El barómetro de abril que el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) ha presentado hoy certifica la recuperación del PSOE –que sube más de dos puntos con respecto al sondeo de enero-, la caída de Podemos –que se desploma un 7,2 por ciento- y la irrupción de Ciudadanos –que asciende nada menos que diez puntos-. Según la encuesta, el PP sería la fuerza más votada, pero sólo con una ventaja de 1,3 por ciento sobre el PSOE (hace tres meses la dentaja era de 5,1) puntos.

Los datos la estimación de voto del CIS confirman dos notas destacadas en cuestión de tendencias políticas: la ligera recuperación del PSOE a costa de la importante caída de Podemos y, en segundo término, la irrupción concluyente de Ciudadanos como una de las cuatro principales fuerzas políticas del país. Además, el Partido Popular se mantendría como fuerza más votada, mientras Izquierda Unida y, sobre todo, UPyD seguirían en caída libre.

El ascenso del PSOE que vaticina el CIS (un 22,4 por ciento de los votos) da aire a Pedro Sánchez y frena las aspiraciones del sector crítico con la actual dirección, que no ceja en su empeño de denunciar la incapacidad del líder socialista por canalizar a su favor el descontento popular con el Gobierno. El hecho de que el PSOE mantenga la hegemonía de la izquierda –que le fue arrebata por Podemos en el anterior barómetro del organismo demoscópico público, correspondiente al mes de enero- supone un claro balón de oxígeno para Sánchez y va más allá de permitirle arrancar la campaña con la esperanza de salvar los muebles el 24-M. Pedro Sánchez puede ver cumplida su intención de recortar posiciones al poder hegemónico del Partido Popular e, incluso, ganar las elecciones.

La recuperación del Partido Socialista es consecuente con el descenso de Podemos. El partido de Pablo Iglesias se desploma más de 7 puntos (del 23,9 al 16,5). Es posible que esa caída en estimación de voto que sufre el partido de Pablo Iglesias hubiera sido mayor si el sondeo del CIS hubiera incluido la abrupta salida del que fuera ideólogo de Podemos, Juan Carlos Monedero, y los duros ataques lanzados por éste hacia sus compañeros de partido, que tuvieron lugar la semana pasada. No obstante, el barómetro fue realizado al tiempo que los medios destapan detalles sobre los supuestos cobros irregulares del propio Monedero y el número dos de Podemos, Íñigo Errejón.

De esta forma, el CIS confirma que el partido de Pablo Iglesias tocó techo en el barómetro del mes de enero, cuando alcanzó una estimación de voto del 23,9 por ciento. Y la tendencia es que siga cayendo. Hay que tener en cuenta que en la encuesta de hace un año del organismo público Podemos ni siquiera aparecía.

Caso similar a aquel rápido ascenso del partido de Iglesias es lo que ahora vive Ciudadanos. Tanto la subida de uno y como la del otro constituyen un hecho inaudito en la política española, que da fe de lo inestable de las tendencias demoscópicas. El CIS certifica la irrupción concluyente de Ciudadanos en el panorama político. Hace sólo tres meses, el centro demoscópico otorgaba al partido de Rivera un poco relevante 3,1 en estimación de voto. Ahora el CIS el 13,8 por ciento de los votos ¿Qué puede significar esa importante subida de Ciudadanos que pronostica el CIS? Que el partido de Albert Rivera  se quede con la llave de numerosos gobiernos municipales y autonómicos.

UPyD e IU, en caída libre

Por otra parte, el barómetro que se presenta hoy sigue colocando al PP como la fuerza política más votada, con el 25,6 por ciento de los votos (1,7 puntos menos que hace tres meses). La pregunta que cabe hacerse es si el partido en el gobierno mantendría esa privilegiada condición en el caso que el sondeo del CIS se hubiera llevado a cabo después de la detención de Rodrigo Rato y no antes, como así ha ocurrido. En este sentido, fuentes populares se afanan estos últimos días en restar importancia a las derivadas políticas del asunto y destacan que si el caso Rato no registra novedades importantes de aquí a las elecciones, está ya amortizado. Además hay que tener en cuenta que, de la misma manera que el barómetro no incluye la influencia del escándalo protagonizado por el ex vicepresidente económico del Gobierno, tampoco se hace eco de los buenos datos del descenso del paro que se han conocido esta misma semana.

El CIS da una caída de más de un punto para Izquierda Unida. La coalición que lideran Cayo Lara y Alberto Garzón no ha parado de descender desde la irrupción de Podemos. Si hace un año, el barómetro le otorgaba un 10,9 por ciento en estimación de voto, en el sondeo de enero ese porcentaje quedó reducido a la mitad (5,4). Ahora le da 4,18.

Por último, el centro demoscópico certifica que UPyD está en caída libre. El CIS le otorga un 1,9 por ciento de los votos. Hace tres meses, el partido de Rosa Díez alcanzó el 4,6.