La OCDE, el organismo que aglutina a los países desarrollados, acaba de publicar las estadísticas de horas trabajadas por cada asalariado. En Europa, los líderes absolutos son los griegos: Cada empleado destina más de 2.037 horas anuales de media a su trabajo. En el otro extremo, alemanes y holandeses ni siquiera llegan a las 1.400. ¿La clave? El paro y la productividad.

Los españoles trabajan al año una media de 1.664,9 horas. Es decir, que de media son unas 32 horas semanales por cada trabajador. La cifra, relativa al ejercicio 2013 (último dato disponible) supone un ligero descenso respecto al año anterior, cuando se emplearon 1.666,3 horas anuales de media en trabajar. Lo ha hecho público la Organización de Países Desarrollados (OCDE), que este pasado fin de semana dio a conocer los datos comparados de horas trabajadas en el conjunto de sus asociados.

Estas 1.664,9 horas de media por trabajador, ¿son muchas o pocas? Un vistazo al entorno puede situar las cifras españolas. El promedio de tiempo trabajado por cada empleado en España está por debajo de la media de la OCDE (1.770,5 horas al año). Desde el inicio de la crisis, sin embargo, las tendencias de uno y otro han ido en sentido contrario. Así, mientras en España en 2007 el número de horas por trabajador se ha mantenido prácticamente estancado (solo ha crecido un 0,41%) pese a que el desempleo ha alcanzado cotas de récord, en el conjunto de la OCDE la jornada anual media ha crecido un 1,56%.

Más que Alemania, menos que Grecia

Los tópicos nacionales como que los países del sur son vagos y sus vecinos del norte son industriosos parecen desmontarse, si se analizan los datos publicados por la OCDE. Y es que cada trabajador español, por ejemplo, se desempeña, de media, 279 horas más al año que sus homólogos alemanes. Es decir, que su semana laboral dedica cinco horas menos al trabajo.

Los trabajadores europeos que más trabajan al año, según las estadísticas de la OCDE, son los griegos. En concreto, cada empleado de este país dedica al año una media de 2.037 horas a su trabajo, lo que supone una semana laboral de más de 39 horas. De media. Cada ocupado griego ha de estar presente en su puesto 372 horas más de media al año que un español. Y 649,1 horas más que un alemán. ¿Presentismo, sobreexplotación?

Productividad y paro, algunas de las claves

¿Por qué estas diferencias entre países? ¿Por qué países con menos renta per cápita registran mayores horas de trabajo que los países más potentes? Una de las claves que explica este fenómeno es la productividad laboral, es decir, la capacidad de producir por hora trabajada. Por muy diversos motivos (menor desarrollo empresarial, menor inversión, menor especialización…) la productividad laboral en España es marcadamente inferior a la de Alemania. En el caso de Grecia este fenómeno es aún más acentuado.

Tal como muestran los datos de Eurostat correspondientes a 2013, cada hora trabajada por un alemán genera 42,8 euros. Más del doble que cada trabajador griego, que de media genera 20,2 euros a la hora. Los españoles, en esta particular lista, se sitúan a medio camino: en 2013 produjeron 32,1 euros cada 60 minutos de trabajo. Es decir, que los alemanes, con una jornada laboral media menor, producen más y con mayor valor añadido que griegos y españoles.

Junto a la productividad, otro factor clave es la tasa de paro. En Alemania, según Eurostat, el porcentaje de población en edad de trabajar que no encuentra un empleo es de apenas el 5%. En cambio, en España el desempleo afecta al 24,5% de los activos, y en Grecia es aun peor: Hasta un 26,5% de paro, tal como muestran las últimas estadísticas. En España, el desempleo ha afectado especialmente a los trabajadores más desprotegidos, que suelen coincidir en mayor proporción con los temporales y los empleados a tiempo parcial. Así se explica en parte que la destrucción de puestos de trabajo registrada en España haya supuesto un aumento del número medio de horas trabajadas por asalariado.