La patronal de venta directa registra un incremento de facturación del 7,8% en 2014 y quiere posicionarse como una alternativa para los jóvenes cualificados que se enfrentan a un mercado laboral con las puertas cerradas.

Aunque en el sector sea conocido como venta “a puerta fría”, los comerciales a domicilio han conseguido calentar el mercado con una facturación de 634 millones de euros en 2014, casi un 8% más que en el año anterior, en contraposición con los malos datos macroeconómicos que acumula España en los últimos ejercicios.

También contrasta la pujanza de este canal -tan analógico y tradicional- con el creciente protagonismo que ha tenido el comercio online en la última década. No en vano, de acuerdo con los últimos datos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, la distribución por internet crece a un ritmo de más del 20% en España.

El valor del pedido medio también ha crecido, de 68 a 73 euros, según los datos que ha aportado la Asociación de empresas de Venta Directa, que reúne a 17 marcas. Entre las principales actividades a las que se dedican están, por orden de importancia en 2014: la belleza; la nutrición y el bienestar; el menaje; el equipamiento del hogar; y la ropa y los accesorios.

“España es un mercado importante, es un mercado fuerte, pero a nivel europeo tiene gran potencial. En relación con otros mercados más maduros, todavía tenemos un gran potencial de crecimiento”, ha asegurado el presidente de la patronal, Carlos Barroso, tras afirmar que las empresas del gremio han conseguido aumentar su cuota de penetración en España en cuatro puntos, hasta el 30% del público objetivo.

“Hemos sufrido unos momentos muy complicados durante la crisis, pero nuestro sector se ha mantenido, se ha reposicionado, mientras que otros han caído en ventas”, ha añadido. Parte del éxito del canal se debe, según los vendedores, a la cercanía en el trato con el cliente, epígrafe en el que han sabido incluir las nuevas tecnologías y las formas de comunicación online para relacionarse con el consumidor.

Pero en lo que más énfasis ha ejercido Barroso ha sido en el capítulo del empleo que se genera gracias a esta modalidad de comercialización.

Un dinero extra o un inicio profesional

En lo que se refiere a la imagen del vendedor, el perfil ha cambiado en los últimos años, según Barroso: “Antes eran mujeres mayores las que llamaban a la puerta. Ahora, el profesional de la venta directa es diferente. En 2014, hemos crecido un 13% en jóvenes menores de 30 años. Esto responde a un cambio social y cultural en España”.

El número de trabajadores en el sector ha crecido un 2% con respecto a 2013, hasta alcanzar las 164.212 personas. No obstante, como ha aclarado la asociación, muchos empleos son a tiempo parcial, como un complemento salarial para engordar el poder adquisitivo.

Debido a la crisis, además de este perfil de pluriempleado, ahora también se dedican a la venta directa los jóvenes cualificados; ante la dificultad de encontrar un contrato por cuenta ajena, muchos optan por este tipo de emprendimiento. De hecho, un 33% de los menores de 30 años que comienzan a trabajar en la venta puerta por puerta llega pensando que se va a dedicar a ello a tiempo completo, una proporción que triplica a la media.

Dentro de los menores de 30 años, el 72 % son mujeres, ha indicado Carlos Barroso, “con mucha formación y 27 años de media”.

“En un sector que crece alrededor de un 8%, vemos un futuro muy halagüeño; mientras otros han caído nosotros nos hemos reposicionado. Consideramos que la venta directa es una gran oportunidad para la mujer joven emprendedora, para los jóvenes en general”, ha concluido. Una puerta abierta hacia el futuro, pues.

Foto: Flickr – Per Egevad