Los grandes del sector se disputan el concurso más concurrido. El megacontrato público de turismo social cuenta con un presupuesto de 662 millones en dos años (con una prórroga más o menos segura de otros dos años más y, en principio, otros 660 millones, claro). Un público casi asegurado de un millón de viajeros cada año, en temporada baja, con una demanda (voluntaria, pero cautiva) de excursiones, con millones y millones de traslados, y de estancias… La batalla entre los competidores está más que justificada.

Son los viajes más conocidos de España. Protagonistas en mil chistes y chascarrillos, baremo de corte entre la madurez y… lo siguiente, y una alegría para el cuerpo de los cuerpos sufridos de nuestros mayores. Los viajes del Imserso son ya, claramente, toda una institución en España. Y no sólo los celebran los pensionistas que los disfrutan, también el propio sector turístico. Y tanto se celebra, desde el sector, digo, que los grandes grupos del turismo patrio ahora mismo se están pegando para ver quién es el encargado de gestionarlos.

En las últimas semanas, los grupos que pujan por quedarse con el megacontrato que licita el Ministerio de Sanidad se han cruzado acusaciones y reproches en una auténtica batalla (de momento sólo verbal) en la prensa especializada. El concurso es el más concurrido en años: Mundosenior (el actual gestor, y participado a partes iguales por los gigantes Globalia y Barceló) se disputa el contrato con Mundiplan (la UTE que integran Iberia, Alsa, Gowaii e IAG7) y con Logitravel. La guerra está servida. Y las razones que la justifican son claras y… millonarias.

1.200 millones en cuatro años

El Instituto de Mayores y Servicios Sociales (Imserso) licita la gestión de los viajes de los pensionistas para los dos próximos años. El presupuesto del contrato por temporada es de 331 millones: 69,5 millones los aporta el propio Imserso a modo de subvención pública y 261,5 millones los aportarán los propios pensionistas que realicen los viajes (que están subvencionados para abaratar el precio final, pero no son gratuitos).

El contrato es por las dos próximas temporadas, así que el presupuesto previsto en el contrato se eleva hasta los 662 millones de euros. Existe la posibilidad de prorrogar la adjudicación por otros dos años más (hasta un total de cuatro temporadas) y, de hecho, si no hay cambios sustanciales en las condiciones del servicio para los años siguientes, la prórroga se da casi por segura.

El valor estimado del contrato es de 1.200 millones (por los dos años licitados y la prórroga casi segura por otros dos). Palabras mayores que dan idea de por qué hay tantos nervios entre los grupos que aspiran a él

Así que el contrato ascendería, de esta manera, hasta algo más de 1.300 millones de euros. No obstante, según la documentación del Imserso, el valor estimado del contrato es de 1.204 millones (una figura en la que se incluye el periodo licitado, la eventual prórroga de dos años más y una previsión de posibles ajustes). 1.200 millones. Palabras mayores que empiezan a dar una idea de por qué hay tantos nervios entre los grupos que aspiran al contrato.

Sin embargo, fuentes del sector apuntan que el gestor del programa de viajes de turismo social consigue por la explotación del contrato un margen de beneficio similar al de cualquier otro touroperador. Y esos márgenes se situarían de media en el entorno del 1% o el 2%, en el mejor de los casos cerca del 3%. Una rentabilidad ajustada, sí. Pero el gestor también tiene capacidad para elegir a los proveedores del programa (aerolíneas, compañías de autobuses, agencias de viajes, hoteles…). Y si, como es el caso de algunas de las compañías que pujan por el programa, esos proveedores también forman parte de tu propio grupo, la rentabilidad de unos se ve endulzada por la rentabilidad obtenida por los otros eslabones de la cadena.

El premio de los proveedores

Globalia y Barceló son dos grupos verticales que comprenden redes de agencias de viajes, touroperadores, hoteles, aerolíneas… Y la alianza de Iberia, Alsa, Gowaii e IAG7 también aporta una oferta conjunta de aerolíneas, compañías de autobús, agencias de viajes, touroperadores… Todas estas compañías, convirtiéndose en proveedores del gestor que gane el concurso público, tienen acceso cada año a un público de un millón de viajeros, que lo son además en los meses de menor actividad turística.

Un millón de viajeros prácticamente asegurado cada año (todas las plazas del programa suelen consumirse y hay sobredemanda) y en temporada baja. Una bicoca. El actual programa contemplaba inicialmente un total de 938.000 plazas por temporada. Pero como las ofertas económicas presentadas por los grupos competidores han mejorado (rebajado) el precio ofrecido por el Estado, eso se traducirá en un incremento de las plazas hasta el entorno de los 1,1 millones.

Y ese gran volumen de clientes asegurados se traduce, según las previsiones oficiales, al menos en 8,5 millones de estancias en hoteles cada año en los meses de menor actividad. Y también en millones y millones de traslados, tanto terrestres como aéreos. Y, en paralelo, los grupos adjudicatarios ofrecen (aunque no en exclusiva) una amplia oferta de excursiones diarias durante los viajes, cuyos precios oscilan entre los 10 y los 30 euros por persona, dependiendo de sus características. Según fuentes del sector, las excursiones también se traducen en importantes ingresos ajenos y adicionales al programa del Imserso.

