El proyecto TYPE House, ideado por un grupo de estudiantes de la Universidad Politécnica de Madrid en colaboración con otros equipos de ingenieros colombianos, es uno de los 16 finalistas en la competición Solar Decathlon, en la que compiten viviendas asequibles que aprovechan la energía fotovoltaica.

El diseño de la casa está “prácticamente terminado”, nos cuenta una integrante del equipo español de este proyecto, Laura Peña. Ahora falta encontrar financiación a través de una campaña de crowdfunding para poder montar en España parte de la vivienda durante este verano y enviarla a tiempo para que llegue al certamen, que se celebrará en otoño al otro lado del Atlántico, en la ciudad colombiana de Cali.

La colaboración con los equipos locales ha permitido a los estudiantes españoles entender mejor cómo funciona allí la arquitectura

Los alumnos de la Politécnica se han tenido que coordinar con los estudiantes de las otras tres universidades colombianas que participan en la TYPE House: la Católica de Pereira, la Tecnológica de Pereira y la Libre Seccional de Risaralda. Dice Laura que ha sido una experiencia “difícil pero enriquecedora”; “nos han ayudado a entender mejor cómo funciona allí la arquitectura, qué es lo que demandan en una vivienda”.

Este año, el reto es aún mayor que en otras ediciones, ya que al desafío de la sostenibilidad solar de una casa se le suma el carácter social que le ha imprimido la organización. El primer punto de los requisitos de la competición pide a los concursantes que sus diseños impacten de manera positiva en la comunidad, teniendo en cuenta las “circunstancias de desigualdad social y económica” a las que se enfrentan América Latina y el Caribe.

Los proyectos tienen que cumplir requisitos como disponer de capacidad para una familia de 5 integrantes y que los costes sean asequibles

Por ello, las viviendas tienen que tener capacidad para una familia de 5 integrantes como mínimo, en la que se pueda instalar tecnología solar y con unos costes que sean “asequibles para el común de la población”.

“Todo el mundo nos pregunta cómo podemos mezclar social con sostenible. Nosotros creemos que no hace falta una vivienda súper cara para que sea sostenible y eficiente. Es cierto que las placas fotovoltaicas son caras, pero se pueden ir amortizando con los años. Además, los rasgos de la arquitectura tradicional de cada lugar se adaptan bien a cada clima”, indica Laura.

El diseño

La idea de estos 40 jóvenes de ambos lados del “charco” es crear una casa que pueda adaptarse a las necesidades cambiantes de una familia, que puede ir creciendo con el paso del tiempo. Todo ello sin olvidar el uso de materiales biodegradables y locales, como la guadua, una especie autóctona similar al bambú.

La TYPE House incluye un sistema de recogida de auga de lluvia y otras funciones de “diseño pasivo”

En el boceto, la cubierta exterior juega un papel muy relevante, con los paneles solares en el techo, un sistema de recogida de agua de lluvia integrado y aberturas que permiten la renovación del aire y de la humedad en el interior. Todo ello sigue los principios del “diseño pasivo”, que regula de manera automática las condiciones internas con la aportación de exterior.

 

Laura adelanta que hay empresas interesadas en participar en el proyecto, aunque todavía ve lejano el momento en el que la industria comience a adaptar las innovaciones en sostenibilidad que se han presentado en el seno del Solar Decathlon. “Hay interés, lo único es que la situación económica es bastante flojita aún”, resume.

Lo cierto es que muchas de las ideas podrían tener una aplicación práctica. De hecho, este año se van a elegir los mejores proyectos para crear un barrio ecológico en Colombia.

La casa solar definitiva

Esta no es la primera vez que se organiza un concurso para encontrar la mejor casa solar. El Solar Decathlon se puso en marcha en 2002 de la mano del departamento de Energía del Gobierno de Estados Unidos.

Hasta la fecha, este certamen se ha celebrado en diferentes ciudades de Norteamérica, Europa, Asia y, dentro de poco, también Sudamérica. La propia ciudad de Madrid acogió la edición de 2012, en la que resultó ganador el proyecto presentado por el equipo francés de la Universidad Rhône Alpes.

También hay países que cuentan con sus propios concursos. Es el caso, por ejemplo, de Construye Solar, en Chile.