Como ya se daba por sentado, el consejo de administración del operador de telecomunicaciones otorga el visto bueno a la operación de compra por parte de Orange.

En el informe que ha remitido este órgano a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el consejo ha hecho constar también la valoración financiera positiva de dos entidades asesoras, JP Morgan y Goldman Sachs. En opinión de estas dos compañías, la oferta, a 13 euros el título, es “justa”.

En total, Orange va a desembolsar cerca de 3.400 millones de euros por Jazztel.

El informe prevé dos opciones para la integración: una en la que Jazztel permanecería como compañía cotizada y otra en la que se contemplaría su salida del parqué.

El comunicado enviado también incluye un comentario de los sindicatos, en el que muestran su recelo ante la operación.

El comité de empresa ha criticado que el director adjunto del grupo Orange, Gervais Pellissier, haya adelantado que la reestructuración de la plantilla vaya a afectar a un máximo de 400 personas y ha pedido que la compañía se comprometa a mantener todos los puestos de trabajo durante al menos tres años.

“Nos resulta difícil de entender que los excelentes resultados alcanzados por Jazztel, los cuales han dado lugar a que se materialice la opa, redunden en retribuciones millonarias para unos pocos”, ha añadido el comité de empresa. El presidente de la compañía, Leopoldo Fernández Pujals, es titular de un 14% de las acciones, con lo que se embolsaría más de 480 millones de euros por la operación.

Cambios, los justos

El director financiero de Orange España, Federico Colom, ha asegurado en una entrevista concedida a Radio Intereconomía, y recogida por Europa Press, que la compañía no tiene planes de eliminar la marca Jazztel una vez finalizada la OPA e integrada la compañía.

“Valoramos mucho la marca Jazztel. Da respuesta a las necesidades de un segmento muy importante del mercado. Queremos seguir manteniendo la marca y los beneficios que aporta para los consumidores”, ha manifestado el directivo.

Del mismo modo, Colom ha recordado que el “objetivo final” de Orange no es excluir a Jazztel de la Bolsa, sino tener una mayoría del capital que permita tener el control de la operadora y poder configurar esa compañía de gran tamaño con “capacidad de competir, invertir y generar empleo”.