Colegios privados, foros exclusivos a puerta cerrada, boletines oficiales… el origen y las redes del poder en España explican gran parte de la actual situación política y económica que vivimos. En este libro, la periodista Eva Belmonte desgrana los mecanimos y las peculiaridades de las élites Made in Spain.

Españopoly no es un juego aunque pueda parecerlo. No lo es incluso aunque algunos de sus protagonistas parezcan tomárselo como tal. No. Españopoly (Ariel) es un libro que no puedo definir mejor que como una descripción amena y documentada, imprescindible, de los resortes y orígenes del poder político y económico en España. Como es en general el trabajo habitual de su autora, Eva Belmonte, periodista en la Fundación Civio y responsable, entre otras genialidades, del blog El BOE nuestro de cada día, una web que informa a los ciudadanos de lo más jugoso de esta publicación tan importante y de la que tanto desconocemos.

En este libro  el lector podrá descubrir, por ejemplo, que aunque las universidades españolas no estén situadas entre las más prestigiosas del mundo, sí que existe un Harvard español. En el madrileño Colegio del Pilar se han formado los espíritus de una parte sustancial de las élites de este país: Desde Juan Luis Cebrián (Prisa) a José María Aznar, pasando por Juan Miguel Villar Mir o Alfredo Pérez Rubalcaba, entre otros. La escuela es, como muestra la autora, un lugar donde se forjan los primeros contactos clave, las primeras amistades y las influencias.

¿Qué define al poder en España, cuál es su rasgo distintivo? Para Eva Belmonte es “la falta de meritocracia y el lobbysmo informal con las cacerías como ejemplo. Las élites de nuestro país son muy de quedar en los mismos sitios, acudir en grupo a los viajes oficiales, crear fundaciones… diría que es lo que más distingue a España. Como en otros países los grupos de influencia están más regulados, las cosas se hacen de otra forma”, explica.

¿Cuál es el organismo o institución que muestra mejor cómo es el poder en España? “Creo que el Foro Puente Aéreo es el órgano que más poder real tiene. Porque la CEOE no lo es tanto, ya que también agrupa a los pequeños empresarios. Lo significativos de estas organizaciones alegales es que hasta ahora se reunía a puerta cerrada y casi en secreto, sin saber qué se trataba allí. Era el colmo de la opacidad”, opina esta periodista, que ha logrado mostrar las conexiones que unen a muchos de los grupos de poder españoles.

Los indultos como techo moral

Políticos que sacan de la cárcel a empresarios que, casualidades de la vida, son sus hermanos. Consejos de ministros que funcionan como reuniones secretas en las que se deshace lo antes hecho por los jueces… Uno de los capítulos más jugosos del libro es el que hace un recorrido entre algunos de los casos de indultos más sonados de la democracia.

Aprovechando la experiencia y buena parte del anecdotario recabado gracias al blog El Indultómetro (perteneciente a Civio), Eva Belmonte traza un agudo retrato de lo que ha acabado siendo la figura del indulto en España. No solo una medida de gracia como sus orígenes absolutistas justificaban, sino una verdadera vía de escape para perdonar a los miembros descarriados de la élite.

“El de los indultos fue precisamente el primer capítulo que escribí, y el que le envié a los editores como muestra. Les gustó un montón, y entonces seguimos adelante con el proyecto”, recuerda Eva, quien reconoce que no tenía ninguna intención de escribir un libro porque no se considera escritora. ¿Y el nombre, de dónde viene? “En realidad no fue idea mía, sino de los editores. Cuando vieron el capítulo de los indultos se les ocurrió la conexión con la casilla de la salida de la cárcel del Monopoly, y a partir de ahí tratamos de mantener la metáfora, que cayó bien”.