“Hemos trabajado mucho para saquear a nuestro país”. Lo dijo Cospedal en un mitín en Guadalajara el pasado 17 de abril.

Los lapsus de la secretaria general del PP y su dificultad para afrontar preguntas difíciles la han convertido en carne de trending topic.

De hecho, no es la primera vez que la palabra “saquear” le juega una mala pasada. El 18 de mayo de 2012, afirmó durante una rueda de prensa en Toledo que su objetivo era “hacer una política económica, presupuestaria y social para saquear a Castilla-La Mancha del bache en el que nos han metido”.

El pasado 18 de abril, la secretaria general del PP afirmó que era un honor “estar aquí, en Las Hurdes, en Andalucía”. El mitin se celebraba en Pinofranqueado, Las Hurdes, en el norte de Cáceres. En él se presentaba la candidatura de José Antonio Monago para la reelección como presidente de la Junta de Extremadura.

Cuatro días antes, Cospedal advertía de lo peligroso que sería un gobierno encabezado por Pablo Iglesias o Albert Rivera utilizando un “dicho griego”: “Cuando los dioses quieren castigar a los pueblos les mandan reyes jóvenes”. Ningún experto helenista ha logrado descubrir todavía de quién es la frase.

“No vamos a perder ni un minuto en luchar contra los que defraudan en la democracia”, tuiteó el 8 de noviembre de 2014 durante la Convención del PP en Cáceres. El tuit, por supuesto, fue borrado, lo que no evitó su difusión en la Red para disfrute de la comunidad internauta.

El 19 de enero de 2011, Cospedal se deshizo en elogios con Cuenca, destacando “sus casas colgantes”, olvidando que en realidad son casas colgadas. Ocurrió durante la celebración del día de Cuenca en el stand de Castilla-La Mancha en la la Feria Internacional de Turismo (Fitur). No era la primera vez que sufría una metedura de pata relacionada con Cuenca. En una de sus primeras visitas a la ciudad, se equivocó al nombrar al rey que la conquistó, nombrando a Alfonso X en lugar de Alfonso VIII.

Pero por muchos errores que cometa en sus intervenciones y tuits, nada superará la épica “indemnización en diferido en forma de simulación” del 20 de febrero de 2012, con la que pretendió justificar la extraña relación laboral del PP con su extesorero Luis Bárcenas.