Con una cuota de mercado que apenas sobrepasa el 3% a nivel mundial, los operadores móviles virtuales (OMV) buscan su lugar aunque en muchos países siguen siendo despreciados.

Anécdota elevada a noticia de alcance mundial: Google tendrá un OMV en Estados Unidos. Aunque sólo podrán contratarlo inicialmente los usuarios del Nexus 6 y a pesar de que la compañía ha declarado que no tiene intención real de competir en el mercado, con esto le ha servido al gigante tecnológico para aparecer, una vez más, en todos los medios del mundo.

Al margen de que, efectivamente, no sea un movimiento por el cual deban preocuparse las grandes compañías de telecomunicaciones en Estados Unidos, quizá sea buen momento para poner el termómetro al segmento de la telefonía, sobre todo móvil, para conocer cómo se encuentra la situación a nivel global.

Para contextualizar a los OMV a nivel internacional, existe un informe llevado a cabo por J’son & Partners Consulting que, pese a tener ya un año de antigüedad, pone de relieve una serie de tics que tiene este segmento en todos los continentes.

En primer lugar cabe destacar que se trata de un mercado heterogéneo (incluso en el mismo continente). Así, en Europa hay países como Alemania y Holanda donde las cuotas de mercado llegan a alcanzar un 16%, mientras que en Italia apenas roza el 5%. Por lo que respecta al conjunto europeo, siendo el de mayor penetración del mundo, la media sitúa la cuota de mercado en el 15%.

No obstante, hay datos que no invitan al optimismo. Si se juntasen los diez OMV más grandes del mundo apenas representarían un 1,4% del volumen de negocio en el sector de las telecomunicaciones. Por lo tanto, parece obvio que Google entra en un mercado donde sabe que en estos momentos no puede ser competitivo.

Problemas globales

Sin tener en cuenta Europa Occidental, que pese a todo apenas tiene incidencia real en el mercado, mucho peor se presenta la situación en Latinoamérica, Asia y Europa del Este (contando con Rusia).

Entre los principales problemas se encuentra la falta de un marco regulatorio óptimo para el desarrollo de una competencia ‘perfecta’ en el sector. Así pues, si observamos las quejas que suelen darse en España, la figura de un órgano competente que regule el mercado se antoja fundamental.

Asimismo, hay otro aspecto que tiene que ver con la propia inmadurez del sector en estos mercados. Así, en algunas regiones la marca pesa mucho en las decisiones de compra. Así, los OMV tienen dificultades para conseguir una penetración razonable y ganarse la confianza del consumidor.

También hay otro aspecto fundamental, en este caso favorable a los operadores con red. Como tienen mercados menos fragmentados en cuanto a la demanda, han conseguido ofertar una mayor gama de tarifas. Por lo tanto los OMV, que representan esa variedad, se muestran menos necesarios.

Mercados concretos

Analizando algunos casos concretos, descubrimos problemas globales. Por ejemplo, desplazando el foco a Asia, hay mercados social y tecnológicamente avanzados como Corea del Sur donde los OMV apenas representan un 4%. Otro caso significativo, sobre todo por el volumen, es China. En este caso la cuota oscila entre el 3,5% y el 5%. Además, en este ejemplo concreto, hay un player que tiene mucho que decir: China Mobile. Ellos están abiertos a negociar todo, de hecho trabajan con 17 OMV, pero la decisión final casi siempre está vehiculada por sus intereses.

La vecina India, apenas tiene mercado de OMV. Aquí el problema es más drástico: no existe regulación que permita una penetración real. Por lo tanto, en esa cuota de mercado a nivel mundial, el impacto que suponen China e India será definitivo cuando verdaderamente se abra este segmento.

Por último, en Latinoamérica, la situación también empieza a despegar en estos momentos. Así, ahora mismo de forma conjunta los virtuales apenas representan un 1% del mercado. Aquí, el problema ha surgido en la presencia casi total de las grandes corporaciones que eclipsan los proyectos más pequeños.

Estos son los datos con los que Google llega al mercado. Se trata de un segmento dinámico y que parece tener mucho más impacto del que finalmente representa. Todos los especialistas predicen un crecimiento, pero de momento seguirá siendo moderado.

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