El PP de Rajoy se estrelló en Santiago de Compostela y Pontevedra, mientras el PSOE de Sánchez obtuvo su peor resultado en Madrid. Ciudadanos tuvo que conformarse con la séptima plaza en el distrito barcelonés donde nació Rivera. Iglesias sí triunfa en Vallecas.

Mariano Rajoy vivió el domingo su noche electoral más amarga desde 2008 y ni siquiera en su tierra pudo encontrar consuelo. El impresionante retroceso sufrido por el PP se produjo también en Pontevedra -la ciudad donde creció el presidente del Gobierno-, Santiago de Compostela -donde nació- y Ribadumia -donde veranea-.

En la primera, el PP perdió la primera plaza obtenida en 2011 y pasó de 11 a siete concejales, quedando el BNG con 12 a sólo uno de la mayoría absoluta. En la capital de Galicia el naufragio fue aún mayor, ya que los populares perdieron la mayoría absoluta y se vieron sobrepasados por la candidatura de unidad popular Compostela Aberta, que gobernará si logra el respaldo de socialistas o nacionalistas. Más atenuada fue la caída en Sanxenxo, el lugar predilecto del presidente del Gobierno para pasar sus vacaciones, donde su partido bajó en votos pero no en concejales. En Ribadumia, otra localidad pontevedresa que frecuenta en días de asueto, el PP se dejó 24 puntos, tres de sus nueve concejales y la mayoría absoluta.

La única buena noticia le llegó a Rajoy de Padrón, su primer destino como registrador de la propiedad. En este municipio coruñés los populares crecieron en votos -aunque no en porcentaje- y triplicaron a la segunda fuerza.

El PSM obtuvo sus peores porcentajes de siempre en las autonómicas y municipales de Madrid

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, salió algo mejor parado de la jornada electoral, aunque no precisamente por los resultados obtenidos en su ciudad, Madrid. Sánchez nació en el distrito de Tetuán, donde la candidatura popular de Ahora Madrid dobló en votos al PSM y le arrebató la hegemonía de la izquierda. Por encima de ambos se mantuvo un PP con sus peores números en la capital desde 1987.

La cosa mejoró en las autonómicas, donde el tirón de Ángel Gabilondo permitió a los socialistas sumar 2.600 votos más que en 2011 en el distrito natal de Sánchez. En el global, sin embargo, el porcentaje de voto obtenido por el PSM fue el peor de siempre, tanto en la Comunidad como en el Ayuntamiento. Y en Pozuelo de Alarcón, donde el secretario general ejerció su derecho al voto, los socialistas se dejaron casi cinco puntos y no pudieron alcanzar ni el 11,5% de los sufragios.

Rivera se hunde en Ciutat Vella; Iglesias triunfa en Vallecas

Tampoco el emergente líder de Ciudadanos, Albert Rivera, fue el domingo profeta en su tierra. La gran noche que vivió su partido irrumpiendo en instituciones de todas las provincias no se vio redondeada con la preeminencia en el distrito barcelonés de Ciutat Vella, al que pertenece el barrio de La Barceloneta que le vio nacer. C’s se estrelló allí y quedó séptimo, posición que mejoró en el Eixample, donde Rivera votó, al hacerse con la cuarta plaza. Ambos registros fueron peores que el tercer puesto alcanzado finalmente en el Ayuntamiento de la segunda ciudad más poblada de España.

Pablo Iglesias, por su parte, sí se llevó una gran alegría en su barrio madrileño de Vallecas. Podemos se quedó allí a dos puntos del PSOE en las autonómicas y sacó más de diez al PP. En Puente de Vallecas, la distancia con los socialistas fue algo mayor, de casi cinco puntos, si bien la victoria de la candidatura de Manuela Carmena en las municipales, apoyada por el partido del círculo, fue incontestable en ambos distritos. El lugar donde Iglesias vive desde hace años sigue siendo uno de los bastiones de Podemos en España. La Soria donde pasó parte de su infancia, en cambio, relegó a su partido a la cuarta plaza, por detrás de Ciudadanos, en las elecciones a las Cortes de Castilla y León.

La CiU de Mas se estrelló en Barcelona y Junqueras conservará el poder en Sant Vicenç dels Horts

El líder de CiU y presidente catalán, Artur Mas, perdió la hegemonía en Barcelona, aunque en el distrito de Sarrià-Sant Gervasi, donde ejerció su derecho al sufragio, los convergentes triplicaron en votos a Ciudadanos, segundo partido más votado. Sí creció de forma contundente la coalición con que Oriol Junqueras, líder de ERC, se presentaba a la alcaldía del municipio barcelonés de Sant Vicenç dels Horts. Los nueve concejales cosechados le permitirán mantener un poder que ya consiguió en 2011 con seis ediles tras pactar con CiU e ICV.

Ninguna opción tenía Rosa Díez en Güeñes, donde no pudo votar lista de UPyD a la alcaldía porque no se presentó. Sí lo haría en las elecciones a Juntas Generales de Vizcaya, comicios en los que los magenta sufrieron el mismo hundimiento que en el resto de España y apenas superaron el 0,6% de los votos.

El candidato de IU a La Moncloa, Alberto Garzón, también afrontó una campaña en condiciones muy adversas, por el ascenso de Podemos y las tensiones internas de la coalición, que alcanzaron cotas surrealistas en Madrid. Sin embargo, al final han resistido mejor de lo esperado, con más de un millón de votos. En Málaga, la provincia por la que es diputado Garzón, su formación apenas pierde dos puntos y cinco concejales. En Argamasilla de Alba, el pueblo manchego que gobernó el todavía coordinador general de IU, Cayo Lara, la coalición continúa su declive y se queda ya en el 18,4%, a años luz del 50% que rozó en los años 90.