La exdiputada de IU en Madrid se mostró inflexible con Rato, Granados o la caja B del PP. Ahora, es ella la imputada por malversación, prevaricación y tráfico de influencias.

Tania Sánchez, exdiputada regional y excandidata de Izquierda Unida a la Comunidad de Madrid, ha visto volverse en su contra el enérgico e inflexible discurso mantenido por ella contra la corrupción. Durante su etapa de parlamentaria y también tras salir de IU para buscar la convergencia con Podemos y movimientos sociales ha sido implacable ante las imputaciones de personajes públicos como Rodrigo Rato, Francisco Granados o Luis Bárcenas.

Ahora es ella la investigada por la Justicia al haber presuntamente malversado, prevaricado y efectuado tráfico de influencias durante su etapa en el Ayuntamiento de Rivas-Vaciamadrid, delitos que Sánchez niega de forma similar a como lo hicieron en su momento los citados Bárcenas y compañía. Muy activa en Twitter, numerosas muestras de ese discurso tenaz que ahora se vuelve en su contra fueron transmitidas a través de esta red social:

También en sede parlamentaria se mostró Sánchez muy concienciada con la corrupción, reclamando al resto de la Cámara un compromiso más firme por erradicarla y abogando por elaborar un plan global que la combata como el gran problema que es y “que asola este país pero que tiene mucho que ver con Madrid”: