¿Universidades elitistas? No tanto, a la vista de los datos. La mayoría de ejecutivos y consejeros del IBEX 35 se han formado en universidades públicas. A la cabeza están, con mucha diferencia, las públicas de Madrid y Barcelona, con 115 y 57 altos cargos formados en sus aulas. Eso sí, la mayoría tiene también másteres, postgrados o estudios en el extranjero.

A pesar de la cada vez mayor presencia de las universidades privadas en el sistema educativo superior español, no es precisamente ésta vía la más utilizada para escalar hacia la élite económica y política. De hecho, tal como muestran los currículos públicos de sus líderes facilitados por las propias entidades, de los cerca de 400 ejecutivos y consejeros que forman parte de los consejos de administración de las empresas del IBEX 35, la mitad han estudiado en instituciones públicas, frente a la otra mitad, que o bien se ha formado en universidades privadas, o bien no especifica su formación.

Pese al renombre de las escuelas de negocio o las universidades privadas, el centro educativo que más consejeros aporta a las cúpulas económicas y empresariales es la Universidad Complutense de Madrid. En esta institución han cursado estudios al menos 80 ejecutivos y consejeros. Es el caso, por ejemplo, de Javier Benjumea, (presidente de Abengoa, se licenció en Derecho), de Esther Koplowitz (FCC, Filosofía), de Francisco González (BBVA, Económicas) y de José Manuel Entrecanales (Acciona, también Económicas).

Tras la Complu, la siguiente universidad que más sirve de cantera para las grandes empresas españolas es la UB de Barcelona. De esta institución pública con casi 600 años de Historia proceden empresarios y ejecutivos tan reconocidos como Isidro Fainé (Caixabank), Salvador Alemany (Abertis), Antonio Brufau (Repsol), Josep Piqué (OHL), o Josep Oliú (Banco Sabadell). Las siguientes universidades con más presencia en el IBEX también son públicas. Así, la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) aporta 21 consejeros y ejecutivos, y su homóloga catalana (la UPC) una decena de altos cargos. También las “autónomas” de ambas ciudades (UAB y UAM) se sitúan entre las que más talentos aportan a las grandes empresas, con 9 y 13 altos cargos respectivamente.

Entre las facultades privadas con más poder de atracción por el IBEX se sitúan, por encima de todas, el ICADE y la Comercial de Deusto (Bilbao), ambas especializadas sobre todo en la formación económica y de negocios. La escuela de la Pontificia de Comillas logra colocar a 18 de sus antiguos alumnos entre los altos cargos de las mayores empresas. Han estudiado allí, entre otros, Fernando Abril (presidente de Indra) y Gonzalo Cortázar, consejero delegado de Caixabank; por su parte, de Deusto vienen el presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, y Alejandro Echevarría, de Mediaset. También tiene poder de colocación la homóloga de ICADE para los ingenieros: El ICAI, que tiene a 9 de sus antiguos alumnos en lo más alto del mundo empresarial español.

Económicas, Derecho y muchos MBA

¿Y qué estudian las cúpulas dirigentes del IBEX? Los números dicen que para llegar a dirigir o administrar una compañía de las grandes lo mejor es estudiar Económicas o Derecho. Por la primera opción pura (la Economía) optaron 109 de los ejecutivos y consejeros, como la actual presidenta del Banco Santander, Ana Botín, o José Sevilla, consejero delegado de Bankia. Por las leyes, por su parte, optaron tanto el presidente como la consejera delegada de Bankinter (Pedro Guerrero y María Dolores Dancausa). También los hay que presentan una doble titulación, de Derecho y Economía o Administración y Dirección de Empresas. Un total de 22 altos cargos proceden de esta especialización.

Tanto Derecho como Económicas y Empresariales son las formaciones más comunes en la mayoría de los consejos de administración de las grandes empresas españolas. Sin embargo, hay otra gran rama universitaria especialmente frecuente entre consejeros y ejecutivos: Las ingenierías. Entre las grandes del IBEX hay al menos 84 personas con título de ingeniero. Es el caso de Florentino Pérez, presidente de la constructora ACS y de sus homologos y competidores Rafael del Pino (en Ferrovial) y Juan Miguel Villar-Mir (en OHL).

