Los periodistas llegamos a las entrevistas con un titular soñado en la cabeza. Nos sentamos delante del entrevistado esperando que pronuncie las palabras que ya nos habíamos imaginado. Y confiamos en salir de allí con la noticia que queríamos. Con una gran noticia. Incluso con una mediana a veces casi nos podemos conformar.

Por eso, cuando ese titular no llega (y no lo sustituye otro, acaso) nos vamos de mal ánimo. Y cuando el entrevistado en cuestión se planta y, no ya que no nos dé ese titular, sino que siquiera quiere hablar nada de nada del tema que más nos interesaba, el chasco es mayúsculo. Ya se pueden imaginar. Pues eso es lo que me ha pasado a mí con Juan José Hidalgo. Tal cual.

Hidalgo, presidente ejecutivo de Globalia (el holding que agrupa compañías tan reconocibles como Air Europa, Halcón Viajes, Travelplán…), se plantó y no quiso decir nada de nada sobre la eventual salida a bolsa de la compañía ni sobre la entrada de un nuevo socio en el accionariado. Pero nada, eh. No es que tratara de divagar y no concretar nada, que a veces (muchas, casi todas) también nos pasa en las entrevistas, es que se negó en rotundo a hablar del tema. Y así es como se me quedaron sin destinatario, directamente en el bolsillo, un tercio de las preguntas que llevaba preparadas para él.

“De ese tema no quiero volver a hablar. Ya he hablado demasiado”. Y quien conoce a Juan José Hidalgo sabe que, cuando dice algo tan serio como él lo estaba haciendo en ese momento, es que no va a cambiar de opinión. A la entrevista ya ha llegado algo enfadado. Trata de ser afable, pero se le nota el cabreo previo. Ha interrumpido una reunión -parece que tensa, parece que importante- para recibir mis preguntas. Y cuando terminemos, volverá a esa reunión. “De ese tema ya me callo. No voy a volver a hablar”, dice tajante, que no brusco. Cuando llevamos un rato de entrevista y ya no hay rastro de ese enfado, vuelvo a intentar sonsacarle cómo está el proyecto de salida bolsa. No coló, ya se lo advierto. Me volvió a dar calabazas. Entre risas, ya relajado, y bromeando. Pero calabazas.

Globalia encargó hace un año y medio al banco de inversión N+1 la búsqueda de un socio estratégico que tomara una participación significativa de Globalia y la preparación de la salida a bolsa del grupo. De momento, no ha fructificado

Globalia encargó hace un año y medio al banco de inversión N+1 la búsqueda de un socio estratégico que tomara una participación significativa de Globalia y la preparación de la salida a bolsa del grupo. Los planes pasarían por que un nuevo accionista comprara las participaciones de algunos de los socios actuales (quizá sólo algunos, quizá casi todos… menos el propio Hidalgo, claro) para posteriormente sacar una parte a cotización en bolsa.

Juan José Hidalgo, fundador y presidente, cuenta con un 51,6% del capital; su hermano Juan Antonio, un 9,1%; su esposa, Avelina Gutiérrez, un 5%; sus hijas, María José y Cristina, un 5,14% cada una. En total, la familia Hidalgo suma casi un 76% del accionariado del grupo. Banco Popular cuenta con un 9,9%; Unicaja, con un 7%; Abel Matutes controla el 5,14% que antes pertenecía al otro hijo del presidente, Javier; y el 2% restante está en manos de la Fundación Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno. El nuevo socio, que parece que no se decide del todo a serlo, compraría una participación de entre el 20% y el 40% del capital, y luego se colocaría en bolsa un paquete aún por determinar. Pero de todo esto, Juan José Hidalgo no quiere hablar. Quizá porque es inminente, quizá porque se está torciendo. Pero ni mu.

Habla de los planes de Air Europa, del concurso del programa de viajes del Imserso, del AVE, de Podemos y Ciudadanos, y de que, ya con 74 años, sigue sin tener ninguna pinta de que se vaya a jubilar nunca. Hace apenas seis meses le operaron a corazón abierto de una afección cardiaca, y ahora se cuida como nunca (adiós tabaco, adiós alcohol, comida más sana… eso me cuentan). “No tengo planificada mi salida de Globalia ni la voy a planificar. Estaré aquí hasta que Dios quiera”. Y así va a ser, porque si se jubilara “me aburriría mucho, y me moriría enseguida. Si no me quiero morir, tengo que seguir”.

