Las capitales de Vizcaya, Cantabria y Canarias sólo han conocido alcaldes de PNV, PP y CC desde la llegada de la democracia. Pese al tsunami electoral que España vivió el domingo, la situación no variará en estas ciudades la próxima legislatura.

Las tres únicas capitales de provincia que desde 1979 han estado gobernadas por un mismo partido resistieron el tsunami electoral del domingo y mantendrán el statu quo al menos cuatro años más. Bilbao, Santander y Santa Cruz de Tenerife dieron victorias holgadas a PNV, PP y Coalición Canaria en sus comicios locales, aunque les privaron de unas mayorías absolutas que prácticamente han desaparecido en España. Sólo el PSOE de Soria y el PP de Ceuta lograron la mitad más una de las actas municipales y la estabilidad absoluta para la nueva legislatura.

En la capital de Vizcaya, los nacionalistas vascos demostraron que su hegemonía no se debía sólo a la popularidad de Iñaki Azkuna y repitieron triunfo con Juan Mari Aburto de candidato. Sus 63.637 sufragios casi triplicaron los de Bildu, segunda fuerza del consistorio, y le permitirán gobernar en minoría con 13 de los 29 concejales. “Nuestra mayoría es muy amplia, pero soy una persona de acuerdos”, declaró Aburto tras conocer los resultados, mostrando así su disposición a pactar puntualmente con los otros cinco partidos representados. Además de Bildu (4 ediles), entraron en el consistorio PSE (4), PP (4), Udalberri (2) y Ganemos (2).

Ese talante pactista y abierto que impera en el PNV de Íñigo Urkullu llevó a su partido a rechazar en Vitoria la oferta hecha por Bildu para desplazar de la alcaldía al popular Javier Maroto, que el domingo mejoró sus resultados de 2011. Lo mismo hizo el PSE, despejando así el camino de Maroto para una segunda legislatura y salvando los muebles de un PP especialmente hundido en el País Vasco.

De la Serna, alcalde de Santander desde 2007, seguirá cuatro años más al frente del consistorio

Otro regidor popular que salvó los muebles en medio del desastre general fue el de Santander, Íñigo de la Serna. El también presidente de la FEMP perdió la mayoría absoluta que el PP ostentaba desde 1995 por un concejal pero se garantizó el bastón de mando por tercera vez consecutiva. Tras adjudicarse el 40% de los votos, le bastará con entenderse puntualmente con los dos ediles de Ciudadanos o los cuatro del Partido Regionalista para sacar adelante su gestión. El PSOE repite como primer partido de la oposición con los mismos cinco concejales, Ganemos obtiene dos e IU vuelve al ayuntamiento con uno.

Santa Cruz de Tenerife también siguió la pauta habitual y volvió a dar la victoria a Coalición Canaria (CC). La cocapital de las islas afortunadas lleva eligiendo alcaldes de esta formación desde que se constituyó a mediados de los 90. Antes, la preeminencia la había tenido la Asociación Tinerfeña de Independientes (ATI), que a la sazón sería uno de los partidos que luego formaría CC. Sólo en las primeras elecciones democráticas, en 1979, ganó un partido distinto: UCD. Aunque, eso sí, el candidato del partido de Suárez fue Manuel Hermoso Rojas, el mismo que en las citas de 1983 y 1987 se presentó por ATI.

Desde 2011 el regidor es José Manuel Bermúdez, que nuevamente se impuso el domingo revalidando las nueve actas logradas en 2011, aunque esta vez quedando además primero en número de votos. Hace cuatro años fue el PP quien ganó y Bermúdez tuvo que pactar con el PSOE para hacerse con la alcaldía. Durante los cuatro próximos años tendrá que seguir buscando apoyos puntuales del resto de fuerzas -además de populares y socialistas, estarán en la oposición Sí Se Puede con cuatro actas, Ciudadanos con tres e IU con una-. Lo que sí tiene garantizada es la investidura, como parece que será de forma vitalicia para los candidatos de CC en su ciudad, los del PNV en Bilbao y los del PP en Santander.