IAG, que acaba de lanzar una opa sobre la irlandesa Aer Lingus, dice que sólo busca seguir creciendo con adquisiciones en Europa. En otro tiempo, el grupo soñó con crear un gigante global con compras de aerolíneas de Asia.

IAG nació en 2011 de la fusión entre Iberia y British Airways, y desde el principio tuvo entre sus objetivos crecer mediante adquisiciones. El holding siempre subrayó que quería tener un papel protagonista en la consolidación global del sector aéreo y durante varios años reconoció sin pudor que buscaba oportunidades de compra por todo el mundo.

Ya en 2010, antes incluso de la constitución formal del grupo, la cúpula de IAG aseguraba tener una lista de una docena de compañías aéreas (y ésa era la lista corta, porque en la inicial llegó a haber hasta 40 nombres) que eran de su interés para una fusión o una absorción, o al menos para tomar una participación accionarial minoritaria, dadas las restricciones a la propiedad de aerolíneas por parte de sociedades foráneas que existen en muchos países. En ese listado figuraban compañías asiáticas (de China e India), latinoamericanas (Brasil) y también de Australia.

“Dejaremos la consolidación en Asia a otros que conozcan mejor ese mercado o que sean más valientes”, dice Willie Walsh, el CEO de IAG

El mundo entero parecía en el radar de IAG. Entonces se habló del supuesto interés por la india Kingfisher, por la australiana Qantas, por… Pero la estrategia de IAG se ha ido rediseñando con el tiempo. Y ahora el grupo tiene claro que las oportunidades de compra que está dispuesta a atender sólo están en Europa, y que los proyectos en Asia han quedado aparcados.

“Asia va a ser un mercado muy competitivo”, explicaba esta semana Willie Walsh, consejero delegado de IAG, en una conferencia con analistas. “Nosotros no iremos a Asia hasta ver oportunidades muy claras. Nosotros dejaremos la consolidación en Asia a otros que conozcan mejor ese mercado o que sean más valientes”.

La compañía sigue poniendo el foco sólo en Europa, el mercado que conoce bien y para el que, parece, no hace falta ser tan valiente. En los últimos años, IAG ha incorporado a la británica bmi y a la española Vueling a su perímetro. Y ahora pretende hacer lo propio con la irlandesa Aer Lingus. La compañía ha lanzado una opa por el 100% de capital que valora la aerolínea irlandesa en 1.400 millones de euros.

Sin embargo, IAG sí ha logrado vincularse con el mercado aéreo más claramente emergente, como es el del Oriente Medio, por otra vía: en vez de comprando, dando acceso a su accionariado a un nuevo socio. Qatar Airways se convirtió el pasado enero en el mayor accionista de IAG con la compra de un 9,9% del capital, y el grupo qatarí reconoce que su intención a medio plazo es elevar esa participación. Andar el mismo camino, pero en sentido contrario.