Jornada de campaña electoral agitada y peculiar la que vivieron ayer los partidos mayoritarios. Agitada porque al presidente del PP, Mariano Rajoy, le tocó sufrir un escrache en Barcelona protagonizado por un veintena de activistas de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH). Y peculiar porque el líder del PSOE, Pedro Sánchez, y su antecesor, José Luis Rodríguez Zapatero, que no se hablan desde hace meses, coincidieron en algo -presumir de la herencia dejada por los Gobiernos socialistas-, aunque con una diferencia importante de matiz: el primero reivindicó el legado de Felipe González y el segundo, el suyo propio.

Los hechos más destacados de la jornada electoral arrancaron por la mañana en Madrid, donde el anterior presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se encargó de arropar al candidato socialista a la Alcaldía de la capital, Antonio Miguel Carmona. Zapatero, que no cuenta con el apoyo de Ferraz para dar realce y publicidad a sus escasos mítines en la campaña, se despachó con un discurso con marcado carácter político, que tenía por objetivo lanzar mensajes claros a su partido. El primero y fundamental de ellos fue reivindicar su legado y la labor de su Gobierno, al tiempo que pedía a los suyos que también lo hagan sin complejos.

Tras recordar que sus leyes para ampliar derechos siguen en vigor, ya que el PP no se ha atrevido a derogar ninguna, Zapatero sacó pecho por el final de ETA, dijo sentirse orgullo del llamado “plan E” y puso en cuestión la gestión económica del Mariano Rajoy. “Hay 700.000 ocupados menos que en 2011 y 1.300.000 personas se encuentran sin ningún ingreso. ¡Y dicen que esto es jauja!”, exclamó.

Desde Palma de Mallorca, el actual secretario general del PSOE salió al paso de las declaraciones de su antecesor en el cargo. Olvidando la gestión de Zapatero al frente de los gobiernos socialistas durante ocho años, Pedro Sánchez garantizó que si su partido, con Felipe González a la cabeza, protagonizó el “gran cambio político en el año 1982″, lo volverán a hacer en 2015, con él mismo como responsable, tras ganar las elecciones municipales y autonómicas del próximo domingo y las generales del mes noviembre, informa la agencia Efe.

Ante un auditorio de mil quinientas personas, que no llenaron el recinto, el líder de la oposición hizo hincapié en que lo mejor que le ha ocurrido a España viene de la mano de los socialistas. “¿Qué lecciones nos van a dar a nosotros?”, preguntó para responderse a renglón seguido ante la ovación cerrada de la gente: “Ninguna lección”.

Lección fue lo que intentaron dar los activistas de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca con el cerco y acoso a Mariano Rajoy cuando el presidente del Gobierno se disponía a visitar el Centro de Estudios Monlau de Barcelona. Rompiendo el normal desarrollo de la campaña electoral, una veintena de miembros de la PAH mostraron carteles con mensajes como “Siete de cada diez desahucios son con menores”, “En junio se puede, aprobemos la ILP para la vivienda” y ‘”Acabemos ya con la pobreza energética”, informa la agencia Europa Press. No se registraron mayores incidentes porque los Mossos se encargaron de retener a los concentrados a varios metros de distancia de la puerta por la que entró Rajoy.

“El PP ha salvado dos veces a España de la quiebra”

Horas después, durante el acto central de los populares en Cataluña, Rajoy decidió salir al paso de lo afirmado por Zapatero y Sánchez. Tras hacer balance de la pésima situación económica en la que dejó España el gobierno socialista y destacar la gestión de su Ejecutivo y el esfuerzo de todos los ciudadanos, Rajoy concluyó que: “Quien rescató a España fueron los propios españoles”.

En la misma línea se pronunció el ex presidente del Gobierno José María Aznar, quien pidió el voto para el PP para continuar con las mismas políticas. “No quiero que en estas elecciones ni en las que viene vuelva a gobernar la izquierda. Ni con coleta ni sin coleta”, resaltó para subrayar a continuación que el Gobierno del PP ya ha salvado dos veces a España de la quiebra.