Que nos tomemos demasiado en serio la política, los negocios, el empleo y hasta las coimas que nos rodean y agobian, conduce a la gastritis. Así que, para ayudar a combatirla, les propongo este divertimento: cada semana recogeré unos diálogos pillados al vuelo, del tipo “cámara oculta”, que nos retratan como país y como sociedad. Desearía identificar siempre a mis confidentes, pero como la mayoría prefiere el anonimato, he de respetarlo. O me quedaré sin ellos. Y ustedes, sin mis maldades.

El viernes, antevíspera de que los ciudadanos depositemos el voto en las municipales y autonómicas, se mantuvo en un domicilio del Barrio de Salamanca en Madrid una reunión del nuevo, distinguido y selecto club que se constituirá bajo las siglas  (PPPPPPPPPPPPPPPPPPPPPP) en cuanto pase la resaca electoral. Corresponden a la marca “Padres de la Patria y Promotores de la Producción Perjudicados por el Pánico Provocado en el Partido Popular a las Parcas Propinas que nos Proporcionó nuestro Paso por la Profesiones de Política y Prestamistas Para Procurar el Progreso y la Prosperidad Pública”.

Admito que no estuve en ese concejo, pero mi “garganta profunda” asegura que él sí, y hasta hoy jamás me ha vendido chuletas de yak tibetano como solomillo de ternera de Ávila. A beneficio de inventario, y con las inevitables reservas, recojo la lista de participantes que me pasó, y que constituye una insuperable aunque muy incompleta síntesis del  Gotha multipolar de la delincuencia de guante blanco, en la que España (incluida Cataluña, y no precisamente en puesto de cola) se ha ganado a pulso el rango de potencia mundial: Blesa, Rato, Bárcenas, Granados (al parecer, con permiso por una urgencia para ver al pedicuro), Fernández Villa,  Costa (llegado de Valencia)…Creo que se me olvida alguno, pero es que el soplo fue por teléfono y lo tomé a vuelapluma.

Algunas de la perlas dialécticas que se habrían dicho allí serían las siguientes:

B2. -¡Tú, y sólo tú, la jodiste, con tanta prisa por salir a Bolsa! ¡Antes tenías que poner orden en la tienda, coño! ¡Mira que te lo dije!

R.- ¿Poner orden al burdel que dejaste? ¡Tú estás p´allá…! La verdad es que lo tenía todo atado y bien atado, pero algunos  resentidos y envidiosos me la jugaron.  Debía haber tomado nota de “Los Soprano” y aprendido que los Gambini y los Corleone eran del mismo sector, pero de familias distintas… No presté atención a ese matiz de las familias. Ahí, fallé.

B2.- ¡Haberte quedado en Nueva York, en vez de enredar tanto, joder! Yo hubiese seguido en mi sitio, rematado la Operación Preferentista y prevenido a Mariano de que tomara medidas sin armar ruido porque esa bomba le iba a estallar bajo el culo. Ahora, yo estaría disfrutando de una isla paradisíaca, privada y sin extradición, al lado de la que tiene el fofisano de Di Caprio. ¡Manda huevos!

R.- ¡No te enteras! Lo que hacía en N.Y. no me daba para construir un modesto patrimonio de cien o doscientos millones de euritos. ¡Así que nanay! Era ahora o nunca, porque una parte de mis compañeros se movían como pirañas para hacer que aquí se me olvidara. Eso sí, dándome coba cada vez que me veían.

B1.- Más injusto es lo mío, y no me quejo tanto. ¡Me han arrojado al suelo y pisado como la pava de un farias, tras decirme lo de sé fuerte! Y después  de que les construyera la perrera azul con estas manos sudadas de tanto contar billetes legales de curso ilegal. Y, a cambio, ¿qué hubo para mí…? Unas comisioncitas de nada, lo justo para malvivir. ¡Y me las congelan! ¡Bien ganado tengo el sobrenombre de El Bueno, y no el de El Cabrón, que intentaron adjudicarme!

G.- Lo mío es más triste…Actué siempre como San Jorge rescatando a la Princesa de las garras de sucesivos dragones. Y, después, ella fue,  me pisó el cuello, y  me volcó toneladas de basura encima… Nunca aceptéis a una mujer como jefa.

C.- Hay que decir que actuó con la entusiasta  ayuda de Nacho…

G (demudado).- ¡Ya veréis cuando salga lo de Nacho! ¡Pero todo, no ese piso, que a muchos les parece el cipote de Archidona pero que equivale a lo que es la puntita de lo que Nacho Vidal tiene en su entrepierna! ¡Hay más, mucho más!  De todas formas, ¡tú cállate, porque manda narices que estés con la soga al cuello y tu capo, Camps, se haya ido de rositas, nenaza!

C (demudado).- ¡Se lo dije: arrieros somos, y en el camino nos encontraremos!

FV (con tono de mitin sindical).- ¡Compañeros, deberíamos pensar nombres para el Comité Ejecutivo del Club y dar el salto! Podríamos llamarlo Partido de los Perjudicados (PP2) o Nosotros Sí que Podemos…Y en noviembre, ¡a la guerra!

R.- Pero tú eres rojo y obrerista. ¿Qué pintas aquí con nosotros?

FV (desaforándose).- ¡No, a la discriminación por ideología; sí, a la lucha por el bien común! ¡Somos casi doscientas cabezas de primer orden de todas las tendencias a por las que va la conspiración judeomasónica de algunos jueces, fiscales y periodistas! ¡Unidad, y pensad que con ÉL estos atropellos no pasaban!

TODOS.- ¿Hablas de…? ¡Ostis, qué razón tienes, compañero del carbón!

Imagen | Flickr – Martin Fish