La reunión con los representantes de CatalunyaCaixa estaba convocada desde la semana pasada, y pese a que se auguraba recortes estructurales y de plantilla, la cifra final planteada por BBVA de 2.000 empleados, quizá está por encima de sus previsiones.

Con la necesidad por parte de BBVA de reestructurar parte de su negocio en Cataluña, la entidad ha planteado este miércoles un expediente de regulación de empleo (ERE) para 2.000 empleados de CatalunyaCaixa -650 de servicios centrales-, así como el cierre de 400 oficinas entre este año y 2017, según han informado a Europa Press fuentes sindicales.

Lo han explicado representantes de Recursos Humanos de BBVA en una reunión con los representantes sindicales y del departamento de personal de CatalunyaCaixa, que ha sido el primer encuentro laboral formal después de que el banco haya convertido en filial a la antigua caja catalana.

El ajuste está previsto únicamente para CatalunyaCaixa, y no para el conjunto de red y personal de la antigua caja y BBVA en Cataluña, como se anunció en un principio, han lamentado los sindicatos.

Han añadido que el banco ha mostrado su voluntad de que el ERE sea acordado e incluya la posibilidad de prejubilaciones, bajas incentivadas, excedencias y traslados a otras sociedades del grupo, aunque no ha concretado cifras, que los representantes de la plantilla prevén conocer en la próxima reunión la semana que viene. Además, BBVA prevé realizar una homogeneización de las condiciones laborales de CatalunyaCaixa con el banco de origen vasco, también pendiente de pormenorizar.

Plazos y condiciones

Este miércoles ha sido el inicio de la fase informal de negociaciones, que durará aproximadamente un mes, tras la que se iniciará el periodo formal, de otro mes. La entidad bancaria que preside Francisco González plantea llevar a cabo el ajuste en un plazo de tres años (2015-2017).

Los sindicatos están convencidos de que, si existe voluntad por parte de BBVA, el ajuste se podría saldar en su gran mayoría con prejubilaciones a partir de los 54 años, ya que en la red de CatalunyaCaixa trabajan unos 600 empleados con esta edad o más, y en la del BBVA en Cataluña este colectivo excede de las mil personas.