La reciente emisión por parte de Televisión Española del documental La paradoja de la abundancia , en el que se hace un repaso a la evolución de Guinea Ecuatorial desde el descubrimiento de petróleo a mediados de los años noventa, ha indignado al régimen dictatorial de Teodoro Obiang Nguema, que ha acusado a sus autores de trabajar “con la misma mirada de los colonos que venían a África a explotar estas tierras”.

El documental fue emitido el pasado 16 de abril. Tal como explican sus autores, el propio director del programa En Portada, José Antonio Guardiola, tenía serias dudas de que las autoridades ecuatoguineanas les fueran a conceder el visado.

Según TVE, la relación del Ente con Guinea Ecuatorial “ha tenido varios momentos de tensión” hasta el extremo de que el propio Guardiola fue expulsado del país, junto con otros periodistas españoles, hace 17 años. “A Obiang no le había gustado que en los Telediarios se mostraran las torturas que recibieron presos de la etnia bubi en el juicio de 1998”, indican sus responsables en su página web.

“Por eso pensábamos que nos iban a dar largas. Pero resultó que obtuvimos el visado en un solo día”, prosiguieron, lo cual confirmaría que las autoridades del país “son imprevisibles”. Una vez en Malabo, los periodistas comprobaron que muchos ecuatoguineanos “siguen mirando a TVE con recelo”. “Caminando por las calle, más de una vez nos dijeron ‘¡¡¡Televisión Española!! ¡¡No grabéis!! ¡¡Siempre sacáis sólo imágenes de pobreza de Guinea!!!!’”, explicaron.

El documental hace un repaso a la evolución de un país al que “le tocó la lotería” con el descubrimiento de petróleo en 1995, lo cual derivó en la construcción de carreteras, puentes y edificios, “las famosas infraestructuras, que la gente te repite como un mantra” y que “cualquier miembro del régimen es lo primero que te suelta”. No obstante, los periodistas pudieron constatar sobre el terreno que “hay infraestructuras útiles, otras inútiles, y también infraestructuras inexistentes: hay pocos hospitales públicos, pocas escuelas públicas, no hay alcantarillado en barrios enteros de ciudades importantes”.

El director de En Portada fue expulsado hace 17 años de Guinea por informar de las torturas

Con estos argumentos, el régimen de Obiang ha estallado como era previsto que lo hiciera. La Oficina de Información y Prensa de Guinea Ecuatorial ha emitido un comunicado en el que asegura que las ciudades del país “ya no se parecen en nada a las que conocieron los colonos españoles”, e incluso “en los últimos veinte años, nuestras calles han cambiado tanto, que ni nosotros mismos las reconocemos”.

“No obstante, insistimos en nuestro asombro por el hecho de que, en cuarenta años, la visión de estos periodistas no haya cambiado ni un ápice, mientras que nuestro país evoluciona y se desarrolla continuadamente”, prosigue el comunicado. “Creemos sinceramente que la respuesta está en la visión poscolonialista y, desde luego, discriminatoria, con la que los medios de comunicación realizan el tratamiento de numerosos países de África”, denuncia la dictadura de Obiang. “Los periodistas que hacen este tipo de reportajes trabajan con la misma mirada de los colonos que venían a África a explotar estas tierras”.

En un tono más directo, el secretario general del gubernamental Partido Democrático de Guinea Ecuatorial (PDGE), Jerónimo Osa Osa Ecoro, ha lanzado una recomendación general bien clara al Ente. “Dado que el argumento de los reportajes de Guinea Ecuatorial, que elaboran desde hace décadas, es siempre el mismo, y no varía ni un ápice (aunque nuestro país ha cambiado desde luego muchísimo y no es el mismo), consideramos que no debería de gastarse, esta cadena española, ningún dinero público y de todos los españoles, en hacer ninguno más”.

Jeronimo Osa Osa

El informe mundial de 2015 de la prestigiosa organización Human Rights Watch (HRW) denuncia “la corrupción, la pobreza y la represión” que “continúan asolando a Guinea Ecuatorial” y advierte de que “los enormes ingresos procedentes del petróleo financian los fastuosos estilos de vida de la pequeña élite que rodea al presidente, mientras que una gran parte de la población sigue viviendo en la pobreza”. También da cuenta de “la mala gestión de los fondos públicos y las denuncias verosímiles de corrupción de alto nivel, así como otros abusos graves, como la tortura, los arrestos arbitrarios, la detención secreta y los juicios injustos”.

Según Andrés Esono, secretario general de la principal formación opositora, Convergencia para la Democracia Social (CPDS), la economía del país, en la que el petróleo “constituye el 98 por ciento de los presupuestos nacionales”, está “en manos de la familia de Obiang”. “La corrupción es alarmante, se palpa, se ve” y, entretanto, en Guinea Ecuatorial “no hay escuelas, no hay hospitales”, y los dos principales centros médicos estatales del país, los hospitales de La Paz de Bata y Malabo, son “inasequibles para la población”.