Bienvenidos de nuevo al espacio dedicado a la construcción naval española. Hoy hablaremos de las dragas de succión en marcha (también conocidas como TSHD, por sus siglas del inglés Trailing Suction Hopper Dregger), un tipo de buque que recientemente ha sido objeto de diversas contrataciones por parte de astilleros españoles.

Estos buques se utilizan principalmente para dragar materiales sueltos en fondos marinos, como arena, arcilla o grava. Las dragas de succión en marcha son barcos autopropulsados que cuentan con una tolva, o cántara, dentro de sus propios cascos. Entre su equipamiento se incluyen además tuberías y cabezales de succión, compensadores de oleaje, pescantes y cabrestantes. A continuación explicaremos brevemente cómo funcionan todos estos elementos.

Habitualmente una draga de succión en marcha está equipada con una o dos tuberías de succión, en cuyo extremo saliente se les conectan los cabezales de succión. Para entender bien su funcionamiento, se suelen comparar los cabezales de succión con enormes aspiradoras. Las tuberías de succión descienden al fondo de las aguas y los cabezales se arrastran por encima del fondo marino, succionando material mientras el buque avanza lentamente. Por ello, se suele decir que en estas operaciones el buque rastrea.

El otro extremo del tubo se conecta a través del casco del buque a las bombas de succión. La mezcla de agua y arena succionados se aspira hacia arriba mediante un sistema de bombeo. Los pescantes y cabrestantes de la draga operan las tuberías de succión, izándolas a bordo o arriándolas según convenga a la maniobra. Cuando las operaciones de dragado se realizan con olas, se utiliza el compensador de oleaje para controlar el contacto entre el cabezal de succión y el fondo marino.

 

Esquema de la disposición interna de una draga de succión en marcha:
(1) Tubo de succión.
(2) Bombas de dragado.
(3) Bodega.

 

Toda la mezcla de agua y arena succionadas llega a través del tubo hasta la tolva o cántara del buque. Una vez decantado todo en la cántara, el material sólido queda en el fondo de la misma, mientras que el agua que queda en la parte superior sale de nuevo al mar a través de los tubos de rebose.

Una vez realizada la operación de dragado, existen dos posibilidades para llevar a cabo la maniobra de descarga. La primera de ellas implica la utilización de unas compuertas que el buque tiene en el fondo. Abriéndose estas compuertas, todo el material cae por gravedad al exterior. La segunda vía conlleva el bombeo del material al exterior. Para ello es necesario volver a fluidificar el material contenido en la cántara mezclándolo con agua, por lo que el buque cuenta con sistemas que inyectan agua a los materiales dragados.

Las dragas de succión en marcha tienen un muy amplio rango de aplicación. Su mayor ventaja frente a otros sistemas de dragado consiste en que, al no disponer de anclas ni cables para mantener la posición, no realiza el dragado en posición fija. Esta cualidad les permite realizar el dragado mientras se encuentran en movimiento, lo que en la práctica supone que puedan ser utilizados en una gran variedad de proyectos de construcción marítima y mantenimiento.

Los ejemplos más habituales de su utilización los encontramos en el dragado de mantenimiento en puertos y canales de acceso, para la eliminación de sedimentos a la profundidad que sea requerida, así como en proyectos de dragado capital, como la creación de nuevas tierras a gran escala que requieren millones de metros cúbicos de arena.

Mediante esta tecnología se construyó, por ejemplo, el Aeropuerto Kansai en Japón, y se han creado islas artificiales, como las conocidas Islas Palm, mediante las que se incrementó en alrededor de 520 km la superficie de las playas de Dubái. Se estima que para su creación se necesitaron unos 100 millones de m³ de roca y arena.

Cabe señalar que los astilleros españoles cuentan con una larga tradición y experiencia en la construcción de este tipo de buques. Como se adelantaba al comienzo del artículo, en la actualidad son varios los astilleros que se encuentran construyendo buques de este tipo. Para hacerse una idea de sus dimensiones, las capacidades de las dragas de succión en marcha que se están construyendo actualmente en astilleros españoles van desde los 1.200 m3 hasta los 47.000 m3.

Imagen | Islas de Palm, en Dubai, en Youtube