De los 51.303 millones de euros pagados directamente por el contribuyente para recapitalizar a las entidades financieras españolas, el FROB apenas ha logrado recuperar unos 3.970 millones, el 7,7%. De lo que queda, solo lo que se logre ingresar por BFA-Bankia podría reducir notablemente el coste público de los rescates.

Que los rescates por parte del Estado al sistema financiero español iban a suponer un notable agujero para las arcas públicas era algo que descontaba la práctica totalidad de analistas y agentes del mercado. La excepción, en este caso, la representa el titular de Economía en el Gobierno, Luis de Guindos, que por activa y por pasiva ha insistido en que se recuperarán una buena parte de los fondos. El tiempo, según el ministro, juega a favor de Bankia, y será posible recuperarlo prácticamente todo.

Pero por ahora lo que tenemos son las cuentas de ayudas públicas elaboradas por el Banco de España a día de hoy. Y muestran un importante agujero para el contribuyente. Hasta el momento están empleados 51.303 millones de euros públicos en recapitalizar al sistema financiero español. De esta cantidad, apenas se han podido recuperar hasta el momento 3.970 millones de euros: Unos 2.666 millones por las ventas de Catalunya Banc (782 millones) y Novagalicia (783 millones), por lo devuelto por Caixabank tras la adquisición de Banca Cívica (977 millones) y por una amortización anticipada en Liberbank (124 millones). A esto se suman los 1.304 millones de la venta de un 7,5% de Bankia, que a nivel contable aún están en BFA, participada mayoritariamente por el FROB.

El resto (47.333 millones de euros) es un agujero equivalente a un 4,5% del PIB y del que al Estado apenas le quedan un puñado de opciones para recuperar algo. Por un lado, están las obligaciones convertibles de dos entidades rescatadas (Ceiss y Caja3), de las que el FROB espera recuperar la práctica totalidad: 1.011 millones de euros. Además, está la participación en Banco Mare Nostrum (entidad de la que fue consejero el propio Luis de Guindos). Una vez saneada, está por ver cuánto de los 1.845 millones de euros inyectados en la antigua caja se podrán recuperar. Aunque fuera el 100%, la hipotética reducción de la factura de la banca sería limitada.

La acción de Bankia ha de subir el doble

Minimizar el coste de los rescates al sistema financiero pasa en todo caso por BFA-Bankia y su capacidad de mejorar en Bolsa, si bien en el mejor de los casos se lograría recuperar lo invertido en ella. La entidad ha recibido 22.424 millones de euros de rescate, si bien es una de las más saneadas y rentables del panorama bancario europeo. El FROB tiene hasta 2017 de plazo para realizar la desinversión de la entidad presidida por José Ignacio Goirigolzarri. Pero no está nada fácil.

Tal como reconoció el presidente de la Comisión Rectora del FROB, Fernando Restoy, con las cotizaciones actuales de Bankia (en el entorno de 1,25 euros por acción) apenas se podrían recuperar unos 9.000 millones de euros con la venta de la participación completa en Bankia. Para alcanzar los 22.424 millones de euros que costó solo el rescate de la entidad anteriormente presidida por Rodrigo Rato, la misma tendría que alcanzar una capitalización total de unos 36.000 millones de euros (ahora está en el entorno de los 14.300 millones). Es decir, que la acción del banco público tendría que incrementarse un 150% en dos años.

Es cierto que la entidad tiene una alta capacidad de liberar provisiones e incrementar su rentabilidad, y que posee una cartera de deuda pública adquirida en los peores años de la crisis que supone una fuente de ingresos potente. Pero los expertos consultados por este diario no ven probable (aunque sí posible) que se logre recuperar todo lo inyectado. “Sería feliz con que se recuperara la mitad o una parte importante de lo gastado en Bankia”, señala una fuente del sector financiero que prefiere no ser identificada.

Más allá de lo que se pueda recuperar o no con las entidades que quedan en poder del Estado, lo cierto es que las pérdidas pendientes muestran en gran parte los agujeros generados con los saneamientos y posteriores ventas de entidades. Banco de Valencia, por ejemplo, recibió 5.498 millones de euros públicos (cuando su volumen de activos era de apenas 21.000 millones) y fue posteriormente adjudicada a Caixabank por apenas 1 euro. Catalunya Banc, por su parte, recibió 12.052 millones, por lo que ha originado unas pérdidas de más de 11.250 millones al contribuyente. Algo parecido ocurre con Novagalicia, o con la CAM.

Las EPA, ¿ayuda pública o no?

Otra de las partidas de ayuda pública contabilizada por el Banco de España son los llamados Esquemas de Protección de Activos (EPA). Son garantías públicas concedidas a los bancos adquirientes de una entidad nacionalizada por medio de las cuales se les protege parcial o totalmente ante hipotéticas pérdidas en determinadas carteras de crédito. Aunque el riesgo y las pérdidas están ahí (a 31 de diciembre eran ya 1.039 millones perdidos), la mayoría serán asumidos, en teoría, por el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD), por lo que el coste será privado. No coincide en esto con Eurostat o el Tribunal de Cuentas, que han identificado durante estos últimos años los riesgos asumidos por el FGD como riesgos públicos.

Las operaciones que, según el BdE, sí que están saliendo provechosas hasta el momento son las inmensas barras libres de liquidez concendidas por este y el anterior Gobierno a la banca por medio de las líneas de avales. De los 110.895 millones en avales concedidos durante la crisis, ya se han recuperado (con intereses) el 95% de los mismos, y no se espera que haya pérdidas en ninguna operación.

Otro de los grandes riesgos públicos está metido en el Sareb, el conocido popularmente como banco malo. Esta entidad semipública tiene comprometidos 2.192 millones de euros del FROB en capital, y más de 45.000 millones de euros en deuda con el aval del Tesoro. Según fuentes financieras, después de dos años de pérdidas es una “excelente noticia que el mercado inmobiliario esté empezando a registrar crecimientos, porque esto aumentará la posibilidad de que el Sareb empiece a ganar dinero”.

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