 

El chasco del periodista sobre la salida a bolsa

Hace un año y medio anunció que encargaba a N+1 los trabajos para preparar la salida a bolsa de Globalia. ¿Sigue en pie el proyecto?

De ese tema no quiero volver a hablar. Ya hemos hablado demasiado. Parece que sólo existe ese tema.

Yo pretendo que sólo sea el primer tema del que conversemos.

De ese tema ya me callo. No voy a volver a hablar. Cuando tenga que decir algo se dirá.

¿Pero se sigue trabajando en ello entonces?

No me voy a pronunciar más sobre ese tema. Todos estáis pendientes de lo mismo, y se le buscan tres pies al gato siempre que hablo de eso. Así que no tengo nada que decir.

Entonces sigue en pie, ¿no?

No tengo nada que decir. Hablemos de otra cosa.

 

[Y superando mi evidente cara de circunstancias, o de sorpresa, o directamente de tonto, busco en mis papeles el siguiente tema. Adiós titular soñado].

 

Cambio de tercio: el concurso del Imserso

Pues, si le parece entonces, seguimos hablando del programa de viajes del Imserso [Globalia lo gestiona junto a Barceló a través de Mundosenior, y lo hace desde hace más de dos décadas]. El concurso público para gestionarlo está a punto de resolverse. ¿Qué intuye que va a suceder?

Para mí lo que debería contar es la experiencia demostrada. Experiencia por el trabajo realizado durante 25 años. El programa se ha llevado con pulcritud y elegancia durante todos estos años. Y eso debería tener un peso importante en la valoración del concurso. Mover personas no es un negocio como hacer una carretera o levantar un edificio, hay que tener muy en cuenta a esas personas y que las personas mayores necesitan un trato y un amor que nosotros hemos sabido darles muchos años. Y en eso no puede primar lo económico. El diferencial es el saber hacer las cosas, por encima de lo económico.

Sus rivales en el concurso, Mundiplán [la UTE que agrupa a Iberia, Alsa, Gowaii e IAG7], están mejor posicionados, después de imponerse en la oferta económica presentada.

Efectivamente, en lo económico ha habido una diferencia. No voy a entrar en si es o no temeraria su oferta.

 

 

Usted ha sido la voz más crítica por cómo se ha desarrollado el proceso, por la manera en que se han presentado sus rivales…

Tengo dos dictámenes jurídicos que dicen que es absolutamente ilegal que dos empresas transportistas [Iberia y Alsa] se presenten al programa. Este programa es para agencias de viajes, no para empresas transportistas. Todos los miembros de la UTE deben tener licencia de agencia, y de ellos [los socios de Mundiplan] sólo la tienen dos, no todos.

¿Qué pasará si gana Mundiplán? ¿Pretende recurrir el resultado del concurso?

Veremos qué pasa, cómo y por qué. Cuando sepamos qué ha pasado, veremos qué hacemos.

En caso de que queden fuera de la gestión del programa del Imserso, ¿Globalia podría lanzar su propio programa paralelo para turistas senior?

Nosotros tenemos zonas en las que tenemos muchos vuelos [a través Air Europa]. Barcelona, Mallorca, Menorca, Ibiza, Alicante, Valencia… En estas zonas tenemos nuestras propias rutas. Y allí siempre estaremos preparados. Siempre tendremos esa opción. Pero ésa es la última opción. Vamos a ver cómo termina el concurso y entonces ya nos plantearemos otras opciones. Ahora sólo pasa por mi cabeza ganar el concurso. Y hemos hecho el trabajo para ganarlo.

No se me pasa por la imaginación la posibilidad de aliarnos con nadie [para gestionar el Imserso]. Sólo pasa por mi cabeza ganar el concurso. Nos jugamos mucho

Si recurren la resolución del concurso, en caso de no ganar, se producirá un retraso en la puesta en marcha del programa. ¿Ve factible que lo acabe gestionando Mundosenior otro año ‘en funciones’ si no hay tiempo para iniciar la comercialización?

No tengo claro cómo funciona ese aspecto del concurso. Lo único de lo que estoy convencido es que vamos a ganar el concurso por historia, por saber hacer las cosas, por lo mucho que hemos trabajo y por el mucho interés prestado a la hora de redactar la oferta. Estoy seguro de que todo ese trabajo que hemos hecho nos resultará favorable.

¿Cuánto se juega Globalia en este concurso?

