El experto en big data Maarten den Braber explica en una entrevista con SABEMOS los avances que se pueden conseguir con esta tecnología, al tiempo que aborda los problemas de privacidad y las controversias éticas que rodean a la cesión de datos a compañías.

Como una grulla que ha sido identificada y etiquetada para seguirla en su migración desde el norte de Europa hasta África, Maarten se ha implantado un chip en su muñeca con información sobre él, aunque tampoco le gusta mucho hablar del tema. Prefiere dar ejemplos de cómo el big data puede ayudar a las personas en su día a día, explicar la revolución que supone para muchos campos.

Una de las aplicaciones que menciona durante la presentación de un estudio en la Fundación Innovación Bankinter es Ginger.io, que es capaz de analizar el comportamiento de los usuarios de teléfonos inteligentes para determinar si coincide con un cuadro depresivo. A veces, tardar en responder a una llamada o descuidar tu vida social puede significar que no tienes ganas de hablar con nadie, lo que podría ser un signo de depresión.

Por cierto, que Maarten no desaprovecha la ocasión para recomendarnos a dos autores de ciencia ficción: Ramez Naam y Matthew de Abaitua.

 

Hoy en día todo el mundo habla de big data pero nadie acaba de encontrarle una definición.

“El big data se ha convertido en un concepto para márketing”

La palabra se ha convertido en un meme que nadie entiende. Todo el mundo utiliza el concepto pero nadie sabe en realidad lo que significa. Se ha convertido en un concepto para márketing. Mi visión es que son los datos que no son comprensibles sin el uso de tecnología. Tomemos una fotografía: puedes comprenderla y ver lo que hay en la imagen, pero como big data, con millones de fotografías puedes interpretar automáticamente que en una imagen hay una bicicleta.

¿Qué se puede conseguir con el big data?

El big data nos puede ayudar a entender cosas que son invisibles para nosotros ahora mismo, patrones que no reconocemos. Un ejemplo es lo que Watson [un superordenador superinteligente de IBM] está haciendo con la literatura médica: hay tantos datos en el mundo sobre resultados de pruebas que nadie puede entender toda esa información, pero con un ordenador con un gran poder de computación puedes hallar conexiones entre los problemas de la gente para sugerir tratamientos. También se pueden utilizar los datos de transporte para trazar carreteras. El estado de Oregón ya ha usado los datos de los ciclistas que utilizan la aplicación de Strava para decidir por dónde debería ir el carril-bici.

¿Qué es lo más innovador que se está haciendo ahora mismo en big data?

Me gusta lo que Watson está haciendo en el hospital Sloan Kettering Memorial, donde aporta a los médicos opciones de tratamiento para pacientes con cáncer basándose en enormes cantidades de literatura médica que una persona no podría analizar. Me gusta este ejemplo porque demuestra cómo el big data puede mejorar la vida de las personas. También la industria de los coches que se conducen solos. Pero en el campo de la salud, hay ejemplos de big data de sensores, como Sentrian; otros con datos públicos, como Propeller Health; y también hay muchas aplicaciones de genética y ADN con las que descubrir patrones.

Conoces muchos ejemplos en el campo de la salud porque estás trabajando para la aceleradora de startups Rockstart.

Tenemos un programa en el que apoyamos 10 startups, que elegimos entre una enorme lista. Este año esperamos recibir entre 300 y 400 solicitudes, para después seleccionar a las mejores de todo el mundo que quieran desarrollar un producto que tenga que ver con la salud y la tecnología, tanto en software como en hardware. Invertimos en cada empresa 20.000 euros directamente y alrededor de 60.000 en otros conceptos como ayuda legal, apoyo en la obtención de datos y formación durante seis meses. Ya hemos ayudado a 58 compañías hasta ahora, que han recaudado un total de 80 millones en otras rondas de financiación.

En la salud se manejan muchos datos sensibles. ¿Crees que hay un problema con la privacidad?

“Los más jóvenes tienen una idea del mundo diferente, están acostumbrados a compartir datos”

Potencialmente sí. Es un problema, pero depende de a quién se lo preguntas. Los más jóvenes tienen una idea del mundo diferente, están acostumbrados a compartir datos. Pero esto puede cambiar constantemente, hay nuevas soluciones que aparecen cada cierto tiempo. La gente joven comparte fotos con Snapchat, donde sus datos tienen una vida muy corta, con una fecha de caducidad. Habitualmente pensamos que los datos son para siempre pero eso podría cambiar. Es posible que en el futuro enviemos información que se autodestruya. Eso podría resolver algunos problemas de privacidad.

