Internet ha provocado una oleada de envíos de paquetería y Amazon ha sido el gran motor del sector. La sociedad pública española tiene mucho que aprender de su socio.

La compañía estadounidense de comercio electrónico, Amazon, acaba de anunciar que sus clientes premium en España podrán recibir sus pedidos en menos de 24 horas al precio de cero euros, toda una ventaja que incita a los habituales de la tienda online a adherirse a este sistema.

Pero la cosa no queda ahí, pues estos clientes premium también cuentan con un 30% de descuento en el servicio Entrega Hoy, una opción que lo que hace es enviar las compras realizadas hasta las 14:15 horas durante la misma tarde, para que lleguen a lo largo del día. El problema, o ventaja para los afortunados, que sólo quienes residen en la Comunidad de Madrid pueden hacer uso de este servicio.

Sin tener que suscribirse y pagar los 20 euros al año que supone la cuenta premium, los que quieran hacer uso de este servicio 24 horas pueden hacerlo por el precio de 10 euros, y del servicio Entrega Hoy (sólo en Madrid) sin la aplicación del descuento, lo que vendrían siendo unos 10 euros.

Correos no cuenta con este tipo de servicios premium, ni con distribuidores que entreguen los paquetes en un tan corto periodo de tiempo a un precio tan bajo. Si queremos que el reparto de un envío se realice en 10, 14 o 24 horas, los plazos que Correos oferta en su servicio Correo Express, seguramente tendremos que pagar como mínimo una cantidad cercana a los 20 euros, pues hay que tener en cuenta que según el peso y el tamaño del paquete el precio varía, de modo que fácilmente podríamos llegar a pagar 30, 40 y hasta 80 euros.

Esto deja a Correos en desventaja frente a Amazon y sus socios (SEUR, UPS, MRW, etc). Sin embargo, también la empresa española nos puede ofrecer mejores opciones. Si miramos las formas de pago que ambas compañías nos permiten utilizar, Correos nos facilita hacer el ingreso mediante diferentes tarjetas de crédito, al igual que Amazon, pero además también permite el pago a través de PayPal. Hasta ahora Amazon no había podido utiizar esta forma de pago, si bien las cosas están a punto de cambiar.

Aunque sean rivales, estas dos compañías tienen algo en común, las oficinas de Correos. Como en ocasiones los consumidores prefieren recibir su paquete en una oficina física, Amazon se alió con Correos para que sus clientes pudiesen retirar sus pedidos en los Puntos de Recogida de la empresa española. Este servicio tiene el mismo coste que el envío estándar (2’99 euros), y es gratuito para los clientes del servicio premium de Amazon.

Mirando más hacia el futuro no cabe duda que Amazon lleva la delantera, pues en cuestiones de reparto ya se encuentra experimentando con la utilización de drones, una tecnología que podría encontrar algún uso para zonas rurales o de difícil acceso en España. En Múnich (Alemania) han comenzado a probar la entrega de paquetes directamente al maletero del usuario, en lugar de al domicilio. Ya es una opción para usuarios de Amazon que tengan un Audi y vivan en Munich. Aunque es justo dudar de que todos los clientes estén dispuestos a convertir en un buzón su vehículo. 

Igual que se han introducido cambios como la integración del servicio de pago a través de internet o la opción de hacer un seguimiento del paquete desde la página web (tanto en Amazon como en Correos), estos servicios de reparto deberían de seguir apostando por la tecnología para mejorar la experiencia del cliente, introduciendo por ejemplo nuevas formas de entrega, de aviso de llegada del paquete o de pago.

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