El editor y cineasta Steve Ramsden ha publicado en Youtube un curioso ‘mashup’ en el que mezcla dos películas muy distintas, pero ambientadas ambas en hoteles singulares: ‘El Resplandor’ (1980) y ‘Grand Hotel Budapest’ (2014). El resultado, una película que tal vez merecería existir de verdad.

¿Qué ocurriría si el terrorífico Jack Torrance, protagonista de El Resplandor (1980) no recorriera los pasillos de un solitario hotel de montaña estadounidense sino un tumultuoso y lujoso hotel en la Centroeuropa de principios del siglo XX? A esta pregunta parece responder, al menos en parte, un mashup (una mezcla de dos o varias piezas) publicado en Youtube hace apenas tres días por el editor y cineasta Steve Ramsden.

En Grand Hotel Overlook (ver vídeo inferior) Ramsden juega a mezclar el mundo de dos directores de cine con un marcado sello de autor: Stanley Kubrick y Wes Anderson. En este falso trailer se fusionan escenas y diálogos de una película de terror como El Resplandor (basada en una novela de Stephen King) y una comedia con tintes de realismo mágico como Gran Hotel Budapest, una de las grandes triunfadoras del pasado año.

Ambas tramas tienen poco o nada que ver. En la película de Kubrick, un escritor interpretado por Jack Nicholson se va volviendo loco poco a poco asaltado por los fantasmas que habitan en el Hotel Overlook. En la de Anderson, un director de hotel personificado en Ralph Fiennes cuenta algunas de sus aventuras durante sus años al frente del Budapest. Sin embargo, ambas tramas (e incluso escenas) parecen fusionarse en este trailer. Y eso que la puesta en escena de uno y otro director son casi opuestas.

El director del centro vs el fotógrafo

Fotógrafo de formación, Kubrick es uno de esos directores de cine en los que el diseño de cada plano tiene un por qué. Obsesivo y perfeccionista hasta bordear la locura, el director de El Resplandor planteaba cada plano como si de una composición pictórica se tratara, de forma que en cada visionado el espectador adquiere más y más claves de lo que el director realmente nos quería decir. Su particular forma de rodar y encuadrar se resume en este breve vídeo: Imágenes frontales y con perspectiva y profundidad.

También obsesivo y perfeccionista, aunque desde un enfoque completamente distinto, es el director Wes Anderson, uno de los autores más prestigiosos de la generación surgida a finales de los 90 y principios de los 2000. En el caso de este autor, su gusto por el barroquismo y la excentricidad de sus personajes es solo una de las claves de su cine. Desde un punto de vista tan solo formal, sí que coincide con Kubrick.

Frente al cánon de los dos tercios habitual, u otras formas de encuadrar las imágenes, el cine de Wes Anderson está también marcado por el plano central, en el que simetría y profundidad juegan un papel clave. Tanto es así que en la mayoría de sus escenas, si trazáramos una línea vertical en el centro de la pantalla se podrían descubrir dos mitades prácticamente simétricas (ver vídeo).