Siete millones de indecisos. Ésa es la cifra que, según los expertos demoscópicos consultados por SABEMOS, sentenciará las elecciones municipales y autonómicas del domingo, una de las citas con la urnas más reñidas y abiertas de la historia democrática española. Conscientes de la importancia del voto indeciso, los partidos mayoritarios intensifican sus mensajes y actos en el tramo final de la campaña. El PP busca los sufragios, preferentemente, de las clases medias, los jubilados y las familias. El PSOE, por su parte, intenta captar los votos de las clases trabajadoras y los jóvenes.

Ni en la previsión sobre el número de indecisos se ponen de acuerdo. Los socialistas calculan que cuatro de cada diez ciudadanos con derecho a voto todavía no han decidido el partido por el que decantarse. Los sociólogos de cabecera de los populares reducen, en cambio, a poco más del 30 por ciento el número de indecisos.

Expertos demoscópicos consultados por SABEMOS señalan, por su parte, que las cifras más fiables son las que aportó el Centro de Investigaciones Sociológicas en sus últimas encuestas preelectorales. Según esos sondeos, una media del 25,5 por ciento de los votantes no ha decidido todavía el sentido de su voto en los municipios de toda España y las comunidades autónomas que celebran elecciones.

Los expertos preguntados por este periódico digital sostienen que del número total de electores residentes en España (34.634.572, según los datos del Instituto Nacional de Estadística) -descontados aquellos que han optado ya por abstenerse (en torno al 10 por ciento) y los que rechazan contestar en las encuestas aunque supuestamente tienen decidido el voto o la abstención (alrededor también del 10 por ciento)- existe un número aproximado de siete millones de indecisos. En opinión de las fuentes consultadas, se trata de una de las cifras más elevadas desde que en la transición democrática comenzaron las consultas en las urnas.

Las comunidades con mayor grado de indecisos son, según el CIS, Aragón, con el 31,2 por ciento, seguido por Canarias (30,9), Baleares (30,2). Las que menos son Asturias (20,6) y Extremadura (22,1). Precisamente en estas dos autonomías el partido más votado sería el PSOE, según todos los sondeos.

Convencidos de que habrá una alta participación y que buena parte de esos indecisos terminará yendo a votar, los partidos mayoritarios intensifican los mensajes en este tramo final de campaña. El PP busca recuperar apoyos entre las clases medías, la principal base electoral del partido.

Desde que Mariano Rajoy comenzó su etapa como inquilino del palacio de la Moncloa, el apoyo de esas clases medias al PP ha caído a la mitad, según publicó SABEMOS la semana pasada. El 20,5 por ciento de las viejas clases medias (empresarios, autónomos y agricultores) y sólo el 12,8 de las nuevas (asalariados no manuales) dicen, en respuesta espontánea que votarán a los populares. Es por eso que a ellos van dirigidos muchos de los mensajes que José María Aznar y, en menor medida, Rajoy lanzan en esta campaña electoral.

También son objetivo del PP los jubilados y las familias. Entre los primeros, con el 22 por ciento de apoyos, según el CIS, el partido de la gaviota es la primera fuerza en intención directa de voto, pero sólo nueve décimas sobre el PSOE (21,9). Es ésa una ínfima ventaja si se tiene en cuenta que los jubilados y pensionistas suelen apoyar en cada cita con las urnas al partido en el gobierno.

Que los populares buscan a toda costa el apoyo de las familias quedó demostrado el pasado jueves, día en el que el Consejo de Ministros aprobó una lluvia de millones –en concreto, 5.400- dentro del Plan Integral de Apoyo a ese colectivo para los dos próximos años.

Los jóvenes y estudiantes, con Podemos

Los socialistas, por su parte, intensifican su campaña de captación de votos en las clases trabajadoras, una las principales bases electorales del partido del puño y la rosa. Según el Centro de Investigaciones Sociológicas, el PSOE es la primera fuerza entre los obreros no cualificados y segunda entre los cualificados. El objetivo es ampliar la ventaja en el voto de los primeros y arrebatar la primera posición a Podemos en cuanto al sufragio de los segundos.

Cuestión relevante ocurre con jóvenes y estudiantes, objetivo primordial de los socialistas en estos comicios municipales y autonómicos. Entre los electores de 18 a 24 años, el PSOE ocupa la segunda posición, muy lejos de Podemos. El partido de Pablo Iglesias logra el 27 por ciento de apoyo, mientras la fuerza de Pedro Sánchez obtiene justo la mitad (13,5). En cuanto al colectivo de estudiantes, el PSOE -con el 7,9 por ciento de los apoyos- es la cuarta fuerza en intención directa de voto, por detrás de Podemos (26), Ciudadanos (13,5) y PP (9,4).