¿Pero eso es factible? Cada día conocemos más casos de espionaje y de control de datos por parte de instituciones como la NSA que nos hacen pensar que toda la información es trazable, que nuestras comunicaciones dejan un rastro.

No es imposible. La cuestión es si estamos capacitados para hacerlo. El Massachusetts Institute of Technology (MIT) tiene un proyecto para encapsular datos y que no se puedan copiar. No diría que es imposible, pero la cuestión es quién lideraría esta innovación. A las grandes compañías no les interesa hacerlo. Necesitamos empresas con una mejor visión del mundo, que tengan un rol destacado en la sociedad. Un ejemplo son los bancos que no invierten en la industria armamentística y deciden apoyar sectores como el de las energías renovables. Confío en que cada vez haya más empresas tecnológicas que hagan lo mismo, que en lugar de ir a por una cuota de mercado mayor se comprometan con la sociedad.

Pero si no tenemos las herramientas suficientes para controlar la actuación de las compañías, ¿deberíamos proteger nuestros datos?

En cierto sentido. Es cuestión de encontrar un equilibrio entre lo que quieres compartir y lo que las empresas quieren obtener. Yo estoy en Facebook, aunque no esté de acuerdo con todos los principios del portal. El problema es que no puedes dejar de hacer algunas cosas por mucho que no estés de acuerdo. Puedes hacer algunas elecciones y puedes hablar con las compañías sobre lo que no te gusta de sus servicios y pedir que los cambien. Pero lo primero es tomar conciencia de lo que está pasando, saber que tu telefono ya está detectando dónde estás.

¿Y podemos exigir algo a las compañías? ¿Somos los dueños de nuestros datos?

“Ser dueños de nuestros datos es una cuestión filosófica. ¿Puedes poseer algo que es una larga serie de unos y ceros?”

Es más bien una cuestión filosófica. ¿Puedes poseer algo que es una larga serie de unos y ceros, una de las cosas más fáciles de copiar del mundo?

Si es fácil de copiar, ¿es el big data seguro?

Ni siquiera tenemos clara la definición de big data, pero hay estudios que indican que sólo necesitas tres datos en una base para identificar a un individuo. ¿Se pueden anonimizar los datos? Incluso aunque se diga que no se revela información, si se dispone de un tercer punto de información, se podría saber muy rápidamente quién eres. Por supuesto que hay riesgos.

¿Hay alguna forma de hackear el big data?

Por supuesto. El ejemplo más claro sería el mundo financiero. Puedes fácilmente manipular transacciones; pequeñas cantidades en un gran número de cuentas. Puedes enterrar cosas en el big data con bastante facilidad y, además, puedes intentar que los datos sugieran decisiones incorrectas al usuario. Por ejemplo: busca recetas vegetarianas en Google. Aunque no seas vegetariano, estás interesado en un momento dado. Así que la próxima vez que entres en el buscador te aparecerán sugerencias vegetarianas. Después de un mes, imagínate que decides convertirte en vegetariano. ¿Esa decisión ocurrió de manera independiente o las sugerencias tuvieron una influencia? Google podría conducir a decisiones no siempre deseadas para, por ejemplo, convertir a todas las personas en vegetarianas porque los fundadores creen que es su misión. Lo pueden hacer, pero no lo hacen. Aunque eso tampoco es cierto. Google tiene una lista negra con más de 200 palabras que no se autocompletan cuando empiezas a escribir en el buscador. Por ejemplo, si escribo “Lady” me sugerirá “Gaga”, pero “homosexual” no se autocompleta

¿De verdad? ¿Así que me pueden convertir en vegetariano pero le ponen pegas a la palabra “homosexual”?

Sí. Recientemente, hemos tenido el ejemplo de “nigger house”, que si lo buscabas en Google Maps te sugería “White House” (la Casa Blanca). Eso es porque alguien había hecho googlebombing, había engañado a Google. Pero es algo que el propio buscador podría hacer.

¿Estás preocupado por la privacidad ahora mismo? Llevas un chip en la muñeca

“No sería muy feliz si todo el mundo llevara un chip que le identificara”

Tengo este implante pero no hablo mucho sobre él. No lo estoy promocionando ni quiero que todo el mundo lo lleve, simplemente me interesa esta tecnología. No sería muy feliz si todo el mundo llevara un chip que le identificara.

Con esto volvemos a la tecnología, el cuerpo humano y la salud. ¿Cuántas vidas se pueden salvar con el big data?

[Sonríe]. Esa es una buena pregunta. [Medita su respuesta durante unos segundos]. Más de las que mataría.