La batalla verbal

A la espera de que el Imserso anuncie el adjudicatario, o adjudicatarios (el concurso se divide en tres lotes y podrían repartirse), los ánimos entre los candidatos se han ido caldeando. En las últimas semanas ha habido reproches cruzados por presuntas irregularidades en la formación de los grupos aspirantes, por las características de las ofertas presentadas…

El presidente de Globalia, Juan José Hidalgo, ha puesto en duda que Mundiplan pueda incluso presentarse al concurso. Desde Mundosenior se denuncia que los pliegos del concurso obligan a que todos los integrantes de una UTE deben tener la licencia de agencias de viajes. Y, por ello, Mundiplan debería ser descalificado del concurso dado que Iberia y Alsa no cuentan con esa categoría de agencia. El grupo de Globalia y Barceló, no obstante, aún no han presentado una reclamación formal al respecto, a la espera de conocer el resultado de la adjudicación.

Los grupos que pujan en el concurso del Imserso se han cruzado reproches por presuntas irregularidades en la formación de las UTE, por las ofertas presentadas…

Mundiplan subraya que cumple con todos los requisitos e interpreta las exigencias de los pliegos de otra manera, apuntando que es suficiente con que uno de los integrantes tenga licencia de agencia de viajes para poder participar en el programa. Y, en su caso, Gowaii e IAG7 cuentan con ella.

El Imserso no ha aclarado si existe alguna duda de irregularidad y no se ha pronunciado públicamente sobre cómo interpretar los pliegos en este ámbito. Pero parece que sí que se ha pronunciado oficialmente. Varios expertos en concursos públicos consultados por Sabemos confirman que en una licitación de este tipo lo primero que hace el organismo es dirimir si los grupos candidatos cumplen los requisitos exigidos. Si no es así, se concede un plazo para subsanarlo. Y si no se subsana convenientemente, el aspirante quedaría descalificado. “Si se permitió a Mundiplan presentarse al concurso y su oferta llegó hasta el acto de apertura de sobres, es porque el Imserso ya consideró que cumplía con los requisitos”, apunta uno de los expertos. No obstante, el Imserso puede verse obligado a volver a tratar el tema si finalmente existe una impugnación formal.

25 años al frente

Mundosenior actualmente está participada a partes iguales por Globalia y Barceló. Sólo quedan dos socios actualmente, pero en la UTE antes también estaban integradas Orizonia, hasta su quiebra, y Marsans, hasta su implosión. Con diferentes denominaciones y con más o menos socios, la actual Mundosenior ha participado en la gestión del programa de viajes del Imserso durante los 25 años transcurridos desde su nacimiento. Y esta constancia en las adjudicaciones ha sido objeto de crítica desde Mundiplan, como réplica a los ataques del rival.

Después de 25 años de monopolio, la competencia no es demasiado bienvenida. Ahora hay una nueva UTE que tiene una oferta muy competitiva y creemos que estas reacciones muestran e hecho que no sólo somos competidores, sino que somos mejores”, aseguró la pasada semana Marco Sansavini, director comercial de Iberia. “Es legítimo que [Juan José Hidalgo] se queje y que presente la reclamación que considere. El programa lleva muchos años en sus manos, y se piensa que es un coto privado y que él es el inventor de Imserso. Nosotros lo que pedimos es que haya transparencia y limpieza en el concurso”, apuntó Javier Díaz, presidente de Gowaii, en una entrevista con Sabemos.

La agresiva oferta económica presentada por Mundiplan también ha levantado ampollas en el sector. La UTE de Iberia y Gowaii propuso una rebaja del precio del 4,08%, frente a un descuento del 2,67% por parte de Mundosenior y del 1,79% de Logitravel. Una oferta, la de Mundiplan, que ha hecho saltar las calculadoras y que sus rivales consideran demasiado agresiva. “Hemos hecho una oferta que considerábamos que era la mejor. Éste es un negocio social, con el Estado como padrino, y tendremos los márgenes que nos parezcan suficientes”, sentenció el presidente de Gowaii. De momento, Mundiplan va en cabeza y es la mejor posicionada para hacerse con la gestión del programa.

Una vez conocidas las propuestas económicas de los aspirantes (que suponen un 35% del total de la valoración), el Imserso estudia ahora la calidad de las ofertas técnicas de cada uno de ellos. La parte técnica incluye la oferta hotelera, el transporte, la comercialización, la asistencia médica y la animación, y representa el 65% restante de la valoración. El Imserso estudia ahora la abultadísima documentación (cada candidato presentó seis o siete cajas con documentos) y previsiblemente se pronunciará este mes de mayo.

En los mentideros del sector empieza a apuntarse como posible que el Imserso opte por repartir entre varios candidatos los tres lotes licitados en el concurso (uno con viajes a la costa peninsular, otro con viajes a Canarias y Baleares, y otro que incluye circuitos culturales, turismo de naturaleza, capitales de provincia…). Quizá haya decisión salomónica, pero los grupos no se rinden y dicen que siguen aspirando a todo.