Las pantallas de los smartphones son cada vez más grandes, y las 3,5 pulgadas que con orgullo lucían aquellos primeros Samsung Galaxy han caído casi en el olvido. A medio camino entre el teléfono y la tablet nos encontramos con las phablets, que poco a poco comienzan a ganarse un hueco en el mercado.

Los teléfonos de tamaño medio, aquellos que cuentan con una pantalla de entre 3,5 y  4,9 pulgadas, son los que cuentan con un mayor número de usuarios. Sin embargo han perdido fuerza en favor de las phablets, que han triplicado su consumo en tan solo un año. Un estudio realizado por Flurry Analytics sacaba estas conclusiones y catalogaba como phablet a aquellos dispositivos cuya pantalla tiene un tamaño superior a las 5 pulgadas y que llega hasta las 6,9.

Imposible no haberse dado cuenta de cómo las grandes marcas llevan algún tiempo apostando por smartphones más grandes que ofrecen una mejor experiencia al usuario gracias al enorme tamaño de la pantalla que facilita realizar actividades como visualizar vídeos, consultar el correo, dibujar o editar fotografías. Y además, ahora que las aplicaciones de mensajería se han vuelto imprescindibles, nadie puede negar que es mucho más cómodo escribir en un teléfono de 6 pulgadas que en uno de 4. Pero no todo es la pantalla, ya que el tener un teléfono más grande también permite incluir una batería de mayor duración, eso sí, también necesaria para el consumo que hacen estos grandes dispositivos.

Así tenemos a Apple, a quien le costó abandonar las 3,5 pulgadas hasta llegar a su iPhone 5, donde ya pudimos ver el teléfono de la manzana con una pantalla de 4 pulgadas. Y ese aumento de tamaño queda más claro con el último iPhone 6, que cuenta con 4,7 pulgadas y el iPhone 6 Plus, todo un phablet de 5,5’’.

Más pioneros fueron en Samsung con su Note 3, que tuvo una gran acogida entre el público, lo que dejaba ver hacía donde se dirigiría el futuro de los smartphones de gran tamaño. Pues poco a poco aquellos teléfonos que veíamos como enormes sin ni siquiera alcanzar las 5 pulgadas son ahora lo más normal, y los que superan esas medidas se están convirtiendo en habituales.

Cada vez más marcas apuestan por desarrollar terminales grandes, por ofrecer a sus clientes phablets. No llegan a ser una tablet, pero cuentan con muchas de sus características, a la vez que recogen todas las de los smartphones, excepto la de fácil portabilidad, como es obvio. Otro punto negativo, o no, dependiendo del uso que vayamos a darle al phablet, lo encontramos en que igual es un poco incómodo a la hora de realizar largas llamadas, pues su tamaño es verdaderamente grande comparado con el de un teléfono normal que se ajusta perfectamente a la mano. Con un phablet, las dos manos son necesarias en casi todo momento.

Flurry destaca como en lugares como Taiwán y Hong Kong el porcentaje de usuarios que cuentan con phablets es del 50%. Este aumento del consumo de teléfonos de gran pantalla se observa de forma muy clara, pues mientras que en enero de 2014 las phablets tan solo representaban el 6% de los dispositivos utilizados, ya en marzo de 2015 vemos como este uso alcanza el 20%. Además, señalar que Android lidera en este mercado, aunque normal, teniendo en cuenta que Apple ahora mismo solo cuenta con su 6 Plus dentro de la categoría de phablets. 

El pasado año, pudimos ver como además del iPhone 6 Plus y del último Note 4 de Samsung, compañías como Huawei, LG o Nexus apostaron por lanzar dispositivos de tamaño phablet que además han tenido una importante acogida: el Huawei Ascend Mate 7 con 6 pulgadas, el LG G3 de 5,5 y el Nexus 6 de 5,96. Estos son algunos de los ejemplos más conocidos de phablets, aunque no los únicos, ya que las marcas han visto el futuro que parecen tener estos dispositivos y no quieren perder la oportunidad de sacar su propio smartphone de gran tamaño al mercado.

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