El 17 de julio se estrena Mr. Holmes, el film en el que el actor británico Ian McKellen (79) se apunta otro de los grandes personajes de la cultura popular. Si el intérprete ya había sido Gandalf en El Señor de los Anillos y Magneto en X-Men, con la nueva película de Bill Condon se pone por delante de Harrison Ford (Han Solo e Indiana Jones) y Robert Downey Jr. (Iron Man y Sherlock Holmes) en la carrera por convertirse en el actor más celebrado en cualquier salón del cómic que se precie.

En la película, un nonagenario Sherlock Holmes vive una apacible vida en el campo, lidiando con la merma de sus capacidades y un niño que no es el Jojen Reed de Juego de Tronos -os lo aseguro, lo he comprobado-, cuando se topa con un caso insólito. Está basada en la novela, A slight trick of mind, de Mitch Cullin.

¿Thomas Brodie-Sangster o Milo Parker?

Sobre el título de este artículo, una curiosidad: Sir Arthur Conan Doyle jamás incluyó la celebrada frase “elemental, mi querido Watson”, en ninguna de las novelas del personaje. Utiliza en ocasiones el “elementary” inglés, así como el “my dear Watson”, pero nunca las utiliza pegadas la una a la otra. Lo que sí llega a decir en alguna ocasión, según Sherlockian.net, es “exactamente, mi querido Watson”.

La primera vez documentada en la que un actor que interpretase al personaje utilizase la expresión fue Clive Brook en el film de 1929 El Retorno de Sherlock Holmes. El actor William Gillette, responsable de llevar a escena muchos de los manierismos del personaje, como la pipa, utilizó, en 1899, la expresión “elemental, mi querido colega, elemental”. Casi, pero no.