En las condiciones impuestas por la Comisión Nacional de Mercados y Competencia (CNMC) a Telefónica para la adquisición de Canal+ (DTS) se han sembrado las bases para que la operadora que preside en España Luis Miguel Gilpérez se haga con el control de las grandes series internacionales y convierta su producto Movistar Series en la única apuesta realmente competitiva del mercado.

En las obligaciones de la fusión, la CNMC deja bastante claro cuáles son los productos premium sobre los que existe obligación de compartir, y con los que Movistar deberá armar una propuesta mayorista para que sus rivales escojan.

LOS COMPROMISOS

Telefónica pondrá a disposición de otros operadores de televisión de pago una oferta mayorista de canales Premium (aquellos que cuenten con contenido de estreno en exclusiva de las llamadas Majors  o eventos deportivos en directo de la Liga de Primera División de fútbol, Copa de S.M. el Rey de fútbol, Champions League, Europa League, Campeonato del Mundo de Fútbol, Campeonato Mundial de Baloncesto, Fórmula 1, Moto GP y los Juegos Olímpicos).

Cada operador de televisión de pago podrá acceder a un máximo del 50% de los canales que integran la oferta mayorista y tienen libertad de elegir cómo componen su elección dentro de esta oferta mayorista.

Los precios de la oferta mayorista asegurarán la replicabilidad de la oferta minorista de Telefónica y prevendrán situaciones de estrechamiento de márgenes.

Por otra parte, la explotación en exclusiva de los contenidos que adquiera Telefónica queda limitada a dos años y a determinados tipos de ventanas de emisión, mientras que otras ventanas (como las emisiones en Video Bajo Demanda de películas y series de catálogo) la entidad resultante no podrá adquirir contenidos en exclusiva. Asimismo, por norma general Telefónica no podrá adquirir derechos exclusivos de emisión que no vaya a explotar. Además, la entidad resultante deberá limitar a tres años la duración de sus contratos de adquisición de contenidos y renunciar a los derechos de adquisición preferente de contenidos.

Los compromisos anteriores no serán de aplicación a las producciones propias de la entidad resultante.

Para analizar cómo impacta esta propuesta a las series de Telefónica, vamos a dejar claros algunos puntos:

-Movistar Series no es un canal. Es una propuesta de suscripción que, por lo que sabemos de las condiciones de la CNMC, no estaría incorporada al paquete de canales que debe ofrecer Movistar a la competencia. En todo caso, fuentes del regulador expresaron a SABEMOS que, individualmente, sí tendría obligación de incorporar a su oferta, una a una, las series que pertenezcan a las majors. Pero no todo el producto mayorista. Lo mismo sucede con Yomvi. La decisión se tomaría serie a serie, película a película. En cambio, la propuesta lineal que ha venido emitiendo Canal+, Canal+ Series, y el propio Canal+, sí estarán presentes en la oferta mayorista.

-¿Qué es una major? Normalmente estamos hablando de todas las filiales de Sony (Columbia), News Corp (Fox, FX), Walt Disney (Touchstone, ABC), Time Warner, Viacom  (Paramount, Comedy Central) y Comcast (NBC), aunque no está claro si la CNMC considera también como premium a las llamadas minimajors, LionsGate y The Weinstein Company. Este amplio abanico forzaría la compartición de todas las series de HBO y CW (ambas propiedad de Time Warner), NBC, ABC (Disney), Fox y probablemente Hulu, que está participada por varias majors.

-¿Qué productos no estaría obligada Telefónica a compartir? Si nos atenemos a la letra de la norma, Movistar no tendría que compartir ningún producto que contratase a AMC, Netflix, Starz (Liberty Media) o Amazon. Por lo tanto, la operadora podría encajar en Movistar Series sin peligro series como Outlander, House of Cards, Community y otras muchas. Y podría excluirlas sin problemas de los canales lineales de series.

-¿De verdad quieren los rivales de Telefónica acceder a las series? Lo cierto es que hasta ahora nunca han estado entre sus prioridades. Tras consultarlo con varios operadores, SABEMOS está en condiciones de afirmar que el 50% que utilizarán se dedicará principalmente a todos los canales deportivos que puedan y a Canal+, en caso de que Movistar conserve, como parece razonable, el popular contenedor premium.

¿Cuál será la apuesta de contenidos de otras operadoras? ¿No pueden comprar sus propios derechos? El principal rival de Telefónica en el mundo de la televisión, tras la compra de Ono, va a ser Vodafone. El grupo británico, que en breve diseñará un ERE en el que saldrán de la empresa entre 800 y 1.600 personas (cualquier dato más preciso que se haya dado hasta la fecha no es más que una especulación), acaba de incorporar a un nuevo directivo a sus filas. Se trata de Ignacio García-Legaz, procedente de Euskaltel. En sus manos estará la nueva política de contenidos de la compañía. Fuentes del grupo aseguran que no están dispuestos a quedarse rezagados y que su apuesta por la TV es definitiva. Aunque no descartan comprar contenidos, expresan su deseo de mantener vivo su acuerdo con Yomvi todo el tiempo que puedan.

Con todo esto, quedará un escenario en el que los rivales de Telefónica tendrán acceso a muchos de los contenidos de la operadora, pero en el que ésta podrá cimentar su incipiente reinado en el mundo de las series.

Dicho todo lo cual, el escenario sigue plagado de dudas. ¿Movistar subirá el precio de su producto de series en caso de incorporar las series de Canal+? ¿Lla compañía se animará, finalmente, a lanzar el canal para todos los usuarios, no sólo los de Movistar, teniendo en cuenta que se especula sobre la llegada de Netflix para el próximo mes de septiembre? ¿Se planteará Vodafone una alianza con Netflix como la que ya existe en UK?

Puede que Movistar vaya a tener un trono de hierro, pero no olvidemos que está fabricado con espadas afiladas y que, incluso así, hay muchos señores deseando arrebatárselo.

Foto: Stacie Daponte en Flickr