Nos jugamos muchas cosas. Pero no sólo la venta de los viajes que tenemos a través de agencias. Air Europa tiene montados sus vuelos con provincias, Canarias y Baleares en base a los volúmenes que generan los viajes de la tercera edad. También tenemos el negocio receptivo y los hoteles. No hay sólo un negocio, sino muchos los que penden de este programa.

Desde Mundiplán se insinúa que usted está siendo tan crítico porque, tras 25 años gestionando el programa, parece que no le gusta la competencia.

Yo no estoy siendo crítico. Sólo digo que hemos trabajado, que hemos hecho bien las cosas, y que estamos preparados documentalmente. No he dicho más. Lo que he dicho es que las dos empresas importantes de la otra oferta son transportistas y no se pueden presentar, y que las dos agencias de viajes que se presentan abanderando la candidatura se puede ver en internet quiénes son y qué representan.

En concursos anteriores, cuando otro aspirante se ha adjudicado alguno de los lotes en licitación, se ha acabado uniendo a Mundosenior para gestionar conjuntamente toda la oferta del Imserso. ¿Ve factible que suceda también en esa ocasión de que se adjudiquen los tres lotes a diferentes candidatos?

Ahora mismo no se me pasa por la imaginación la posibilidad de aliarnos con nadie. Nosotros trabajamos muy bien, tenemos nuestra oferta muy preparada, y no pienso en nada más que en continuar como estamos y seguir haciendo bien las cosas.

La expansión de Air Europa

Air Europa pasó por malos momentos hace unos años y ahora parece que ha remontado el vuelo. ¿Cómo lo han hecho para conseguir esa recuperación?

Air Europa, como todas las aerolíneas, tuvo un bache cuando llegó la crisis. Hubo que hacer una reestructuración, se sacaron unos aviones de la flota porque era muy grande y se ajustó la plantilla que trabajaba en esa flota. Fueron años complicados. Pero ahora Air Europa está en una senda de crecimiento y ampliación de rutas. Ahora lo más positivo que está consiguiendo Air Europa no son los beneficios que da, que no son tantos, sino que todo su crecimiento lo está amortizando en el propio ejercicio del crecimiento. Eso es lo verdaderamente importante: que todo el coste que conlleva el crecimiento se está cubriendo con la cuenta de resultados durante el ejercicio.

Air Europa se aprovechó el recorte en la capacidad de Iberia para ocupar parte del hueco que dejó. ¿Va a conseguir mantener la expansión ahora que Iberia vuelve a crecer?

A nosotros no nos molesta lo que haga nadie. No sé si somos nosotros los que molestamos. Durante años, nosotros no teníamos nada e Iberia lo tenía todo. Iberia tenía los derechos de tráfico, el dinero de los españoles, se ha beneficiado de todos los acuerdos aéreos bilaterales, ha obtenido todos los espacios aeroportuarios… Lo ha tenido todo. Y nosotros, nada. Lo que hemos conseguido ha sido poco a poco, haciéndonos hueco. Lo que hemos ganado no ha sido porque los rivales tuvieran más o menos debilidad, sino porque era nuestro camino trazado, porque era el hueco que nos abríamos y por las nuevas rutas. Iberia nunca ha estado fuerte, y nunca ha dependido de su cuenta de resultados, sino de la cuenta de los gobiernos. A mí qué me cuentas si están más o menos fuertes. Que hagan lo que quieran. A mí no me preocupa, nunca me ha preocupado y nunca me va a preocupar lo que hagan en esa casa.

Todo el crecimiento de Air Europa está planificado hasta 2022. Que los demás hagan lo que quieran. No me preocupa, nunca me ha preocupado y nunca me va a preocupar lo que hagan en Iberia

¿Cuáles son los planes de crecimiento a partir de ahora para Air Europa? ¿Sólo miran a Latinoamérica?

Está todo el crecimiento planificado, todas las nuevas rutas planificadas y la ampliación de flota planificada. Todo hasta 2022. Ya está todo planificado. Que los demás hagan lo que quieran. Las nuevas rutas que para nosotros son prioritarias son Bogotá, y el año que viene México DF, Quito, Rio de Janeiro. Y posiblemente también abriremos Johanesburgo. Y tenemos que pensar, claro, en Rusia y también en China. Pero ya está todo planificado, todo el proceso de crecimiento y de renovación de flota está ya pensado.

