El papel de la informática en la vida cotidiana ha cambiado la concepción que teníamos, entre hackers y ciencia ficción. Poco a poco van surgiendo más series que los retratan como un trabajo más, aunque aún no sea lo habitual.

Durante años, los ordenadores han sido una presencia constante en la televisión, casi siempre como parte de la trama más que como objeto de la misma. Habíamos visto ordenadores durante años en series de ciencia ficción como Star Trek, robots en Perdidos en el espacio, encontrado sitcoms fantásticas con robots como Small wonder y, ya en el presente, parte de los recursos necesarios en series detectivescas: 24, Mentes Criminales, NCIS, SHIELD, hasta en Verónica Mars había un personaje especialmente bueno con los ordenadores. Pero ya parece haber pasado tiempo desde aquella ocasión en 1989 en que Koopa amenazó con un hackeo masivo en un segmento  del especial Ice Capades y solo Mario -y sus amigos- pudieron detenerlo.

Eso no significa que se olvidaran de las versiones cercanas a la ciencia ficción, claro. Antes de nada la británica Bugs que a mediados de los noventa mezclaba la ciencia ficción con la tecnología a lo largo de cuatro temporadas, con un grupo de justicieros/ investigadores informáticos. Detrás vendría Chuck y sus explotaciones -como Intelligence– con sus supercomputadores introduciéndose en la cabeza de la gente, después otras versiones al borde del género como la magnífica Person of Interest, en las que son las computadoras las que parecen acercarse a la humanidad y, como siempre, robots. La última versión llegó con Almost human y sus robots policías.

En los últimos años han surgido series que usan como centro la informática desde una perspectiva más realista 

Pero desde hace unos años han aparecido también series centradas en versiones más realistas, o en los informáticos. No series fantásticas basadas en la vida interior como ReBoot ni espacios divulgativos. Espacios usando como centro la informática. Algo que quizá podamos agradecer al interés que a mediados de los noventa había por internet y la informática. Si había resistido el estreno de Hackers y La red parecía poder resistirlo todo. Sin duda el programa más popular de esta época fue The Site, ofrecido originalmente a la MSNBC. Se trataba de un magazine con distintas secciones -incluida un comentarista ‘virtual’ que remitía inevitablemente al siempre memorable Max Headroom- que incluía desde respuestas a las preguntas de los espectadores hasta entrevistas a personajes destacados o información financiera. Su cancelación en 1997 ayudó a decidirse a Vulcan Ventures a asociarse con el grupo editor Ziff Davis para poner en marcha ZDTV, en teoría debía servir para enlazar con las publicaciones informática de los primeros y, sobre todo, con su web ZDNET. Se unía así a la línea de programas que bajo el sello CNET ofrecían mediante la sindicación una serie de antiguos ejecutivos del sector convencidos del futuro que tenía.En ambos caso la vida iría llevándolos de comprador a comprador. En el caso de los primeros Vulcan Ventures pronto se hizo con todo el accionariado de la cadena. Los segundos serían comprados por los suizos del grupo GDT y convertidos sus programas en un canal de emisión por internet -siguiendo el modelo de visionado bajo demanda- centrado en la informática y las nuevas tecnologías. En octubre del año 2000 los segundos comprarían a Ziff Davis varias propiedades, incluida la web ZDNET, motivando a que sus competidores se cambiaran el nombre de ZDTV a TechTV, justo a tiempo para que la megacorporación Comcast/ NBCUniversal fuera moviendo sus piezas y, tras lanzar el canal especializado G4 en 2002, eligiera en 2004 comprarlos y unirlos, primero con el nombre común G4techTV y finalmente en 2008 el nombre volviera a G4. Quizá porque ese mismo año CNET se encontró como centro del interés de otra corporación, la CBS Interactive, que lo unía así a su familia de emisiones por internet. En 2014 cerraría TechTV, dejando la red como el refugio de este tipo de programas de la mano de CNET.

 

Escena de la segunda temporada de Halt & Catch Fire, con Cameron (Mackenzie Davis, izquierda) y Donna (Kerry Bishé)

 

Pero no fue el único hito importante en aquellos años. En 1999 se reuniría a dos jóvenes actores, Noah Wyle y Anthony Michael Hall para el telefilme Piratas de Silicon Valley, biopic sobre las dos principales figuras de la informática de aquel momento, respectivamente Steve Jobs y Bill Gates. Sería la primera vez que este tratamiento se diera a gente del mundo de los ordenadores y, hasta cierto punto, una suerte de precuela espiritual de La red social (2010) y también de obras posteriores centradas en los mismos personajes como Jobs (2013) o Steve Jobs (2015).

Parece que estamos viviendo otro momento de interés, pero hasta llegar aquí han pasado muchas cosas. Pasó, por ejemplo, Attachements, una comedia que duraría dos temporadas y cuyo centro e el lanzamiento de una star-up. Aunque sea mucho más conocida la posterior The IT Crowd. Sitcom centrada en informáticos que, sin embargo, se centraba más en la incapacidad de la gente que en sus trabajos técnicos, por representados que estuvieran. Pero sería el éxito de la película de Fincher y el progresivo interés demostrado en las personas del mundillo lo que llevaría, además de a los biopics antes mencionados, a la posibilidad de ofrecer nuevas series.

Hace un par de años se estrenaron dos series tan distintas entre sí como centradas en este mundo. Halt & Catch Fire, centrada en los noventa y con una historia en la que la creación y desarrollo de los ordenadores caseros eran toda una prioridad. Algo que logra extenderse y mejorar en su recién estrenada segunda temporada. Mientras tanto, en el terreno de la comedia Silicon Valley ofrecía una mirada tan cínica como la anterior pero con un espacio para el idealismo. Y si los otros acaban de comenzar temporada estos han demostrado un interés por parte de la crítica no solo con buenas palabras sino también con premios como el que el actor T. J. Miller recibió de los Critic’s Choice.

De modo que aunque las novedades más recientes hayan sido policíacos con un giro y no demasiado entendimiento del medio, como ScorpioCSI: Cyber, lo que nos está llegando ahora parece estar metido del todo en los límites de la ciencia ficción como la futura recuperación de Minority Report y el estreno reciente de Mr. Robot. Otra serie centrada en el mundo de las empresas tecnológicas, pero esta vez centrada en la duda y las conspiraciones -quizá imaginadas pero todo indica que reales- que va encontrando su actor principal.

Parece que las series de informáticos han venido para quedarse, ahora solo hace falta una que logre unir un éxito de público a las buenas críticas de gente tan metida en ello como Steve Wozniac. Esperemos que no tarde mucho.

 

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