Muchos daban a Alfonso Rus por muerto, pero el polémico político valenciano está dispuesto a morir matando. El aún candidato del Partido Popular a la Alcaldía de Xàtiva, Alfonso Rus, salió ayer de su ostracismo mediático para anunciar la presentación de una querella contra Rosa Pérez Garijo, la diputada de Esquerra Unida que destapó las grabaciones que han forzado su salida de la presidencia del PP.

Hasta ahora Alfonso Rus sólo había transmitido señales de debilidad. Había logrado mantenerse al frente de la candidatura popular a la alcaldía de Xàtiva, es cierto, pero esquivó a la prensa en la pegada de carteles, adelantó sus vacaciones en la Diputación de Valencia para evitar presentar un pleno, y su figura ha sido borrada de la web de su partido en Xàtiva. Sin embargo el veterano político valenciano reapareció ayer al presentar una querella contra la diputada que destapó las grabaciones que han acabado con su carrera política en el Partido Popular.

La estrategia de la defensa de Rus pasa por llevar a los tribunales a la diputada provincial Rosa Pérez Garijo, perteneciente a Esquerra Unida, acusándola de haber cometido delitos de revelación de secretos y una presunta coacción para ejercer el sufragio pasivo, puesto que Rus considera que todo forma parte de una conspiración para evitar que concurriera a las elecciones. De momento Rus no ha hablado de pedir responsabilidades legales a los medios que han reproducido estas grabaciones aunque no se descarta que acabe haciéndolo. 

#BardelcamideMonca, el hashtag que apunta directamente a Fabra

Mientras tanto el electorado no deja de recibir con cuentagotas una dosis de nuevas grabaciones todos los días. La tensión ya ha llegado al ayuntamiento de Valencia donde una de las asesoras de Rita Barberá ha tenido que dimitir tras ser protagonista de audios como en los que se le oye hablar de adjudicaciones de contratos en los que se afirma que la mejor estrategia es decir al mejor posicionado del concurso que tiene difícil conseguir la concesión para, literalmente, “poder exigir algo”. Y la última revelación retrata a una voz, identificada como Rus aunque él lo niega, ofreciendo a mediar en el pase de una residencia de ancianos pública a la concesión privada.

Sin embargo la expectación se centra en el mismísimo Palau de la Generalitat. El pasado martes los valencianos asistían a través de Levante TV al último debate de la campaña con los siete candidatos a presidir la Comunidad presentes en la sala. El programa transcurrió por sus cauces normales hasta tratar las grabaciones de Diputación. Fabra basó toda su defensa en la firmeza que, en su opinión, ha mostrado el PP a la hora de expulsar a sus imputados, e incluso se permitió recriminar al candidato de la oposición Ignacio Blanco, que hubiera tenido durante todo un año las grabaciones sin informar a la Generalitat para poder actuar. Blanco se tomó su tiempo para responder el ataque preguntando directamente al Presidente de la Generalitat si se había reunido con Marcos Benvent en un bar del Camino Nuevo de Moncada.

La pregunta puede parecer baladí pero era más bien una dentallada contra el President. Marcos Benavent es ex-gerente de Imelsa, la empresa dependiente de la Diputación de Valencia que se encuentra en medio de todo el escándalo de Rus y además es el autor de las comprometidas grabaciones que están apareciendo en prensa. Fabra siempre ha negado conocer a Benavent, pero de repente Blanco—que es una de las pocas personas que ha escuchado todas las grabaciones de Benavent antes de ponerlas en manos de los tribunales—preguntaba a Fabra si se había reunido con el hombre que grababa a políticos del PP a escondidas en una calle concreta de Valencia. Sin realizar ninguna acusación punible en los tribunales Blanco había lanzado la sombra de la duda sobre el mismísimo presidente de la Generalitat. Conscientes del potencial de este movimiento, Esquerra Unida lanzó ayer en twitter el hashtag #BardelCamideMonca con el que difundió este Vine en el que puede verse la expresión de Fabra al recibir la pregunta de Blanco.

Y mientras tanto Rus sigue jugando al despiste.

Mientras pasa esto, y por increíble que pueda parecer a menos de dos jornadas para cerrar la campaña electoral, Alfonso Rus sigue jugando al despiste asegurando que no sabe si mantendrá o no su candidatura como alcalde. Todo está preparado en el PP para su rápida sustitución pero el candidato sigue hablando del compromiso que tiene con los militantes del PP de Xàtiva, en su gran mayoría fieles a Rus, y de la necesidad de consultar el tema con su familia. El veterano político también niega ser la voz que se escucha en las grabaciones, por lo que pide el derecho a defenderse públicamente pero sólo una vez pase la campaña.

Sea cual sea el resultado de las urnas el domingo, ya está claro que ningún valenciano olvidará la campaña electoral de 2015.