Bienvenidos un día más al espacio dedicado a la construcción naval española. Tras la primera toma de contacto con el sector en nuestro artículo anterior, nos adentraremos esta semana a conocer algunas de las características más peculiares que rodean a los buques de transporte de peces vivos -well boats o LFC, como también se les conoce por sus siglas en inglés Life Fish Carrier-.

La flota internacional de buques destinados al transporte de peces vivos está viviendo una época de bonanza generalizada y, dada la alta exigencia técnica de este tipo de buques, han sido varios los astilleros españoles que en los últimos años han contado con encargos para su construcción.

Una de las principales causas que explican el incremento de las construcciones de este tipo de buques se encuentra en la moderna acuicultura, especialmente la especializada en la reproducción y cría del salmón atlántico y la trucha marisca en aguas abiertas. Las áreas de implantación de los modernos buques well boats, coinciden con la localización geográfica de las granjas del salmón, situadas principalmente en las frescas aguas de Chile, Noruega, Escocia, islas Faröe y Canadá.

El uso moderno de los buques vivero se potenció primeramente en Chile, a partir de los años setenta del pasado siglo. Actualmente supone una potente industria acuícola que exporta la mayoría de su producción de salmón a Japón y Estados Unidos.

En un principio se trataba de embarcaciones de pesca reconvertidas que transportaban los peces utilizando circuitos abiertos de agua, pero entre los años 1998 y 2001 se desarrolló una tecnología que usaba tanques de agua en circuito cerrado para solucionar problemas ecológicos y ambientales.

Ante la necesidad de instalar las granjas a considerable distancia de las plantas de procesamiento en tierra y para paliar los variados inconvenientes derivados del transporte de los peces mediante el sistema de circuito abierto de agua marina, que aumentaba el riesgo de infecciones, se desarrollaron soluciones que requirieron crear un nuevo tipo de buque específico para el adecuado transporte de los peces.

Se precisaban buques vivero equipados con tanques de transporte más amplios y perfectamente acondicionados para disminuir el estrés de los peces. A ello además contribuía bajar la temperatura del agua contenida en los tanques durante el viaje, para lo que era necesario instalar circuitos de agua herméticamente cerrados que, además, evitaban la posible expansión y contagio de enfermedades. Con todas estas ideas nacerían los nuevos y avanzados well boats.

Los buques de transporte de peces vivos como los construidos por astilleros españoles aportan una eficaz solución de alta tecnología, gracias a sus avanzados sistemas de filtrado, hermeticidad y perfecto desinfectado de los circuitos cerrados de agua, permitiendo incluso un eventual tránsito de peces vivos entre regiones.

Esquema de la disposición interna de un buque LFC tipo en el que se aprecia el tanque de transporte de los peces y sus tubos de refrigeración.

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