El presidente de la Asociación Española de Entidades de Capital Riesgo (Ascri), Javier Ulecia, defiende en una entrevista con SABEMOS la honestidad de estos fondos. “El capital riesgo crea empleo de calidad y sostenible. Buena parte de las empresas en las que invertimos, cuando desinvertimos son más grandes, son más sólidas, son más internacionales y cuentan con un gobierno corporativo mejor”, asegura.

Aparece en una sala de reuniones con un afeitado extremadamente apurado, sin mácula alguna. El presidente de Ascri, Javier Ulecia, está convencido de que la mala fama asignada a las firmas de capital riesgo durante la crisis es infundada. “Niego la mayor. No es cierto que el capital riesgo, y sobre todo el capital riesgo nacional, vaya contra los intereses de la sociedad”, afirma, cordial y sonriente, ante cualquier suspicacia.

¿Qué es exactamente el capital riesgo?

El capital riesgo está compuesto por vehículos para invertir en empresas no cotizadas. Identifica compañías a las cuales les hace falta dinero para crecer o bien necesitan un cambio accionarial. Además, no tiene un carácter especulativo, son inversiones a largo plazo. Eso implica una participación en la gestión, no se es un inversor puramente financiero. Eso sí, siempre hay una voluntad de salir; se invierte para desinvertir. Como cualquier inversor, estamos buscando un retorno. La idea es, en unos años, vender nuestras participaciones en la empresa en la que se ha invertido o sacar la compañía a Bolsa.

En muchas ocasiones, se tiene la sensación de que este tipo de inversores van a por el dinero y luego vacían a las empresas en las que entran. ¿Es esto así?

Es prácticamente imposible que yo gane dinero de manera sostenida en el tiempo en una compañía a costa de sus empleados o a costa de los otros accionistas. Para sacar una rentabilidad, el 99% de las veces tienes que crear valor, tienes que crear empleo y hacer que esa compañía crezca para que valga más. ¿Que hay casos de inversores que son oportunistas y que lo que han hecho ha sido, pisoteando todo lo que hay alrededor, invertir en una compañía, destrozarla, destruir empleo y encima sacar dinero? Pues los hay; en la vida hay de todo. Pero esa no es la pauta ni la norma ni la filosofía de los socios de ASCRI.

“Aquí chiringuitos con el pirata Patapalo no hay. Aquí estamos todos regulados por la CNMV”

O sea, que sois de fiar.

Aquí chiringuitos con el pirata Pata Palo no hay. Aquí estamos todos regulados por la CNMV. Las entidades de capital riesgo están absolutamente reguladas y tienen años de historia. Otra cosa es que lo hayan hecho mejor unos o un poco peor otros. Pero eso no tiene nada que ver con la reputación y la honestidad, con saber que estás metiendo el dinero en un sitio tan de fiar como cualquier otro. El capital riesgo crea empleo de calidad y sostenible. Buena parte de las empresas en las que invertimos, cuando desinvertimos son más grandes, son más sólidas, son más internacionales y cuentan con un gobierno corporativo mejor.

Y entonces, si la empresa funciona tan bien, ¿por qué se decide desinvertir?

Tú puedes estar esperando hasta el infinito, pero al principio te comprometes con los inversores a que hay un periodo de, por ejemplo, 10 años en el que vas a invertir en varias compañías, vas a ayudar a que crezcan y luego vas a desinvertir para recuperar el dinero. Es un arte, encontrar el momento idóneo para desinvertir y saber que no te has equivocado o que te has adelantado, o que no has esperado demasiado.

“Es un arte, encontrar el momento idóneo para desinvertir y saber que no te has equivocado o que te has adelantado, o que no has esperado demasiado”

¿Tú qué has aprendido sobre este arte desde que te dedicas al capital riesgo? ¿Ves venir el momento perfecto para desinvertir? ¿Te has equivocado mucho en tu compañía?

