La aerolínea de Globalia había ofrecido a 1.400 tripulantes de cabina contratos indefinidos sólo por 101 días al año y exigiendo exclusividad. La compañía ha pactado con los sindicatos levantar la prohibición de trabajar en otras aerolíneas el resto del año y ampliará a 180 días la duración del contrato a 400 tripulantes. También han sellado un preacuerdo sobre el nuevo convenio colectivo que permitirá a los tripulantes recuperar parte del salario perdido en los últimos años.

Air Europa da marcha atrás y permitirá que sus tripulantes de cabina (azafatos y azafatas) con contrato a tiempo parcial trabajen en otras empresas cuando no lo hagan en la aerolínea. Unos 1.400 tripulantes habían firmado contratos indefinidos, pero sólo por 101 días al año, y que contenían una cláusula de exclusividad que les impedía trabajar el resto del año. La compañía del grupo Globalia y los sindicatos de los azafatos han alcanzado un preacuerdo para cambiar las condiciones y suavizarlas notablemente, según informa sindicato USO en un comunicado.

Nuevas condiciones

Air Europa ha pactado retirar la cláusula de excluvidad para todos los trabajadores con contrato a tiempo parcial, con lo que podrán emplearse en otras compañías durante los periodos en que no tengan asignados turnos en la aerolínea. En paralelo, la compañía ampliará a los 400 primeros trabajadores que firmaron los contratos el número de jornadas trabajadas, desde las 101 iniciales hasta un total de 180 días al año. Los 1.000 azafatos restantes, no obstante, seguirán teniendo sólo 101 jornadas de trabajo al año en vuelos de Air Europa.

La compañía de Globalia, el grupo turístico presidido por Juan José Hidalgo, se ha comprometido a no realizar nuevas contrataciones, ni directa ni indirectamente, hasta contratar a jornada completa a 300 de los tripulantes que ahora están en plantilla y hasta elevar hasta las 180 jornadas trabajadas a otros 200 azafatos de los que ahora tienen sólo 101 días asignados.

La denuncia de USO y la decisión de Trabajo

Hasta ahora, Air Europa tenía azafatas y azafatos que trabajaban como empleados fijos y otros que lo hacían con contratos temporales. Unos 1.400 tripulantes de cabina de pasajeros (TCP, que ése es el nombre técnico que se utiliza en el sector aéreo) trabajaban unos seis meses al año y los otros seis meses se iban al paro, cobrando prestación. La situación no era nueva, muchos de esos 1.400 azafatos temporales la vivían desde hace años.

En enero del año pasado el sindicato USO denunció la situación ante la Inspección de Trabajo. Y un año después, el pasado febrero, la Inspección de Trabajo determinó que Air Europa estaba obligada a convertir esos trabajos temporales en indefinidos porque estos empleos respondían a “necesidades permanentes” de la compañía y que encadenar año tras año empleos temporales era irregular. El dictamen afectaba sólo a 400 TCP, los asentados en Madrid, que eran específicamente sobre los que versaba la denuncia de USO.

Air Europa, consciente de que la resolución de Inspección de Trabajo acabaría por afectar al resto de trabajadores en la misma situación y no sólo a los que tenían base en Madrid, buscó dar una solución global. Y la decisión de la compañía aérea fue hacer indefinidos a los 1.400 auxiliares que hasta entonces eran temporales. Pero el aparente final feliz contenía muchos peros. Esos 1.400 empleados disponían de un plazo máximo que expiraba el pasado viernes para firmar su nuevo contrato. Pero el nuevo contrato (indefinido, sí) contemplaba una jornada laboral equivalente a un 27% del tiempo completo y se concentraba en 101 días del año, la temporada alta. Esto es, son empleos indefinidos pero sólo para poco más de tres meses año.

Los empleados convocados a firmar el nuevo contrato lo firmaron. Pero el gran problema es que la compañía les exigía exclusividad. Fuera de esos 101 días que atenderían a los viajeros de Air Europa no podían trabajar como tripulante de cabina en ninguna otra aerolínea. Y además, en principio, su nueva situación laboral les dejaba sin opción de cobrar prestación por desempleo. Desde la compañía se justifica que esa exclusividad es una cláusula a la que obliga el actual convenio colectivo, que es una situación que se arrastra de convenios actuales.

Nuevo convenio

De hecho, las negociaciones para paliar la complicada situación de las azafatas han servido también para que Air Europa y sindicatos sellen un preacuerdo para el nuevo convenio del colectivo. Un preacuerdo, pendiente de ratificación, que contempla que los tripulantes recuperarán la rebaja del 8,47% aplicada a su salario desde 2013; se abonará la revalorización IPC con efectos retroactivos desde 2012 hasta 2014, y también la correspondiente a 2015; y se pacta la congelación salarial para el próximo año.