¿Entonces China sigue estando en el radar? [Air Europa abrió rutas directas desde Madrid con Pekín y Shanghai en 2005. Y un año y medio después las abandonó]

China, siempre. Siempre tiene que estar ahí. China no podemos perderla como objetivo.

El sector aéreo internacional, tanto el europeo como el estadounidense, parece en pie de guerra por los planes de expansión de las aerolíneas del Golfo con ayudas públicas. Una de las compañías más críticas es su socia Air France-KLM. Pero usted va por libre y acaba de sellar una alianza con Etihad. ¿Hay motivos para querer poner frente a las aerolíneas del Golfo?

Para nosotros lo ideal es encontrar un buen compañero de viaje en los destinos. Y nosotros tenemos un buen compañero de viaje para luchar por esa zona [Oriente Medio], como también hacen los que se alían con las otras dos grandes aerolíneas de la región, Emirates y Qatar Airways. Se han comido a las compañías europeas, han cambiado la filosofía de viajar, y hay que estar allí con ellas. E igual podemos sellar alianzas en otros lugares si encontramos socios con los que compartamos riesgos.

AENA ya ha empezado a funcionar como una compañía parcialmente privatizada. ¿Se va a notar el cambio?

No hay que mejorar la gestión de AENA. La gestión ya ha mejorado. Desde hace cuatro o cinco años, los números de AENA y su situación han cambiado. La gestión debe continuar en la línea ahora trazada. Sólo se puede aplaudir lo bien que han hecho las cosas en los últimos años.

Ahora se encuentran con el lío de las tasas aéreas, con la CNMC pidiendo un cambio en la contabilidad que implicaría una rebaja de las tasas.

Hay unos compromisos contraídos y estábamos de acuerdo con esa política. Lo que no podemos es cambiar cada día de opinión. Hay que esperar a ver cuál es la resolución. Nosotros sólo somos unos convidados. Nuestras opiniones han valido de poco. Pero no podemos cada día decir una cosa.

 

[A estas alturas de la entrevista el enfado de Hidalgo se ha disipado. No está tan ufano como en otras ocasiones, pero está claro que se ha ido relajando. Y yo ya empiezo a pensar que en unos minutos, si le vuelvo a sacar el tema de la salida a bolsa, lo mismo cuela y me llevo un titular medio bueno]

 

Un AVE más competitivo

Globalia ya ha obtenido la licencia como operador ferroviario y su intención es participar en el concurso del corredor de Levante, pero parece que los plazos se alargan. ¿Está el concurso en punto muerto?

Estamos esperando a ver qué pasa con el concurso, a que salgan los pliegos y en qué condiciones. Siempre hemos dicho que estamos interesados en entrar en el mundo del transporte ferroviario. Ya estamos en el negocio en el transporte aéreo y por carretera, ¿por qué no entrar en trasporte ferroviario? Se gestiona mucho mejor el movimiento de trenes que de aviones. Si tienes muchos clientes, se engancha un vagón más y está solucionado el problema. Si hay un overbooking en un avión no puedes estirarlo. Es mucho más fácil transportar viajeros en tren. Hay menos obstáculos circulando por vías que por el cielo y que por carretera.

Los planes del Gobierno eran adjudicar la entrada de un rival de Renfe en ese corredor este mismo año. ¿Tiene noticia de si finalmente se va a cumplir?

No lo sé. Yo me entero por los medios, y cada día se publica una cosa. A mí me encanta que se abra a la competencia, porque si realmente es competitivo será a favor del usuario.

Cuando veo que hay nuevos partidos que quieren eliminar el AVE por caro, pienso que quizá no hay que eliminarlo si lo hacemos más competititivo abriéndolo a la competencia

En los últimos meses se ha abierto un vivo debate sobre si el AVE es una ruina o no para las arcas públicas.

Cuando veo que hay nuevos partidos que quieren eliminar el AVE por caro, pienso que quizá no hay que eliminarlo si lo hacemos más competititivo abriéndolo a la competencia.

El sector turístico parece en pie de guerra contra el alquiler vacacional y las plataformas online que lo comercializan. ¿Usted también lo ve como competencia desleal y detecta intrusismo? ¿Hay que regularlo?

A mí este tema no me preocupa, ni lo persigo ni estoy en estas cosas, para nada. Todo lo regulable que esté regulado. Pero hay mucha gente que vive de este negocio y es muy complicado atarlo en la medida que otros quieren. No estoy en ello. No me preocupa.

