Jesús Hermida nos ha dejado tal cual era él. Discreta, elegante y serenamente…

Lamentablemente hemos perdido a un maestro de la palabra y a uno de los comunicadores con mayor personalidad que ha dado la historia de nuestro periodismo reciente. Hermida nos deja un bagaje lleno de enseñanzas, de saber hacer y de una profesionalidad intachable.

Su carrera le permitió destacar en sus inicios como aguerrido redactor de Europa Press, Pueblo e Informaciones, entre otros medios. Más tarde dio el salto a TVE donde dirigió varios programas de información y actualidad siendo especialmente recordada su etapa como corresponsal en EEUU, donde dejó su huella en acontecimientos históricos tan relevantes como la llegada del hombre a la luna.

Tuve la suerte de coincidir con Jesús Hermida en dos apasionantes etapas profesionales: en Antena 3 de Radio, a la que  llegó de la mano de su inolvidable creador Manuel Martin Ferrand, donde aportó su talento al exitoso modelo radiofónico y donde dirigió -dado que era un gran amante de la música contemporánea- la innovadora fórmula Radio 80 Serie Oro.  

Posteriormente, en Antena 3 Televisión, Jesús Hermida asumió la Dirección del canal tras la llegada de Antonio Asensio a la presidencia de esta compañía. Este le otorgó su confianza en el entendimiento de que su conocimiento del mercado televisivo y su larga trayectoria de éxitos aportarían un alto valor a la cadena privada.

Jesús Hermida, un hombre culto, generoso, tenaz y resistente nos deja en su legado profesional la impronta de su singular personalidad, su sabia manera de transmitir emociones, el haber puesto en marcha modelos, formatos y tendencias televisivas que aún perduran y el haber formado a un buen número de profesionales que han destacado en nuestro panorama televisivo y que hoy sin duda lloran emocionadamente a su referente y maestro.

Descanse en paz este apasionado de su oficio, periodista todoterreno, entrañable compañero que vivió disfrutando de su profesión y que se nos fue rodeado de los suyos con esa sonrisa amable con la que cautivó a más de una generación.

A Begoña, con cariño y agradecimiento.