Mientras Rajoy se daba un baño de multitudes en Valencia los afiliados del PP de Xàtiva recorrían las calles de su municipio pegando nuevos carteles electorales no aprobados por el partido. Los nuevos reclamos incluyen la cara del expresidente Alfonso Rus pero no el logo del partido por el que se presenta.

Alfonso Rus deshojó por fin la margarita y formalizó, a última hora de ayer, su intención de continuar en la carrera por la alcaldía de Xàtiva. El expresidente provincial del PP participará sólo las últimas 24 horas de campaña electoral, pero lo hace dando un golpe de efecto al colgar en las calles de Xàtiva carteles con su rostro, algo que habían intentado evitar los órganos electorales del PP en la Comunidad Valenciana. El desafío además fue doble porque estos pósters, no aprobados por el PPCV, fueron colgados el mismo día que se celebraba el acto principal de la campaña autonómica popular con la presencia del mismísimo Mariano Rajoy en la Comunidad Valenciana.

Los nuevos carteles incluyen el lema escogido por el PP para la campaña “Xàtiva, ara mes que mai” (“Xàtiva, ahora más que nunca”), pero esconden el logo del Partido Popular en los mismos. El logotipo de la gaviota ha sido, convenientemente, reproducido, a gran tamaño eso sí, en un cartel aparte. Los militantes esperaron a medianoche para difundir las fotos de su trabajo en las redes sociales.

Rus reparte 62 puestos de trabajo en plena campaña electoral

La pegada de los nuevos carteles electorales no fue el único pulso que echó ayer Rus a sus superiores. Ese mismo día por la mañana el aún alcalde presidió la entrega de los contratos del Plan de Empleo Municipal de Xàtiva, un tipo de actos que suele estar prohibido por la Junta Electoral.

En total fueron 62 contratos de cuatro meses de duración y 400 euros de sueldo (por 25 horas semanales) los que se entregaron a los desempleados del municipio. Rus suele celebrar este tipo de actos tanto en el ayuntamiento como en la Diputación, por lo que hubo quien quiso ver en el hecho de que celebrara un acto que inevitablemente iba a acabar denunciado en la Junta Electoral como una forma  de despedirse del ayuntamiento que ha presidido durante dos décadas. Nada más lejos de la realidad, el Napoleón de Xàtiva se siente más fuerte que nunca y parece convencido de que su imperio durará más de cien días.