesar de tener su lista blanca dan la posibilidad de no respetarla y eliminar directamente toda la publicidad, asistimos a un mayor uso de los mismos.

Está muy bien exigir una publicidad menos intrusiva, que no moleste al usuario de páginas webs y aplicaciones, por ello lo correcto a la hora de utilizar los bloqueadores de anuncios sería permitir aquellos que aparecen en las webs que se encuentran en la lista blanca, ya que su publicidad no debe ser molesta. Si eliminamos todos los anuncios de todas las webs hay que tener en cuenta que quizás estamos castigando a empresas más pequeñas, con menos ingresos que Google, y a las que verdaderamente les afecta que su publicidad no aparezca.

Imagen | Pablo en Flickr