La plantilla de Malaysia Airlines (MAS), unos 20.000 trabajadores, ha recibido sus cartas de despido dentro de los planes de reestructuración trazados por la principal aerolínea malasia para crear una nueva compañía aérea que consiga ser rentable a partir de 2018.

Unos 14.000 empleados o dos tercios del total de despedidos recibirán en los próximos días una oferta de empleo de Malaysia Airlines Berhad (MAS Bhd), la nueva sociedad creada que reemplazará a la aerolínea en apuros desde el 1 de septiembre de 2015, informa Efe.

La compañía aérea malasia no espera que la totalidad de los 14.000 empleados aceptan la propuesta y cuenta con que la competencia se lleve parte de ellos, aunque no dijo cuántos. El grupo no ha precisado las condiciones en que se recontratará a los empleados, pero serán peores que las que disfrutan actualmente. Los planes de la compañía pasan por reducir los costes un 20%. Los restantes 6.000 tendrán un finiquito determinado por su tiempo en la empresa: un mes de salario por cada año trabajado para los que llevan menos de diez años y un mes y medio para los que llevan más de una década.

El nuevo director de Malaysia Airlines, Christoph Mueller, declaró en rueda de prensa en Malasia que su prioridad es detener el sangrado de la aerolínea. “Estamos técnicamente en bancarrota (…) los malos datos empezaron mucho antes de los trágicos acontecimientos de 2014″, destacó el directivo contratado el mes pasado para reflotar Malaysia Airlines.

El alemán Mueller, de 52 años, se refería a los dos aviones comerciales que la compañía perdió el año pasado. El primero fue un Boeing 777-200er, vuelo MH370, que, con 239 personas a bordo, desapareció el 8 de marzo de 2014 cuando volaba de Kuala Lumpur a Pekín. La investigación, en la que colabora Malasia, China y Australia, cree que el aparato cambió de rumbo y se estrelló en un remoto lugar en el sur del océano Índico cuando se agotó el combustible.

El segundo correspondió a otro Boeinh 777-200er, vuelo MH17, que, con 298 personas a bordo, se estrelló el 17 de julio de 2014, derribado por un misil en una zona del este de Ucrania en la que combatían fuerzas gubernamentales y rebeldes prorrusos. Ambos incidentes precipitaron la debacle económica de la aerolínea, que arrastraba pérdidas económicas desde hacía varios años debido a la subida del precio del crudo y la competencia, entre otras razones. La dirección de MAS anunció al mes siguiente, el 29 de agosto, que había duplicado las pérdidas en el segundo trimestre del año y advirtió de que la situación empeoraría el resto de 2014.

Mueller, ‘Terminator’

Los 14.000 trabajadores que recibirán una oferta de trabajo de Malaysia Airlines Berhad (MAS Bhd) dispondrán hasta el 12 de junio para aceptar o rechazar la propuesta. “Emprenderemos la segunda ronda (de reformas) dentro de dos semanas”, adelantó Mueller, especialista en reflotar aerolíneas en apuros, como la irlandesa Aer Lingus, la belga Sabena y la alemana Lufthansa.

Mueller, apodado “Terminator” por la cantidad de puestos de trabajo que ha tenido que eliminar durante su carrera, dedicará 2016 a consolidar las operaciones de la nueva compañía, y prevé que el crecimiento empezará a asomar en el ejercicio fiscal 2017-18. El plan consiste en reducir las rutas europeas más costosas y potenciar los enlaces regionales, sin que la nueva Malaysia Airlines Berhad (MAS Bhd) pierda su proyección internacional.

El director ejecutivo de PricewaterhouseCoopers (PwC), Mohamad Faiz Azmi, fue el encargado de firmar los despidos tras ser nombrado hace una semana administrador de MAS. El nuevo administrador dirigirá la disolución de la aerolínea y la puesta en marcha de Malaysia Airlines Berhad (MAS Bhd), que tendrá un tamaño más manejable y que ya tiene vendidos más de un millón de billetes, según se divulgó hoy.