Llevarse bien con quien gobierna, sea quien sea

Año electoral. ¿Usted es de los que ve el ascenso de Podemos y Ciudadanos como una oportunidad de regeneración o como un riesgo de inestabilidad?

Los nuevos partidos emergentes siempre vienen predicando: diciendo las cosas que están mal hechas, denunciando cosas del pasado, poniendo siempre por delante la honradez y una nueva seriedad… Esto es positivo para que mucha gente se ponga las pilas. Los que llevamos muchos años en esto estamos en una situación de expectativa. Cuando veo en los periódicos lo que está pasando en Grecia, me dan escalofríos ante la posibilidad de que pueda ocurrirnos a nosotros. Y también me entran escalofríos pensando que podamos tener un gobierno a la italiana. Esperemos a ver qué puede acontecer. Yo pienso que los gobiernos en el futuro ya no van a tener mayorías absolutas, sino que serán gobiernos que necesitarán muchos pactos.

Me dan escalofríos ante la posibilidad de que pueda ocurrirnos lo que está pasando en Grecia. Y también me entran escalofríos pensando que podamos tener un gobierno a la italiana

Usted siempre ha dicho que se lleva bien con quien gobierna, sea quien sea. Pero hasta ahora siempre, o casi siempre, eran PSOE y PP. ¿Se va a llevar igual de bien con Podemos o con Ciudadanos?

No los conozco, ni a Podemos ni tampoco a Ciudadanos. No sé si van a acabar estando ahí, pero si lo están, procuraré llevarme bien. Yo hago un trabajo y una labor por España muy importante. Yo transporto a millones de personas a precios competitivos sin haberle costado dinero a los gobiernos, mientras que algunos de la competencia sí que han costado mucho dinero a los españoles. A mí me tiene que respetar cualquier gobierno que esté, y yo me tengo que llevar bien.

Si gobierna Podemos, también se llevará bien entonces.

Me llevaré bien seguro. A ellos les interesará llevarse bien conmigo y a mí me interesa llevarme bien con ellos.

Y en este año electoral, haga lista de deseos. ¿Qué pediría al nuevo Gobierno?

Yo no voy a pedir nada. No soy quién para pedir nada. Sólo quiero seguir trabajando y que me dejen seguir luchando, moviendo gente y creciendo. Sólo pido libertad de acción, que nos dejen trabajar.

 

[Ahora que el entrevistado ya se sonríe de cuando en cuando y la tensión de la reunión de la que viene y a la que volverá en un rato parece olvidada, vuelvo a intentar sacar el tema que yo tenía en mente. El resultado… el mismo]

 

De jubilarse, nada de nada

¿Hasta cuándo estará Juan José Hidalgo al frente de Globalia?

Hasta que Dios quiera. No tengo planificada mi salida ni la voy a planificar. Estaré aquí hasta que Dios quiera.

¿Veremos entonces algún día a Pepe Hidalgo jubilado?

No. Es muy difícil. Es muy difícil porque me aburriría mucho y me moría enseguida. Y si no me quiero morir tengo que seguir aquí al pie del cañón.

 

 

Entiendo entonces que no está pensando en un sucesor.

Hoy no está planificado.

¿Ni siquiera quién le gustaría que fuera?

No se me ha pasado por la mente nada de este tema.

¿Y seguirá al frente de la compañía incluso tras una eventual salida a bolsa?

Mientras la compañía me necesite y yo esté con fuerza y disfrute trabajando, por qué pensar en otra cosa. Y ahora la compañía me necesita, estoy con fuerza y disfruto. Yo soy el creador de todo esto, la gente yo creo que me quiere aquí, y yo seguiré aquí. Si hay alguno que no me quiere, qué le voy a hacer, pero en un altísimo porcentaje me quieren. ¿Por qué voy a abandonarlos?

No tengo planificada mi salida de Globalia ni la voy a planificar. Estaré aquí hasta que Dios quiera. Si me jubilara, me aburriría mucho y me moría enseguida. Si no me quiero morir, tengo que seguir

¿Y entonces va a seguir con su participación mayoritaria del 51% en el accionariado de Globalia?

Pues eso es lo que decía antes… Que no voy a hablar de ello. Cuando llegue el momento se verá.

Lo he intentado, a ver si colaba.

[Sólo se ríe]

¿Entonces nos vemos en otros diez años aquí para otra entrevista?

Puede ser. ¿Por qué no? Me gustaría. A ver si puede ser con la misma fuerza.