Germán Alarcón Castellanos , concejal del Ayuntamiento de Valdemoro y cuñado de Francisco Granados, actualmente en prisión preventiva en la cárcel de Estremera (Madrid), desvió la lista de 500 alumnos que asistían a la Escuela Municipal de Natación al club privado Villa de Valdemoro, causando un quebranto a las arcas municipales que supera los 250.000 euros, según informaciones oficiales a las que ha tenido acceso SABEMOS.

Por Froilán Bravo y José Luis Lorente

Este ilegal transvase de asistentes a las escuelas municipales se produjo cuando las empleadas laborales Esmeralda Molina y Teresa Almendros Zaragoza, destinadas en la Concejalía de Deportes del Ayuntamiento de Valdemoro, montaron el Club Privado “Villa de Valdemoro” y decidieron conseguir clientes utilizando para ello las listas oficiales de alumnos en poder del consistorio. Sin ningún empacho sustrajeron presuntamente las listas de sus archivos informáticos para engordar la endeble relación de clientes que hasta ese momento habían conseguido en su incipiente negocio particular.

La Concejalía de Deportes la dirigía entonces el cuñado de Granados, Germán Alarcón, en tanto que la empleada municipal Teresa Almendros es hermana de otra concejal del PP de  Valdemoro. Lo peor es que supuestamente manipularon los boletines de inscripción que los alumnos de la Escuela Municipal de Natación habían rellenado en su día y entregado en el centro. Lo que presuntamente hicieron a continuación estas dos mujeres fue corregir el apartado de la ficha de los 500 alumnos y, concretamente, en el lugar del impreso donde figura la entidad bancaría, a través de la que cada uno de ellos pagaba la cuota mensual, colocaron en su lugar la dirección de la entidad bancaria con la que trabajaba el citado club privado.

Según las informaciones de empleados del Ayuntamiento de Valdemoro recogidas por este periódico digital, las listas de alumnos de las escuelas municipales que de la noche a la mañana se convirtieron en clientes del club que regentaban Almendros y Molina, las firmaron el cuñado de Granados, Teresa Almendros, Esmeralda Molina y José Luis Sierra Fernández, director de deportes de esta concejalía.

De mano en mano va

Cuando el ferroviario José Carlos Boza llegó como titular a la alcaldía de Valdemoro y supo de lo ocurrido, lejos de ponerlo en conocimiento de la autoridad judicial intento taparlo, cambiando de concejalía a Germán Alarcón y de destino dentro del mismo ayuntamiento a Teresa Almendros y Esmeralda Molina. En tanto que el club privado continuaba con sus actividades como si nada hubiera pasado, utilizando para su desarrollo las dependencias deportivas municipales sin pagar ni un solo céntimo.

El sustituto del cuñado de Granados en la Concejalía de Deportes fue Manuel Salguero Cornejo, un cabo primero de la Guardia Civil en excedencia, quien, pese a su conocimiento de la Ley y del Derecho por sus servicios durante años en la Benemérita, tampoco dio cuenta a ningún Juzgado de lo que a todas luces tenía toda la apariencia de tratarse de la comisión de una supuesta infracción penal grave.

Cuando tiempo después Salguero se convirtió en alcalde accidental por el ingreso en la cárcel de su titular, funcionarios municipales que conocían las andanzas del club privado de natación acudieron a él para que pusiera fin a aquella situación. Pero Salguero, el cabo en excedencia y alcalde accidental del Ayuntamiento de Valdemoro,  pasó de complicarse la vida y dejó todo tal cual.

De aquellas protestas ciudadanas que clamaban por tamaña injusticia se hizo eco un concejal socialista del consistorio, Serafín Faraldos Moreno, quien sin dudarlo lo puso por escrito en conocimiento del magistrado de la Audiencia Nacional, Eloy Velasco, titular del Juzgado Central de Instrucción número 6 e instructor de las diligencias previas del caso Púnica.

Faraldos acompañó en su escrito una denuncia que previamente había presentado ante el alcalde de Valdemoro el abogado José María Pedregal Gutiérrez, representante de los empleados municipales conocedores y denunciantes de este presunto caso de corrupción.

Imagen | Flickr