Para la gestión de una gran empresa a menudo son necesarios conocimientos especializados o específicos. O incluso una red de contactos privilegiada. Es aquí donde entran en juego los másteres, los doctorados o los estudios reconocidos en el extranjero. Aproximadamente la mitad de los consejeros y ejecutivos reconocen haber recibido algún tipo de postgraduado. Y en este caso, la privada sí que destaca: Hay 38 que dicen haber realizado o bien un MBA o bien un programa de perfeccionamiento (PADE, PDG…) del IESE. Los precios de matrícula oscilan entre los 26.000 y los 75.000 euros. Otras escuelas con presencia en los currículos del IBEX son el IE, Esade y el ICADE.

También son relativamente frecuentes los másteres en universidades de presitigio estadounidenses. La preferida parece ser la Harvard Business School (hay 13 que dicen haberlo cursado), seguida por Columbia (seis casos). La London School of Economics, Georgetown, Berkeley, el Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT)… aparecen también en los créditos formativos de los líderes empresariales en España.

También los líderes políticos vienen de la pública

Pero las universidades públicas no solo sirven de cantera para las mayores empresas. También son la procedencia de la práctica totalidad de los líderes políticos. Como muestra, dos ejemplos: de los últimos cuatro presidentes del Gobierno en España, todos estudiaron en universidades de titularidad pública: Rajoy (Santiago), Zapatero (León), Aznar (Complutense) y González (Sevilla). ¿Casualidad? Quizás, pero lo mismo ocurre si se repasan las credenciales de los vicepresidentes de la democracia.

Soraya Sáenz de Santamaría es licenciada por la Universidad de Valladolid, y sus antecesoras María Teresa Fernández de la Vega y Elena Salgado estudiaron ambas en la Complutense de Madrid (Salgado, además, en la Politécnica). Álvarez Cascos en la UPM, Rubalcaba en la Complutense, al igual que Rato (que completó luego sus estudios en Berkeley), Narcís Serra en la Universitat de Barcelona… Esta procedencia pública por parte de las élites económicas y políticas contrasta con la separación más elitista que hay en países como Estados Unidos.

Los últimos cuatro presidentes de Estados Unidos recibieron formación en algunas de las universidades más presitigiosas y elitistas del mundo. George Bush senior, en Yale; Bill Clinton, en Georgetown y en Yale; George Bush hijo, en Yale y en Harvard; Obama, en Columbia y en Harvard. Es una tradición. Estas instituciones centenarias y elitistas son su cantera de líderes del futuro, y casi nunca se salta esta tradición. En Reino Unido, los últimos tres primeros ministros también proceden de centros elitistas. Tony Blair y David Cameron, estudiaron ambos en Oxford, y el escocés Gordon Brown lo hizo en la prestigiosa Universidad de Edimburgo.

¿Por qué España no es como otros países de su entorno? Puede haber varias razones (mejor, hipótesis) que lo expliquen: Por un lado, está el hecho generacional. El IBEX todavía está copado en buena parte por una generación que tuvo un acceso limitado a los estudios universitarios. En este contexto, solo el poder acudir a la universidad ya significaba un cierto elitismo. No había centros privados, como ahora, en la medida que estudiar en sí era siempre una opción no apta para todos los bolsillos. La gran democratización de la universidad, que en España se produjo a partir de la transición, ya lleva consolidada muchas décadas atrás en otros países. Por otro lado, al contrario que en países como EEUU o Reino Unido, en España no hay un grupo claramente definido de universidades prestigiosas a las que ir si se quiere escalar socialmente. El hecho de que las mejores facultades españolas no dejen de estar en una relativa mediocridad puede explicar parte de este fenómeno.

¿Cómo será la formación universitaria de las élites españolas en un plazo medio, cuando la generación de la transición comience a retirarse? ¿Seguirán pescando las empresas y los partidos del caladero de las universidades públicas o comenzaremos a ver una cierta elitización?