Nosotros llevamos en esto desde 2001 y hemos invertido en 11 empresas. Mi aprendizaje es encontrar el equilibrio entre un número suficiente de compañías para tener diversificación, sin que el número sea demasiado grande para poderles dedicar tiempo. Cuando invertía en 11, sabía que algunas iban a morir, pero he tratado de que no murieran la mitad.

¿Cuántas empresas se os han muerto?

A nosotros en 14 años se nos han muerto dos. Una la hemos vendido por 1 euro al equipo fundador y otra entró en liquidación, desgraciadamente. Hemos vendido dos muy exitosamente, y aún me quedan siete compañías. De esas siete, alguna se me morirá, pero creo que tengo más casos potenciales de éxito que de fracaso. La lección aprendida es: mucho foco, mucha dedicación. Tú no vendes una compañía sino que te la compran. Hay que tener mucha paciencia. La desinversión llegará, pero que hay que pensar a largo plazo.

La situación en casa

¿Cómo está la situación del capital riesgo en España?

Los años de la crisis han sido duros para el sector porque se desató una especie de tormenta perfecta. Pero ahora se ha desencadenado un círculo virtuoso y los fondos extranjeros están volviendo. El año 2014 ha sido un año de transición pero ha sido bastante bueno. Ha habido un crecimiento importante del volumen de inversión. Hay un componente muy importante, que es la desbancarización. Las compañías españolas están demasiado pendientes de la banca y hay una necesidad de acceso a otras fuentes de financiación. Nosotros somos el socio ideal porque aportamos recursos, aportamos experiencia y vamos a hacer que los negocios valgan más.

“Cuando el banco te pone unas condiciones enormes porque tu balance no es muy fiable, entonces el capital riesgo es más interesante”

¿El capital riesgo es mejor que un banco?

Es complementario. El banco está bien cuando tienes capacidad de devolver el dinero y tienes capacidad de generar caja y devolver tus préstamos. En cambio, cuando el banco te pone unas condiciones enormes porque tu balance no es muy fiable, entonces el capital riesgo tiene otro perfil. El capital riesgo mete dinero y lo mete a riesgo, pero no hay una parte de devolución de intereses y principal todos los meses. De todas formas, estamos viendo que está cambiando la situación de los bancos; están caninos por encontrar proyectos en los que invertir, porque su negocio es prestar dinero.

¿De cuánto dinero disponen los fondos de capital riesgo?

El año pasado, el volumen de inversión en España de fue de 3.400 millones de euros. Este año esperamos invertir aún más.

Por un lado tenemos empresas que pueden funcionar bien y por otro tenemos capital disponible. ¿Hay voluntad de apoyar el capital riesgo por parte de las instituciones?

Absoluta y total. Yo llevo 14 años en esto y he visto que cada gobierno que ha llegado, fuera del color que fuera, nos apoyaba. Si queremos crear empleo, hay que crear empresas y hay que ayudarles desde el principio. Hay flecos que se podrían mejorar pero en líneas generales el marco no es malo, no se desincentiva la inversión en capital riesgo. Hay un convencimiento de que es bueno para la economía, no hay nadie con la escopeta cargada diciendo: “A estos del capital riesgo, vamos a atacarles por todos los lados”.

“No hay nadie con la escopeta cargada diciendo: ‘A estos del capital riesgo, vamos a atacarles por todos los lados’”

¿Ni siquiera están con la escopeta cargada los nuevos partidos emergentes?

Depende del lado del espectro. A los fondos de private equity grandes a lo mejor quieren controlarlos algo; no sé, no he oído gran cosa. Pero en cuanto al lado del venture capital, a lo que es seguir incentivando y apoyando el emprendimiento, yo creo que ya ni el marxista más trasnochado rechaza los vehículos de capital, sin los que es absolutamente imposible crecer y hacer que las compañías se desarrollen. No hemos oído nada negativo. De hecho, algunos de estos partidos quieren venir y hablar con nosotros.