La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha confirmado la luz verde que ya dio la Comisión Europea a la compra de Jazztel por parte de Orange, que sigue los pasos de otra operación de integración, la de Vodafone y ONO. De repetirse los resultados financieros del año pasado, cada uno de estos dos bloques sumaría más de 4.500 millones de euros en ingresos.

Los mercados maduros son agotadores. Mientras todo el mundo hace las maletas para irse a los emergentes, donde se pueden lograr grandes crecimientos con las inversiones suficientes, en los países desarrollados es muy difícil arañar cuota de mercado. Te lo tienes que currar.

En el mercado español de las telecomunicaciones hay altos niveles de “churn”, migración de clientes entre las empresas del sector, lo que añade presión competitiva

El sector de las telecomunicaciones cuenta con la particularidad del churn, la tasa de rotación o migración de los clientes a otras suministradoras del servicio, que en España es muy alta y pone en tensión competitiva a todos los actores. Si quieren mantener a sus usuarios, los operadores han de presentar ofertas muy ventajosas.

Cuando esto sucede, las empresas pequeñas se suelen resentir, dado que las grandes son capaces de soportar algo mejor los menores márgenes de beneficios y ARPUs (Average Revenue Per User, beneficio medio por usuario). Además, las grandes han de aglutinar a una base de clientes más sólida si no quieren perder la batalla contra las otras majors del mercado.

De ahí viene que el panorama de las telecomunicaciones vaya a cambiar tanto después de las dos integraciones que ya están aprobadas (y las que aún quedan por cristalizar). La compra de Orange le va a salir a 13 euros la acción de Jazztel, 3.355 millones de euros en total. Y con ciertas condiciones de la Comisión.

Los dos nuevos gigantes, cara a cara

De acuerdo con los resultados financieros ofrecidos a final de sus correspondientes años fiscales, la dupla Vodafone-Ono (ya integrada por completo en las cuentas de la multinacional inglesa) tendría unas dimensiones menores en ingresos que la suma de Orange y Jazztel: 4.679 millones de la alianza roja frente a los 5.052 millones del frente naranja.

 

 

También se impondría Orange en el resultado bruto (Ebitda, siglas inglesas de “beneficios antes de intereses, impuestos depreciaciones y amortizaciones”), con un total de 1.173 millones de euros sobre los 783 millones de libras -1.107 millones de euros al cambio actual- obtenidos por Vodafone España en 2014.

 

 

No obstante, hay que puntualizar que los datos de ingresos y Ebitda de Vodafone no incluyen la aportación de Ono desde el comienzo de su año fiscal (abril de 2014) hasta la integración efectiva de las dos compañías en las cuentas del operador rojo, que se produjo en julio.

Lo mismo sucede con los clientes, aunque esto está por ver. La adición de los usuarios de telefonía móvil de Jazztel y Orange alcanza los 14,73 millones, frente a los 14,18 millones que tiene ahora mismo Vodafone.

 

 

Pero en los clientes de internet  va a haber problemas. La Comisión Europea impuso como condición para la OPA de Orange sobre Jazztel que el conglomerado resultante se desprendiera de 720.000 unidades inmobiliarias de fibra óptica, la red actual de FTTH de Orange en España. Eso epercute en el negocio, que queda prácticamente igualado en la base de clientes de banda ancha.

 

 

En cuanto a empleos, la que gana es la nueva Vodafone, con aproximadamente 6.100 sobre los poco menos de 4.600 que saldrán de la integración de Jazztel en Orange, teniendo solo en cuenta los trabajadores de Jazztel España, sin los empleados del Jazzplat en el centro de atención telefónica de la compañía en Guadalajara.

 

 

Aunque eso también está por ver; habrá que esperar para conocer si los planes de la compañía resultante incluyen reestructuraciones de plantilla, lo que inquieta a los sindicatos.

Foto: Flickr – Ricardo Ramírez Gisbert