El turismo MICE no es otra cosa que el acrónimo en inglés para el turismo de reuniones, incentivos, congresos y exposiciones; es decir, muy resumidamente, ya que tampoco existe una definición oficial como tal, todo aquel viaje que agrupa a varias personas (generalmente más de nueve), que se reúnen en un mismo lugar para asistir a un evento ya sea familiar, social o empresarial.

Los orígenes del turismo MICE se remontan al siglo XIX, en concreto a 1841, cuando Thomas Cook organizó el transporte de 540 personas que acudían al congreso anual de la Asociación Antialcohólica. Desde entonces, este sector turístico no ha hecho más que dar alegrías a los profesionales turísticos, desde agentes de viaje, pasando por hoteleros o compañías de transporte, entre otras. ¿Que por qué? Muy sencillo, imagine que posee un hotel y que éste ha sido seleccionado por la Asociación de Aficionados al Encaje de Bolillos para su convención anual; y resulta que la asociación cuenta con 5.000 personas afiliadas en todo el mundo y de esas 5.000, 560 personas han seleccionado su hotel para alojarse en él durante los tres días que dura la convención anual y además, le han solicitado salas y servicios de catering variados para albergar algunas de las charlas y actividades que se celebrarán durante estos 3 días. Con este sencillo ejemplo, podemos hacernos una idea de lo que supone este sector.

El turismo MICE no solo beneficia directamente a los empresarios turísticos cuyos servicios han sido contratados para acoger el evento en cuestión; también beneficia a taxistas, hosteleros, tiendas de moda, espectáculos y sobre todo, a la ciudad elegida, económicamente y como entidad turística, ya que es un perfecto escaparate para darse a conocer a viajeros que, tal vez de otro modo, nunca la habrían visitado, incentivando posteriores viajes de índole más lúdica. Por otra parte, juega un importantísimo papel en la desestacionalización de la demanda, algo primordial para el desarrollo de una industria turística rentable y sostenible; además de muy necesario para la creación de empleo de larga duración.

Madrid y España ocupan el tercer lugar en el mundo en el número de congresos

Y por todos estos motivos, es una estupenda noticia que la ciudad de Madrid se posicione, según la International Congress and Convention Association (ICCA), en tercer lugar del mundo por número de congresos, por detrás de París y Viena. En términos de países, las cifras tampoco son desfavorables a España, ya que el ranking pone en cabeza a Estados Unidos con 831 reuniones, Alemania con 659 y España, en tercera posición con 578 reuniones.

Si hablamos en porcentajes, esta tercera posición de la ciudad de Madrid en el ranking ICCA, se traduce en las siguientes cifras: los congresos internacionales que tuvieron lugar en Madrid en 2014 se incrementaron un 7.5% con respecto al año anterior, hasta sumar 200. Además, el número de delegados en la capital aumentó en un 65%, con una media de asistentes en temporada baja que duplica las cifras de 2013. Por otra parte, cerca del 50% de los eventos validados por ICCA en 2014 se celebraron en hoteles, centros de congresos y sedes especiales de entre las empresas miembros del Madrid Convention Bureau. 

Los turistas de reuniones dejaron mil millones de euros en 2014 en restaurantes, compras, transportes y ocio

Posicionarse en el sector MICE requiere una inversión previa muy importante y puede surgir la pregunta de si resulta rentable. Para Madrid Destino Cultura, Turismo y Negocio, organismo responsable de la promoción de Madrid, la respuesta está clara. En declaraciones a SABEMOS, afirman, “el turista de reuniones deja mucho dinero en el destino. Casos como el Congreso ESMO 2014, que reunió el pasado mes de septiembre en Madrid a 20.000 asistentes, la mayoría extranjeros, significa que tanto los hoteles de la ciudad, como las empresas de restauración, agencias, empresas de servicios y sedes de eventos optan a formar parte de ese reparto económico. Por dar un dato, en 2014, solamente en gasto directo -restauración, compras, transporte interno y ocio- en la ciudad de Madrid, estos profesionales dejaron cerca de mil millones de euros, a los que cabría sumar el gasto realizado por la organización de cada evento en sedes, personal, montajes, servicios técnicos, transporte, etcétera.”

Desde Madrid Destino Cultura, Turismo y Negocio se destaca también la importancia de coordinar instituciones y sector privado y la necesidad de moverse en la misma dirección. Por ello, la Oficina de Congresos del Ayuntamiento, Madrid Convention Bureau, lleva años trabajando junto a unas doscientas empresas privadas asociadas para lograr que Madrid sea considerada una alternativa tanto en mercados tradicionales como potenciales.

Entre las acciones que se realizan para el posicionamiento de una ciudad como destino MICE, es imprescindible llevar a cabo actividades de promoción a nivel internacional, incidiendo en aquellos mercados en los que todavía existen posibilidades reales de crecimiento como mercado emisor. En el caso de Madrid, los responsables de Madrid Destino, confirman que “Madrid está presente en todos los grandes foros profesionales específicos de este segmento turístico a nivel internacional -ferias, workshops, presentaciones propias en destinos, etcétera-. Este plan de comercialización va siempre de la mano de un detallado plan de medios y un exhaustivo trabajo diario de atención y cooperación con los organizadores de eventos que contactan con el Ayuntamiento,  y dé seguimiento y trabajo de posibles candidaturas a eventos futuros.”

El turismo MICE es un pastel suculento del que ciudades como Hong Kong, Berlín, Taipéi o Nueva York, quieren probar un trozo. Esta última ciudad, en su esfuerzo por promocionarse como destino para este sector, organizó el pasado mes de abril un viaje de familiarización en el que participaron 17 agencias de viaje especializadas en la organización de viajes MICE provenientes de diferentes ciudades Europeas.  Según Fred Dixon, director ejecutivo y presidente de NYC & Company, organismo responsable de la promoción de la ciudad, “el sector MICE es un importante contribuyente a la economía turística de la ciudad y continuar creciendo en los mercados clave europeos es una prioridad para nosotros”. Lo cual nos indica que si hasta los destinos mejor posicionados a nivel mundial, invierten en promocionarse como destinos MICE, este pastel llamado MICE, debe resultar muy rentable.

Los turistas son nuestros invitados y como tales hemos de tratarles

No quiero acabar sin destacar que no solo es importante la labor promocional que desde los organismos oficiales se realice; los españoles debemos mentalizarnos de la importancia del turismo para las arcas nacionales y ofrecer nuestra cara más amable a los turistas, sean MICE o no. Es tan sencillo como ofrecernos a dar indicaciones cuando les vemos mirar un mapa en la Giralda, en la Gran Vía o en el paseo de Gracia sin necesidad de que nos pregunten; sonreír cuando nos sonríen o cederles el sitio en el metro después de un duro día pateando una ciudad.  Sí, nosotros hemos tenido un día muy duro en la oficina, pero son nuestros invitados y, como tales, hemos de tratarles. Nuestras ciudades son perfectas para acoger congresos, eventos, exposiciones y reuniones, pero nada de eso vale si nuestros habitantes no lo son.